martes, 8 de julio de 2014

En el Principio II



1 El Hombre crecía en fuerza y entendimiento; pero no tenía conciencia del Gran Poder. Las sombras se oponían a la Sabiduría.

2 Pero la luz que en el Hombre había buscaba por instinto a la Luz.

3 Y el Hombre encontró a Dios pero sin conocerle. Y se fabricó imágenes para adorar fantasías. El Hombre creó dioses. A su imagen los creó. 4 Y las sombras se interponían entre el Hombre y la Verdad.

5 Y la Luz se manifestó a muchos hombres que se acercaban al Saber. Y la Luz se hizo hombre; parte de la Luz se hizo hombre tomando los genes de un hombre y de una mujer. Y se manifestaba como maestro de los hombres.

6 Pero los hijos de la tierra no comprendieron la enseñanza y siguieron adorando fantasías.

7 Entonces la Luz creó a sus mensajeros. De materia y espíritu los creó; pero su materia era sutil. Como el Hombre no podía contemplar al Poderoso, la Luz creó a sus mensajeros. 8  La luz del Poderoso es tan intensa que si el hombre le mira de frente se desintegraría como se desintegra cualquier cuerpo que se acerque a los soles.

9 Los mensajeros de la Luz son radiantes, todo su cuerpo es luz, sus figuras son como figuras humanas pero no tienen semejanza de hombre o de mujer o de niño. 10 Sus voces son susurros, como suaves arpegios de una música diferente a cualquier sonido musical de la tierra y se transportan en la luz, 11 a la velocidad de la luz se desplazan, con sus seis translúcidas alas se trasladan.

12 Y los mensajeros se acercaron a los hombres; pero las sombras comprendieron que esos mensajeros eran como hombres aunque más perfectos y no podían ser condenados a desaparecer. 13 Y la Sombra corrompió a algunos de los mensajeros y esos se creyeron ser iguales a la Luz, pero ya tenían la sombra en su esencia. 14 Y estos ángeles fueron los llamados grigoris, esto es vigilantes, pero la Sombra se posesionó de ellos. Y se rebelaron contra la luz y quisieron gobernar a los hombres. 15 Y se convirtieron en mensajeros de la Sombra para tentar a los hombres y apartarles de su camino hacia la perfección.

16 Y el jefe de los mensajeros de la Sombra se llamó Sama’el o Azaz’el, Asa’el, Tsebal y Zebut, el veneno del Todopoderoso y Asmodai o Sydonai era su segundo y es el mensajero de la Sombra para incitar la  lujuria sexual. 17 Otros grigoris que se entregaron a la parte oscura fueron Shemihaza, el que inspiró la rebelión, Ar'takof, Rama'el, Kokab'el, Ra'ma'el, Dami'el, Beli’al o Beli’el, el que incita al fraude y a las ganancias corruptas, Zek'el, Barak'el, Harmoni, Matra'el, Anan'el, Sato'el, Shamsi'el, Sahari'el, Tumi'el, Turi'el, Yomi'el,  Yehadi'el,  Zepar o Zephar, que induce a los hombres, a cometer aberraciones sexuales con niños y animales, e incita a las mujeres al adulterio, Dan’talión que manipula los sentimientos humanos y deforma las enseñanzas y conduce al fanatismo religioso y Algol que incita a la embriaguez y a todos los vicios que enferman el alma.

18 Clamó Mija’el a la Suprema Inteligencia, diciendo: “Eres tú quien todo lo ha creado y en ti reside el poder sobre todas las cosas; 19 todo es descubierto en toda su desnudez ante ti; tú lo ves todo y nada se te puede esconder. 20 Tú has visto lo que ha hecho Sama'el, como ha enseñado toda injusticia sobre la tierra y revelado los secretos eternos que se cumplen en todo el universo; sea entonces cumplida tu justicia”

21 El que ilumina al universo, el que es de la misma esencia de la Suprema Inteligencia, cuyo nombre oculto es Chama’el, el que ve la Luz y la Divinidad de la Luz, la Fuerza y el Poder por siempre, Amén, le dio poder a Mija’el para que combatiera a los mensajeros de la Sombra. 22 Y hubo estrépito en todo el universo y se conmovieron los montes de la tierra, y los volcanes arrojaron fuego y rocas 23 y los hombres se escondían aterrados en cavernas sin comprender que sucedía en los confines del Universo.

24 Los mensajeros de la Luz combatieron contra los mensajeros de la Sombra y los vencieron y los grigoris fueron arrojados al abismo donde solo hay sombras, en el punto donde arde el Universo. Y fue Mija’el quien les derrotara. Los ángeles victoriosos cantaron entonces al unísono:

25 “Santo, santo es el Dios todopoderoso, todo el universo está lleno de su gloria”.

26 Y los principales mensajeros de la Luz poseen nombres ocultos a los hombres y solo se conocen por sus nombres simbólicos:

27 Mija’el, vencedor de los mensajeros de la Sombra; Gavri’el o Gebher, la fuerza de la Luz, mensajero de la revelación; Yaho’el o Yophi’el, el Metatrón que sirve a la Luz en medio de la luz; Uri’el o Tsadkiel, el fuego de la Luz; Rapha’el o Rapha energía sanativa de la Luz; Yehudi’el, Alabanza de Dios, que derrota la envidia y los celos.

28 Los humanos andaban como almas pedidas después de ser liberados de los grigoris y buscaban a ciegas un encuentro con Dios; pero Dios estaba oculto a la comprensión de ellos.

29 Muchos pueblos fueron confundidos por la Sombra y no pudieron encontrar a la Luz y adoraron a los mensajeros de la Sombra como si fueran dioses. 30 Y construyeron imágenes e ídolos de los mensajeros de la Sombra.

31 Y hubo adoración a Baal y este era solo la sombra de Sama’el. Y fue llamado Sama’el con el nombre de Baalzebut, el príncipe del Abismo y los demonios-grigoris.

32 Y Sama’el Zebut fue tentador de los hombres, y tentaba los celos entre los hombres y fue padre de la envidia, que es pecado que engendra las murmuraciones, las intrigas y el homicidio.

33 Sama’el Zebut tentó a un hombre llamado Kayin y en su corazón inyectó el veneno de los celos y de la envidia. Sucedió que Kayin tenía un hermano llamado Hevel y este se dedicaba a criar ovejas, y era hombre de ingenio y fuerte en el trabajo.

34 Mas Kayin era cultivador y labraba la tierra; pero por mucho que se esforzara no ganaba en riquezas  y no disfrutaba de los mismos bienes que su hermano lograba con menor esfuerzo. 35 Entonces Sama’el se le presentó a Kayin y le dijo: “¡Ah Kayin, cuanto sudas sobre la tierra y obtienes tan poco! En cambio, mira a tu hermano como se enriquece y con menos esfuerzo que tú”

36 Kayin entonces le contestó al mensajero de la Sombra: “Quizá mi hermano Hevel, goce de mayor fortuna que yo”. Sama’el le replicó: “Acaso no has escuchado que la fortuna la concede el Dios del Universo, y premia al que le plazca. ¿No es esto injusto? ¿Acaso Hevel es mejor que tú?”

37 Aquellas palabras inquietaron el espíritu de Kayin y ya no podía conciliar el sueño.

38 Sucedió por aquellos días que Kayin se sintió atraído por una hermosa mujer cuyo nombre era Aclima y quiso cortejarla; mas Hevel también se había enamorado de la misma mujer. Por separado fueron los dos hermanos a pedirle al padre de Aclima que se la prometiera por esposa.

39 Kayin le presentó al padre de Aclima lo mejor de su cosecha, una cesta de olivas y abundantes especias; pero Hevel para ganarse el favor del padre de la mujer le ofreció en obsequio una cebada oveja, asada y lista para comer y además le entregó como presente un macho cabrío y doce hermosas ovejas.

40 El padre de Aclima no recibió con agrado los presentes de Kayin y aceptó felizmente los obsequios de Hevel y dio a su hija por esposa a Hevel. Kayin entonces se enojó muchísimo y descompuso su rostro; 41 y el padre de Aclima le dijo entonces: “¿Por qué te enojas y pones tan mala cara? Si hicieras un valioso presente podrías levantar tu cara, pero como no lo haces, el pecado de la envidia está comenzando a penetrar en tu alma. Tú puedes dominar tu furia y no dejarte dominar por el furor”.

42 Todas las noches Sama’el le susurraba en sueños a Kayin diciéndole que el Dios del Universo le había despreciado a él y preferido a su hermano y le inyectaba en su corazón el veneno de los celos y de la envidia.

43 Un día Kayin invitó a Hevel a un paseo por el campo y cuando ya se encontraban en el campo lejos de la vista de todos, saltó Kayin sobre su hermano y en el lugar le dejó muerto.

 44 Entonces Uri’el se puso delante de Kayin asumiendo la forma de un pastor y le preguntó: “¿Dónde está tu hermano Hevel?” Y Kayin contestó: “No sé, ¿acaso soy yo el guardián de mi hermano?”

45 Uri’el le dijo: “¿Por qué has hecho esto, Kayin? La sangre que derramaste de tu propio hermano, me pide que le haga justicia. Maldecido serás por todas las generaciones y la tierra no te dará frutos por más que la labores. 46 Vagarás por innumerables ciclos de vida antes que puedas alcanzar el perdón”.

47 Y respondió Kayin al mensajero de la Luz: “Grande ha sido mi pecado… no sé si podré soportar el castigo que me prometes. Extranjero seré en la tierra y siempre tendré el peligro de que alguien me asesine”.

48 Mas Uri’el le replicó: “Si alguien te asesinare será siete veces castigado, pues nadie puede hacer justicia por su mano; solo la Suprema Inteligencia tiene el poder de decidir el fin de la vida”.

49 Entonces Kayin fue a refugiarse a un lugar distante donde nadie le conocía. Y tras su muerte Kayin tuvo que emprender siete ciclos de vida para conseguir el perdón de su pecado y expurgar su condena viviendo en la pobreza.

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