jueves, 24 de julio de 2014

ALABANZAS A LA SUPREMA INTELIGENCIA


1 Alaben, hijos de la Luz, alaben  a la Suprema Inteligencia.
2  Sea su nombre bendito desde ahora y para siempre. Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, sea alabado el nombre del Gran Poder.
3 Excelso sobre todas las naciones es nuestro Dios, que vibra en la expansión del Universo su gloria ¿Quién como la Luz, nuestro Dios, que se humilla a mirar a la tierra, minúscula en el Universo?
4 El levanta del polvo al pobre, y al menesteroso, alza del muladar, para hacerlo sentar con los sabios, con los sabios de su pueblo.

Alabanza para pedir el amparo
1 Escucha mi plegaria Supremo Poder del Universo. No apartes de mí tu rostro; envía en mi apoyo a tus benditos mensajeros.
2 Desfallezco y mis fuerzas fallan y no tengo quien me socorra.
3 Solo Tú eres mi refugio, mi fortaleza y la firme roca donde me elevaré para mirar desde su altura a mis enemigos. 4 Líbrame de angustias y de temores; dame fuerza Oh Luz del Universo.
 5 De la enfermedad, líbrame. De la miseria elévame. De lenguas hirientes escóndeme.
6 No me dejes a merced de los mensajeros de la Sombra, ni de las potencias ocultas que buscan mi mal.
7 Cúbrame tu luz y yo seré salvo; dame fe y yo seré invencible, contra mí, entonces, nada podrá el Maligno.
8 Tu luz es paz, calma y sosiego, bajo ella mi alma se iluminará y encontrará el camino que conduce a Yah.

Confianza en la Suprema Inteligencia
1 Padre, Dios del Universo, ¿cómo no confiar en ti?, si tú eres mi protector y mi fuerza.
2 Tú me liberas y me guardas y me amparas del acoso de mis enemigos
3 ¡Son tantos mis enemigos y cuánta maña emplean para hacerme caer en un pozo!; 4 pero tú me tiendes tu mano y me refugias bajo tus alas.
5 Tú me das fuerza para vencer el acecho del enemigo y por eso clamo a ti.
6 Ellos vienen envueltos en las brumas tentándome a la vanidad, al mal decir, al egoísmo y a la duda. 7 Ellos están llenos de mentira y de engaño. Ellos conducen a la muerte.
8 Sus caminos son tortuosos, llenos de piedras y de espinas; pero ellos los desdibujan como si fueran caminos rectos y sombreados. 9 No dejes que caiga en sus redes, líbrame del acoso del Maligno.
10 Tú me conduces por los caminos rectos que nacen de tu palabra y me llevan al goce de la vida que tú tienes prometida para los que alaban tu nombre, cumplen con tus enseñanzas y se esfuerzan por alcanzar la Sabiduría.

11 Grande es tu nombre, Dios del Universo.

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