miércoles, 29 de julio de 2015

Dios vencedor


1 Levántate, Dios mío para que huyan ante tu presencia los que te niegan. 

2 Como el humo que se disipa con el viento; como se derrite la cera delante del fuego; así perezcan los hijos de Ahrimán.

3 Pero que se alegren y se regocijen los justos y que salten de alegría ante Dios.

4 Canten a Dios; alabanzas a El entonemos con gloria para el que se extiende por el universo.  Su nombre es Inmensidad; alégrense ante su presencia.

5 Para los huérfanos es padre y defensor de los desesperados es Dios en su santa morada.

6 Dios provee hogar para los sin techo y liberta a los prisioneros; pero a los rebeldes quedarán en el erial.

7 Cuando saliste, oh Dios, al frente de tu pueblo, cuando a través de los páramos los condujiste, (Secreto), 8 la tierra se estremeció y lo oculto se reveló ante la presencia de Dios.

9 ¡Ah!, la lluvia que brota de ti hace reverdecer a tu huerto. A tu pueblo hambriento tú lo saciaste.

10 Los que tienen tu marca, tú, Dios, los asentarás junto a tu huerto que por tu amor preparaste para los humildes.

11 Dios ha pronunciado su sentencia y las mujeres la proclaman.

12 Huyen los poderosos, huyeron los que gobiernan ejércitos, y las mujeres se reparten el despojo:

13 Los que fueron echados sobre el lodo serán como alas de paloma cubiertas de plata, y sus plumas como de oro resplandeciente.  

14 Cuando Dios puso en fuga a los poderosos, a los marcados con el signo de la abominación, parecían como copos de nieve cayendo sobre el monte de la oscuridad.

15 Montañas de Basán, montañas imponentes; montañas de Basán, montañas escarpadas: 16 ¿Por qué, montañas escarpadas, miran con envidia al monte donde a Dios le place residir, donde el Señor habitará por siempre?

17 Incontables son las legiones de los ángeles de Dios, desde el alto monte vino Dios con ellas para entrar en su Santuario.

18 Cuando tú, Dios y Luz del Universo, ascendiste a las alturas, te llevaste contigo a los cautivos; tomaste tributo de los hombres y hasta de los rebeldes los tomaste para establecer tu santuario.

19 Bendito seas Suprema Inteligencia, nuestro Dios y Salvador. (Oculto)

20 Dios, nuestro Dios, es Dios de salvación; él nos librará de la muerte.

21 Que todas las naciones canten alabanzas a la Luz del Universo. Alaben a Dios; 22 al que se extiende sobre todo el Universo desde que fuera formado; al que hace oír su voz, su voz de trueno.

23 Reconozcan el poder de Dios; su majestad está sobre los pueblos, su poder está en las alturas.


24 En tu santuario, oh Dios, eres imponente; ¡el Dios del Universo da poder y fuerza a su pueblo! ¡Bendito sea Dios!

martes, 28 de julio de 2015

AMPARO DEL PODER SUPREMO XI


Sobre los predicadores

1 Entiende esto, hijo de la tierra: No acojas al que te predique palabra cargada de odio y de intolerancia; pero aquel que te predique el modo de aumentar la justicia y la ciencia del Padre de la Vida, conforme a la Palabra, a ese recíbele con amor. 2 Estate atento ante quien te predique la enseñanza de la verdad y no practica lo que predica; ese es un maestro falso.

3 Todo el que venga en el nombre del Padre de la Vida, recíbelo. Luego de haberlo probado, lo conocerás; pues tienes criterio para juzgar entre la diestra y la siniestra.

Estar atentos

4 Estén atentos y vigilantes y firmes con toda fidelidad en la Palabra, ¿acaso conoces cuándo llegará el Tiempo de los Tiempos? 5 Cuiden de ustedes mismo, porque de nada les servirá todo el tiempo que hayan cumplido con la palabra y hayan mostrado fidelidad a la Palabra, 6 si flaquean al final y no han llegado a ser perfectos en el último tiempo.

Los que deben ser despreciados y maldecidos


7 Aparta de ti con todo desprecio al que alienta y genera vicios destructores del cuerpo, de la conciencia y del espíritu. 8 Esos tales son aborrecidos por Dios Padre de la Vida. 9 Homicidas y perversos son, hijos de la Sombra y protegidos de los grigoris inmundos.

10 Solo te es permitido maldecir con toda maldición al que obligue a los niños a hacer fornicación, es decir obligarles a la prostitución. 11 Maldice con toda maldición al que obligue a los mancebos a entregarse a la fornicación, es decir a entregarse en sexo de prostitución. 12 Maldice con toda maldición al que obligue a las mujeres a venderse en fornicación en contra de su voluntad. 13 Para ellos no hay reparación, ni en esta ni en otra vida y 14 la maldición que arrojes sobre ellos no recaerá sobre ti.


15 Hijo mío, se piadoso con la que por angustia, por desesperación, no por vicio ni por ambición, se entregó a la fornicación de su cuerpo por un pedazo de pan. 16 No peques tú uniéndote en fornicación con ella; 17 porque obtener placer sexual mediante pago es despreciable por la Suprema Inteligencia.

lunes, 27 de julio de 2015

Sobre los ciclos de vida


Cuando en el libro La Suprema Inteligencia se habla de los ciclos de vida que han de transcurrir aquellos que no hayan alcanzado la perfección espiritual, por lo general, los que siguen al pie de la letra lo escrito en la Biblia afirman que este concepto no es bíblico. Y responderemos: Sí, ciertamente este concepto no aparece expresado literalmente en la Biblia. Pero el que no se exprese de manera literal no quiere decir que el concepto de los nuevos siclos de vida, o si se quiere, de la rencarnación, esté rechazado expresamente en el libro; de hecho, la noción de la rencarnación está insinuada de manera muy clara en los escritos.

En el libro de Mattai (Mateo) hay un reconocimiento explícito del tránsito por nuevos ciclos de vida. Veamos en Mt 12:31-32 lo que dice Yehshua sobre la blasfemia contra el Espíritu Santo:

Por eso les digo: a los hombres se les perdonarán todos sus pecados y blasfemias, pero la blasfemia contra el Espíritu no se les perdonará. Al que hable contra el Hijo del hombre se le perdonará, pero al que hable contra el Espíritu Santo no se le perdonará ni en esta vida ni en la otra.

Las últimas palabras de esta perícopa en el texto griego se escriben: Τούτῳ  τῷ  αἰῶνι  οὔτε  ἐν  τῷ  μέλλοντι, donde Αἰών (aión) significa, un ciclo o periodo de tiempo, y μέλλοντι (mélonti) quiere decir, venidero, por tanto la traducción de la frase será: “ni en este tiempo ni en el venidero” o “ni en esta vida ni en la venidera”.

En Marcos 3:28, 29 se toma el mismo tema:

Les aseguro que todos los pecados y blasfemias se les perdonarán a todos por igual excepto a quien blasfeme contra el Espíritu Santo.  Éste no tendrá perdón jamás; es culpable de un pecado eterno.

Es decir, se trata de un pecado que “no tiene principio ni fin”, que nunca ─ en ningún tiempo ─ será perdonado; o lo que es lo mismo: ni en esta vida ni en la venidera, o también: ni en este ciclo de vida ni en el venidero.

Veamos lo que dijera el profeta Malʼakii (Malaquías) en Mal. 4:5,6:

He aquí, yo os envío a Eliyahu el profeta antes que venga el día de Yahvahé, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con  maldición.

La poesía del libro redactado por Yirmiyahu (Jeremías) en el Segundo de Reyes 2:11 sustituye la muerte física de Eliyahu por la hermosa fantasía de haber sido raptado por dos carros de fuego que le llevaron al cielo en un torbellino, pero luego Malʼakii anuncia que “regresaría” ¿reencarnaría? Antes de la llegada del Mashíaj.

Si Yehshua es el Mashíaj, el Kristo, antes tenía que volver a encarnar Eliyahu. Si Eliyahu no hubiera retornado a la vida, entonces, proféticamente, Yehshua no se habría podido manifestar como el Kristo, porque sí es como dice la profecía: Eliyahu regresará “antes que venga el día de Yahvahé”.

Pero ¿apareció Eliyahu antes que se manifestara Yehshua como el Kristo? Esto es lo que dijo Yehshua sobre el Bautista de acuerdo con Mattai 7-15:

¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? ¿O qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están. Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, el cual preparará tu camino delante de ti. De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Yojanán el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. Desde los días de Yojanán el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. Y si queréis recibirlo, él es aquel Eliyahu que había de venir. El que tiene oídos para oír, oiga”. 

Yehshua cita lo anunciado por Malʼakii 3:1 “el mensajero que preparará el camino”; y ese mensajero lo identifica con Yojanán en concordancia con lo expresado por Malʼakii en la perícopa antes citada. Yojanán es aquel Eliyahu (del que se decía) que había de venir.

No obstante Yojanán negó ser Eliyahu de acuerdo con el relato del apóstol Yojanán en 1:19-21:

Este es el testimonio de Yojanán, cuando los judíos enviaron de Yerushaláyim sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres? Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo. Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No”.

A continuación los fariseos le cuestionan diciendo: “¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Kristo, ni Eliyahu, ni el profeta?” Él les responde: “Yo bautizo con agua; pero en medio de ustedes está uno a quien ustedes no conocen. Este es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado…” El viene después de mi… es decir, Yojanán, de hecho está reconociendo que él es un precedente de la llegada del Mashíaj.

Si el Bautista declara que no es “el Eliyahu que había de venir” en apariencias se establece entonces una contradicción entre lo afirmado por Yehshua y lo reconocido por el Bautista. Dos proposiciones, entonces, de las cuales una debe ser falsa. ¿Mintió Yehshua?

No, no mintió pese a la negativa del Bautista sobre su condición. Se reencarna en espíritu (alma) en un cuerpo material. Yojanán era él, Yojanán, pero en su espíritu era Eliyahu, lo que evidentemente él desconocía; no tenía visión de la memoria astral que le hiciera ver su anterior ciclo de vida. Pero Yehshua sí tenía el poder de ver en el interior de los hombres. En Yojanán 2:24-25 se lee:

Pero Yehshua, por su parte, no se confiaba a ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio del hombre, pues Él sabía lo que había en el hombre”.

Yehshua sabía lo que había en el interior de los hombres y podía ver que dentro de la figura humana de Yojanán el Bautista, se encontraba alojada el alma del profeta Eliyahu. La obra de los profetas había concluido con la aparición del Bautista, del Eliyahu reencarnado, y a partir de Yojanán y tras el encarcelamiento de Yojanán comenzaría entonces la manifestación del Kristo.

El Kristo tendría entonces que manifestarse después de Yojanán.

El concepto de nuevos ciclos de vida, quizá sea catalogado como teología de segunda oportunidad como se califica al dogma católico del Purgatorio. El Papa Benedicto XVI, en un encuentro celebrado 7 de febrero de 2008 con los párrocos y el clero de Roma, habló sobre el dogma del Purgatorio diciendo: “…el purgatorio, que para mí es una verdad tan obvia, tan evidente y también tan necesaria y consoladora, que no puede faltar”. Esto también se puede argumentar en defensa del concepto de los nuevos ciclos de vida diciendo: “Par mí es una verdad tan obvia, tan evidente y también tan necesaria y consoladora, que no puede faltar”. Faltaría agregar que el transcurrir por nuevos ciclos de vida, es, además, una oportunidad que, el gran amor de Dios por sus hijos, les permite a los que no hayan alcanzado la perfección espiritual de regeneración en nuevos ciclos de vida para librarse del karma negativo que hayan creado durante su existencia sin necesidad de ser condenados a padecer en “un lugar nebuloso, lleno de fuego (donde son confinadas) una multitud de almas sufrientes”, como describiera el purgatoria la monja canonizada santa el 30 de abril del 2000, Faustina Kowalska (1905 – 1938) en una visión que afirmó haber recibido guiada por el “ángel de la guarda”. Las visiones de una monja enajenada no pueden ser consideradas como artículo de fe imbatible.

El dogma del Purgatorio nace con Gregorio Magno, Papa desde el 590 hasta su muerte en el 604. En sus Diálogos expuso su tesis del purgatorio como lugar de reparación para los que murieron con pecados considerados veniales:

Respecto a ciertas faltas ligeras, es necesario creer que, antes del juicio (final), existe un fuego purificador, según lo que afirma Aquel que es la Verdad, al decir que si alguno ha pronunciado una blasfemia contra el Espíritu Santo, esto no le será perdonado ni en este siglo, ni en el futuro (Mt 12, 31). En esta frase podemos entender que algunas faltas pueden ser perdonadas en este siglo, pero otras en el siglo futuro. (Gregorio Magno, Diálogos 4, 39)

Ya hemos señalado antes que el texto de Mattai 12, 31 redactado en griego no se traduce como “este siglo” y “siglo futuro” sino como “ni en este tiempo ni en el venidero”. ¿Cuál es el tiempo venidero? Sin dudas un tiempo que se presentará en un futuro post mórtem física.

En el Primer Concilio Ecuménico de Lyon de 1245 quedó definido el Dogma del Purgatorio afirmándose “que las almas de aquellos que mueren, recibida la penitencia, pero sin cumplirla; o sin pecado mortal, pero sí veniales y menudos, son purificados después de la muerte y pueden ser ayudados por los sufragios de la Iglesia…”. En el Segundo Concilio de Lyon de 1274 se retoma el tema del Purgatorio estableciendo que los pecadores si “verdaderamente arrepentidos murieren en caridad antes de haber satisfecho con frutos dignos de penitencia por sus comisiones y omisiones, sus almas son purificadas después de la muerte con penas purgatorias (…) y para alivio de esas penas les aprovechan los sufragios de los fieles vivos…”

Finalmente el dogma del Purgatorio fue ratificado en la XXV sesión del Concilio de Trento celebrada el 3 y 4 de diciembre de 1563, estableciendo: “Habiendo la Iglesia católica (…) enseñado en los sagrados concilios, y últimamente en este general de Trento, que hay Purgatorio; y que las almas detenidas en él reciben alivio con los sufragios de los fieles…

De acuerdo con Thomas Hale y Stephen Thorson (Apliquemos La Palabra Comentario Del Nuevo Testamento), en “la época del Nuevo Testamento, la gente creía que el espíritu de una persona muerta tenía más poder del que había tenido cuando vivía”, de aquí que al ver los milagros realizados por Yehshua pensaron que era el bautista que había resucitado, aunque este no hubiera realizado ningún milagro. Herodes también creía que Yehshua era Yojanán resucitado pero, según estos autores citados, “por una razón especial” para creerlo; él había dado muerte al Bautista y, por tanto, temía que su espíritu “había regresado a castigarle”.

Aunque no hay evidencias arqueológicas de ello, es evidente que entre los contemporáneos de Yehshua había una tradición de creencia en la rencarnación, lo que se deduce de los propios evangelios canónicos, donde se muestra elementos de estas creencias presentes en las interrogantes que entre la gente común se hacían con respecto a la figura de Yehshua, tal y como lo dicho sobre el temor de Herodes.

Un enfoque interesante en este sentido lo ofrece el trabajo aparecido en 144000 net de un autor anónimo. Según este enfoque entre los contemporáneos palestinos de Yehshua

existía ya la noción y el conocimiento aceptado de la ley de reencarnación del espíritu lo demuestra el siguiente versículo, totalmente innecesario si el caso contrario hubiese sido lo verdadero: Otros decían: Es Elías. Y otros decían: Es un profeta, o alguno de los profetas.  Marcos 6:14,15.

Y agrega que la noción de rencarnación era tan normal entre los palestinos que de otro modo no se podría explicar que Yehshua en ocasiones fuera identificado como la rencarnación de algún profeta. El autor cita a Marcos 8:27 donde es el mismo Yehshua quien pregunta a sus discípulos: “¿Quién dicen los hombres que soy yo?" Ellos respondieron: “Unos, Yojanán el Bautista,   otros, Eliyahu; y otros, alguno de los profetas”. 

Es evidente esta idea de la reencarnación entre el pueblo común donde se desarrollaba la predicación de Yehshua, teniendo en cuenta que todos conocían que tanto Eliyahu, como los profetas llevaban muertos muchos años atrás. También es evidente que Yehshua conocía que la idea de la reencarnación estaba generalizada entre sus contemporáneos, pues de no ser así no hubiera indagado para conocer lo que la gente opinaba de él.

El hecho de que muchos opinaran así demuestra que la reencarnación era un concepto ampliamente difundido y aceptado (…) incluyendo por lo que se puede ver, al mismo Divino Maestro, quien no corrige ni enmienda esa noción”.

Existen otros conceptos teológicos que carecen de definición clara y contundente en los escritos de la Biblia y chocan con la doctrina de los nuevos ciclos de vida. Estos conceptos son: “El sueño del alma”; el “Estado Intermedio” y el dogma que expresa no haber una “segunda oportunidad de arrepentimiento”.

Digamos primero que la Biblia no es el único arcón que guarda todas las enseñanzas divinas. Un hombre sabio no guarda todas sus riquezas en un único cofre, porque así evita que los ladrones le despojen de todas sus riquezas de una sola vez. La Suprema Inteligencia en su infinita sabiduría ha repartido toda la Sabiduría (las riquezas) en muchos cofres donde se mezclan joyas y fantasías y ha dado clave a los humanos para que sepan diferenciar entre las piedras falsas y las joyas. El hombre sabio cuando redacta su testamento da claves para que sus herederos reciban las riquezas que les ha dejado. Así mismo ha hecho Dios con la Sabiduría, repartida entre muchos y diferentes pueblos.

Si la Verdad se guardara en un solo libro considerado sagrado habría la posibilidad de que los ladrones dejaran las piedras falsas (dogmas, leyes de hombres, alteración de la escritura) en sustitución de las joyas legítimas. ¡Y cuántos son los ladrones que han asaltado la Biblia para confusión de muchos! ¿Acaso el Corán no es un despojo de enseñanzas, de leyes y de personajes de la Biblia? ¿Acaso la Biblia no tomó mitos y leyendas sumerios y babilónicos adaptándolos a una teología particular, la teología hebrea? ¿Acaso en la Torá, el libro de las leyes, no fueron asimiladas muchas prácticas del Egipto politeísta para darles carácter sacramental?

Los cristianos tienen una fuente de inspiración en las enseñanzas recopiladas tras la muerte  y elevación a la gloria de Yehshua. El Nuevo Testamento recoge gran parte de estas enseñanzas pero no todos los libros de enseñanza, que fueron numerosos y muchos perdidos, se compilan y, en cambio, algunos de los que están no debieron haberse incluido en esta colección, como pudiera ser el Evangelio de Mattai por su carácter judeizante y el Apocalipsis evidentemente apócrifo y redactado por sectores pro judaísmo, de doctrina milenarista y con aspectos que pueden considerarse de precursores del arrianismo. No toda la enseñanza presente en el Nuevo Testamento puede ser considerada dentro del espíritu del cristianismo puro, como pueden ser muchas de las doctrinas paulistas influidas por la educación farisaica y por los propios prejuicios del predicador Paulo. Sin embargo quedan muchas enseñanzas dispersas entre los denominados Padres Apostólicos aquellos que fueron discípulos directos de algún apóstol de Kristo que pudieran tener cabida en el Libro del Cristiano.

Consideraré ahora, de modo somero los conceptos teológicos que yo denominaría como “conflicto post mortuorio” o conflicto escatológico del cristianismo.

El sueño del alma, es la doctrina que establece que el alma, al separarse del cuerpo, ya sin espíritu de aliento de vida, entra en un estado de crisálida o de “animación suspendida” y de inconsciencia que no se romperá mientras no llegue el día del juicio, es decir hasta la llegada del Tiempo de los tiempos y la resurrección de los muertos, quedando dormidas en el she’ol. Esta doctrina comenzó en los primeros tiempos de la Reforma, no obstante fue rebatida por Calvino en su "Vigilia de la noche del alma”. Los más destacados defensores de la doctrina del sueño del alma, en la actualidad incluyen a la iglesia de los Adventistas del Séptimo Día, a los Testigos de Jehová, a los Cristadelfianos.

El Estado Intermedio, es la doctrina que se plantea como el estado de los muertos durante el periodo comprendido entre la muerte y la resurrección. Es un estado consciente de las almas donde ni los impíos entran a sufrir su castigo final ni los creyentes disfrutan de su último estado de gloria y perfección hasta después de la resurrección.

Esta doctrina cuenta con suficientes evidencias bíblicas como para no ser reconocida como válida:

Deuteronomio 18, 10-12: “Que no haya entre vosotros nadie que inmole en el fuego a su hijo o a su hija, ni practique la adivinación, la astrología, la magia o la hechicería. Tampoco habrá ningún encantador, ni consultor de espectros o de espíritus, ni evocador de muertos. Porque todo el que practica estas cosas es abominable al Señor, tu Dios y por causa de estas abominaciones, El desposeerá a esos pueblos delante de ti”.

Marcos 12, 26-27: Y con respecto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído en el Libro de Moshé, en el pasaje de la zarza, lo que Dios le dijo: “Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Yitzhak y el Dios de Ya’acov?” Él no es un Dios de muertos, sino de vivientes. Vosotros estáis en un grave error.

Lucas 16, 19-31: parábola del rico y Eleazar. Eleazar se encuentra en el seno de Abraham en tanto el rico padece en el She’ol.

1 Samuel 28, 12-19: Saúl consulta a Shamu’el en espíritu. Después de la muerte de Shamu’el, el espíritu del profeta se le aparece a Saúl y le avisa de su inminente derrota. Así que debemos concluir que Samuel no está en estado de animación suspendida sino alerta, consciente y capaz de alternar con los seres humanos.

Juan 3:3: Yehshua hablando con Nicodemo dice: “Respondió Yehshua y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”.

Juan 5:24: De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna, y no vendrá a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida.

Jn.11:26: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?"

1 P.3:18-20: Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua".

El dogma de la negación de la segunda oportunidad de arrepentimiento. Si existe un pecado que no puede tener perdón ni en esta vida ni en la venidera, tiene que haber pecados que puedan ser perdonados en esta vida y en la venidera. Los que niegan la posibilidad de una segunda oportunidad de arrepentimiento toman como base la perícopa de Hebreos 9:27-28:

“Y así como está establecido que los seres humanos mueran una sola vez, y después venga el juicio, así también Kristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan”.

Esta epístola se ha dejado demostrado que Paulo de Tarso no es su redactor y que se dirige, no a los hebreos, sino a los conversos provenientes del judaísmo, caracterizada por las continuas citas de los textos del Antiguo Testamento. Orígenes después de analizar esta carta o epístola supuestamente paulina terminó diciendo: “sólo Dios sabe quién es el autor”. Se dice que la iglesia latina, no aceptaba la autoría paulina de la Carta, tampoco la admitió en el canon hasta el siglo IV. Además todo el texto, en opinión de eruditos, refleja una fuerte influencia de Filón de Alejandría, un judío alejandrino con fuerte formación en el judaísmo y la filosofía griega. Sus obras son, se dice, comentarios exegéticos al Pentateuco.

Aunque en el canon de la Biblia cristiana, esta epístola, más bien una homilía, no representa enseñanza apostólica y, por tanto, no debe considerarse como doctrina aceptable.

Algunos creen, fundados en citas del Apocalipsis, “que a la humanidad se le dará la oportunidad de arrepentirse durante la Tribulación” (Pastor Dawlin A. Ureña).

Aunque el Apocalipsis ha sido un texto útil para desarrollar solo fantasías de una escatología agorera, justificar a los milenarista y hasta dar fundamento al arrianismo, muchos lo consideran un libro profético. Sin embargo este es un libro apócrifo sin iluminación y sin espíritu profético, luego las deducciones que se hagan a partir de sus textos carecen de fundamento cristiano.

En la Segunda Epístola de Pedro (3:9) se colige que existe una intención de la Suprema Inteligencia de concederle a todos tantas oportunidades como sean posibles para el arrepentimiento:

El Señor no tarda en cumplir lo que ha prometido, como algunos se imaginan, sino que tiene paciencia con nosotros porque no quiere que nadie perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

Y esta promesa es válida aún para el día de la parusía, el Gran Día del Señor. Así se expresa en el libro de la Suprema Inteligencia Tiempo de los tiempos 3:27-28:

Y muchos arrepentidos de su cobardía clamarán: “Padre, Dios nuestro, otras potencias nos han dominado, pero a nadie reconocemos fuera de ti, solamente pronunciamos tu Nombre. Los muertos no revivirán, las Sombras no se levantarán: tú has intervenido para exterminarlos, hiciste desaparecer hasta su recuerdo”.

Creemos, como seguidores de la Luz en la doctrina del Estado Intermedio, es decir, una etapa de espera de las almas de los justos viviendo en gloria hasta la llegada del Tiempo de los Tiempos y sean resucitadas en cuerpo astral, tras el juicio del Todopoderoso.

Creemos también que las almas de los irredentos, asesinos y violadores permanecen por siempre aprisionadas en el foso de Abaddon foso de la desolación, uno de los aposentos del She’ol, la segunda esfera de la desesperanza. Y allí estarán hasta el día del Juicio cuando sean condenadas a desaparecer como si nunca hubieran existido. Esta será la segunda muerte reservado para los irredentos.


Creemos que las almas de los que tienen crímenes en su conciencia pero se arrepintieron sinceramente de sus desatinos permanecen en el aposento del She’ol denominado Gehinnom o Gehena, donde permanecerán hasta el momento en que deban emprender nuevos ciclos de vida para oportunidad de arrepentimiento y renovación.

sábado, 25 de julio de 2015

Libro de la Buena Noticia del Bendecido Yehshua (13)

Según Yojanán Marcos discípulo de Kefa

La inminente destrucción del templo


1 Saliendo Yehshua del templo, le dijo uno de sus discípulos: “Rabbi, mira qué piedras, y qué edificios”. 2 Yehshua, respondiendo, le dijo: “¿Ves estos grandes edificios? No quedará piedra sobre piedra, que no sea derribada”.

3 Y se sentó en el monte de los Olivos, frente al templo. Y Kefa, Ya’akov, Yojanán y Andras le preguntaron aparte: 4 “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿Y qué señal habrá cuando todas estas cosas hayan de cumplirse?”

El comienzo de las tribulaciones


5 Yehshua, respondiéndoles, comenzó a decir: “Mirad que nadie os engañe; 6 porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Mashíaj el  Kristo; y engañarán a muchos.7 Mas cuando oigáis de guerras y de rumores de guerras, no os turbéis, porque es necesario que suceda así; pero aún no es el fin. 8 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores son estos.

9 Pero mirad por vosotros mismos; porque os entregarán a los concilios, y en las sinagogas os azotarán; y delante de gobernadores y de reyes os llevarán por mi causa, para testimonio a ellos. 10 Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones.

11 Pero cuando os trajeren para entregaros, no os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis, sino lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Paráclito.

12 Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán. 13 Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

La gran tribulación de Yerushaláyim

14 Pero cuando veáis la abominación desoladora de que habló el profeta Dany’el, puesta donde no debe estar (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes. 15 El que esté en la azotea, no descienda a la casa, ni entre para tomar algo de su casa; 16 y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar su capa.

17 Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! 18 Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno; 19 porque aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la expansión que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá. 20 Y si Adonai no hubiese acortado aquellos días, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos que él escogió, acortó aquellos días.

21 Entonces si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Kristo; o, mirad, allí está, no le creáis. 22 Porque se levantarán falsos Mashíaj Kristo y falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar, si fuese posible, aun a los escogidos. 23 Mas vosotros mirad; os lo he dicho todo antes.

La manifestación gloriosa del Hijo del hombre

24 Pero en  aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, 25 y las estrellas caerán del cielo, y las potencias que están en los cielos serán conmovidas. 26 Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en las nubes con gran poder y gloria. 27 Y entonces enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.

La parábola de la higuera

28 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 29 Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. 30 De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.

31 El universo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Exhortación a la vigilancia y a la fidelidad

32 Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. 33 Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo. 34 Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase.


35 Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; 36 para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. 37 Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad”. 

viernes, 24 de julio de 2015

No ataques a otros cristianos


Solo hay una comunidad cristiana que forma la Asamblea del Pueblo de Kristo. Sin embargo, ese pueblo de Kristo es guiado dentro de diferentes congregaciones y cada una con sus particularidades. ¿Puedes juzgarles según sus disímiles doctrinas? ¿Te crees tú juez sobre toda la cristiandad, para determinar cuál de los credos que siguen el Camino es el verdadero, el único que está en la verdad?

Todo el que confiese a Kristo, como Hijo de Dios, como Redentor y como Luz, sin los errores del arrianismo es cristiano y está en camino de salvación. Todo el que predique la Palabra, sin intención de imponer su particular punto de vista a otros, está cumpliendo con el mandato de Yehshua Kristo y debe ser bienvenido por cualquiera que profese la esperanza y fidelidad al Camino. 

¿Qué te puede molestar la estructura que rige en cada congregación? Esto es secundario; aunque un seguidor de la Luz prefiere que no haya casta sacerdotal ni obispos, ni pastores que hagan oficio del ejercicio de la Palabra o lucre con la enseñanza. La estructura no es doctrinal y ¿para qué perder tiempo discutiendo sobre la misma?

¿Crees que los únicos hombres santos se encuentran solo en tu congregación? Entonces, si haces esto, estás dudando o negando que Dios, en su gran amor y ciencia, da su iluminación y santidad a cualquiera que elija entre los que profesan las enseñanzas de Kristo.

Ciertamente, no hablamos de falsos profetas, porque al igual que hay santos, también hay falsos profetas dentro de todas las congregaciones. A estos los conocemos, al igual que conocemos que ningún árbol sano dará frutos malos, que ningún peral dará fruto espinoso sino fruto agradable al paladar.


Hay una gran verdad en lo dicho por Erasmo de Róterdam (1466 - 1536): “Todos tienen estas palabras en la boca: Evangelio — Palabra Divina — Fe — Cristo — Espíritu, pero veo a muchos de ellos comportarse como si estuvieran poseídos por el demonio”. Entonces ¿por qué atacamos con furia sectaria a otras congregaciones cristianas? ¿Por qué gritas: “Nosotros somos seguidores verdaderos de los evangelios, de la Buena Noticia del Reino”? ¿Será cierto? ¿Acaso eres tú y tu congregación los únicos receptores de la Palabra Divina? ¿Será cierto? ¿Por qué proclamas en todas las plazas que tienes fe y por tu fe rechazas a otros que también tienen fe? ¿Estarás cayendo en el fanatismo? ¿Crees que solo tú y tu congregación son los únicos seguidores de Kristo y del Espíritu cuando otros, según su modo de entender la doctrina, creen en la divinidad de Kristo al igual que tú y creen en la Santa Trinidad como crees tú también? ¡Cuidado puedes estar siendo tentado por Sama’el-Zebut buscando que haya tropiezos entre los cristianos!

Erasmo fue sabio en su tiempo y quiso, en medio de los trastornos surgidos tras la Protesta de Lutero, que hubiera un compromiso entre el protestantismo y el papado, porque propugnaba la práctica de religiosidad interior y espiritual más allá de las contradicciones doctrinales. ¿Por qué no seguir esta sabia propuesta como verdaderos seguidores de Kristo Yehshua?

¿Crees como condición única para ser salvo en el principio “Sola fide, sola gratia”?, fortalece entonces tu fe, con dedicación y sin llegar al extremo de la hipertrofia, pues esto conduce al fanatismo y el fanatismo es otra forma de idolatría. ¿Crees que además de la fe, se requiere poner en práctica tus obras, justificadas en la fe? Bien, hazlo. Haz el bien y práctica tu fe y llénate de generosidad hacia tu hermano que piensa diferente.

¿Preguntarás mi opinión al respecto? Te digo, querido hermano: un seguidor de la Luz considera que la fe, o mejor expresado, la creencia firme en el Espíritu Universal ─ Padre, Hijo y Paráclito Espíritu Santo ─, la fidelidad en la Palabra y la esperanza de alcanzar la gracia, esto que se llama fe, si carece de obras que expresen amor y ánimo de justicia, está muerta. El seguidor de la Luz cree firmemente que Dios nos da la gracia de la salvación, pero para alcanzar esa gracia se requiere buscar la perfección sin apartarnos del Camino, porque, al final, si desfallecemos y acumulamos errores y hacemos transgresión, esa gracia podemos perderla y nada podrá alegarse para ser justificados.


Mira hermano, hay hombres con un toque de santidad y de inspiración en todas las congregaciones. ¿Acaso Francisco de Asís no fue un hombre santificado con la bendición de Dios? Sí, lo fue.


¿Quién puede negarle a Jacobus Arminius que fuera hombre de Dios? ¿Qué decir de Simón Episcopius? El creía y sostenía que el cristianismo es una actitud que está por encima de creencias particulares y por encima de los dogmas. Episcopius postuló, tal como lo consideran los seguidores de la Luz, que el cristianismo verdadero es una renovación espiritual, tanto en la mente como en la vida personal del que vive en la Palabra.


¿Podemos negarle santidad a John Wesley, quien siguiendo en su conciencia las enseñanzas de Kristo se opuso al esclavismo cuando muchos predicadores bendecían esa perversa institución? ¿Puede alguien negarle santidad a William Tyndale que murió por atreverse a traducir al inglés común el Nuevo Testamento cuando en Europa imperaba el fanatismo religioso? Tyndale fue atado a un poste, fue ahorcado y luego quemado su cuerpo en la hoguera.


¡Ah! Pero hay muchos dentro de la gran congregación cristiana que se empeñan en encontrar anticristos en otras congregaciones que no comparten sus mismas doctrinas. ¿Es el Papado el anticristo o más exactamente la gran ramera de Babilonia, marcada como la “madre de las fornicaciones y de las abominaciones de la tierra”? Nada hay en el libro apócrifo de Yojanán que se ajuste con el catolicismo. No es una profecía de condena contra la iglesia de Roma, sino un argumento de resentimiento contra esa congregación que ciertamente no está exenta de errores como no está exenta de errores cualquier otra congregación cristiana.

El catolicismo no difiere en mucho de las congregaciones ortodoxas de oriente. Uno y otros veneran santos, realizan rituales muy semejantes, ambos reconocen el bautismo de infantes. Los ortodoxos creen en el Espíritu Santo como una de las personas de Dios a semejanza de los católicos, pero difieren en cuanto, para los católicos el Espíritu Santo “procede del Padre y del Hijo” (conflicto del Filioque) y los ortodoxos creen que procede solo de El Padre. Los ortodoxos no aceptan el dogma del Purgatorio y difieren de los católicos en cuanto al llamado “pecado original”, pero aceptan el dogma del “pecado ancestral”; no creen en la herencia de la transgresión de Adán y Eva pues consideran estos ya pagaron con su expulsión del Edén. Los ortodoxos no aceptan el dogma de la “inmaculada concepción de Mariam”, pero creen y son devotos de la “Santísima, Purísima, Bendita Señora Madre de Dios y Siempre Virgen” Mariam.  Se puede afirmar que es más lo que une que lo que separa a católicos y ortodoxos.

La ruptura entre ortodoxos y católicos, acto conocido históricamente como el Gran Cisma o Cisma de Oriente y Occidente, se produjo en el siglo XI, en el año 1054, dividiéndose la cristiandad entonces en dos distintivos credos, el de Roma y el de Constantinopla. El Patriarca de Constantinopla dictó excomunión contra los obispos que seguían los ritos de Roma de utilizar pan ácimo en la eucaristía y la respuesta de Roma fue similar, declarando excomulgado al Patriarca Miguel Cerulario.  En 1965, el Papa Pablo VI y Patriarca Ecuménico Atenágoras I acordaron “borrar de la memoria y de la Iglesia las sentencias de excomunión del año 1054”.

Con tales semejanzas entre católicos y ortodoxos, ¿por qué no se incluyen a estos últimos como copartícipes en la grande Babilonia?

En Apocalipsis (apócrifo de Yojanán) con sus muchos símbolos e imágenes consideradas proféticas, nunca profetizó que se produciría el Gran Cisma y mucho menos que la iglesia católica occidental recibiría el embate de la Protesta de Lutero y el surgimiento del protestantismo que se multiplicaría, con el correr de los años, como el hongo en tiempos de lluvia, en incontables congregaciones y sectas, todas convencidas de que ellas únicamente poseen la Verdad Revelada.

La Reforma tuvo su inicio dentro de la misma congregación católica occidental impulsada por un monje agustino católico.

La Verdad se ha dispersado en secciones de verdades relativas. ¿Cuál de las comunidades, hoy existentes dentro del cristianismo, poseen la verdad indiscutible? Creo que ninguna, pero no soy yo quien juzga. Solo la Suprema Inteligencia puede diferenciar entre el error y lo que es cierto; entre la Verdad y las “verdades” de cada congregación. Sin embargo, una sola es la comunidad cristiana y en ella se integran tanto católicos como ortodoxos, luteranos y calvinistas, así como todo el universo de congregaciones denominadas protestantes y “evangelistas”.

No busquemos anticristos, porque anticristos hay muchos y aparecen dentro de todas las congregaciones; pero ya ha aparecido el Anticristo, el que crea disensión y conflictos entre los cristianos de todas las congregaciones con el propósito de debilitar al pueblo de Kristo. Anticristo es aquel que siendo un apóstata ataca a todas las congregaciones cristianas igualándolas a todas bajo el mismo rubro de ser parte de la gran apostasía.


Recuerda hermano, todos, por la sangre de Kristo derramada sobre la cruz nos hemos convertidos en merecedores de ser llamados hijos de Dios. Todo aquel que acepta a Kristo como su redentor y salvado es hermano nuestro; por tanto, ¿por qué atacar a mi hermano que cree en el mismo Dios y acepta la Palabra?

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