sábado, 26 de julio de 2014

AMPARO DEL PODER SUPREMO I


Amparo para los justos

1 Así ha proclamado el Gran Saber: “No temas a los malvados, ni a los que hacen iniquidad. Se siempre justo y mi poder te dará vigor y fuerza para enfrentar a los inicuos y a los que buscan tu mal.

2 Nunca me apartaré de ti si tu justicia brilla ante los hombres. Cuando llegue el momento de la tribulación Yo estaré contigo.

3 Dichoso será aquel que ayuda y protege al débil y al pobre, porque Yo lo libraré en el momento del peligro. 4 Yo lo guardaré, lo mantendré con vida y le haré feliz en esta tierra. 5 Cuando enferme, yo lo atenderé en su lecho y le devolveré la salud.

Características del malvado

6 Con altanería el malvado persigue con violencia al humilde. Se jacta el inicuo de sus ansias y el ambicioso reniega de la Luz y se encamina por los senderos de las sombras. El niega al Padre Generador, a la fuerza engendrante del Universo.

7 Se llena de maldiciones, de mentiras y de ofensas su sucia lengua. Acecha en los caminos para matar al inocente; pero yo escucho el lamento de los débiles y mi justicia está a favor del justo perseguido.

8 El justo recibirá justicia y el malvado ganará desprecio. Su alma no prevalecerá y será borrada como si nunca hubiera sido creada; se hundirá en el abismo de las sombras. Sobre el justo recaerá su justicia, y sobre el malvado, su maldad. Yo haré justicia y protegeré al débil cuando busque mi protección.

Promesa de perdón

9 Claman en voz quejosa los transgresores: ‘Elevemos al Dios del Universo, al Amparo Supremo, nuestros pensamientos y nuestras manos. Hemos pecado y fuimos rebeldes’. 10 Si en sus corazones hay deseos verdaderos de renovación, no permitiré contra ellos la venganza de mis mensajeros. Yo les perdonaré y les daré fortaleza de ánimo. Porque si el malvado se arrepiente de todos los pecados que ha cometido, si hace reparación de sus culpas, observa todos mis preceptos y practica el derecho y la justicia, seguramente vivirá, y su alma no se extinguirá.

Bendición para el que sigue a la Luz

11 Bendito aquel que confía en la Luz, y cuya confianza es el Supremo Saber. 12 Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se marchitará, ni dejará de dar fruto.

13 En mi templo recibiré al que vive sin manchas y practica la justicia, al que habla verdad con toda su alma, al que no da falso testimonio contra su vecino, ni hace traición a su amigo, y no roba el pan ajeno, ni el trabajo ajeno, ni la paz ajena.

Los seguidores de la ley injusta

14 Mas, ¡Ay de aquellos que dictaron una Ley cargada de ignorancia y la presentaron como si fuera inspirada por la Luz y ellos mismos no cumplieron su Ley! ¡Ay de aquellos que tuercen mis enseñanzas para imponer ataduras y apartar a los hombres de su vida natural y suprimirles la alegría de vivir! Por su culpa, el nombre de la Gran Sabiduría, Ahuramazda, es blasfemado  entre las naciones”.

Dios todo lo conoce

15 “Yo te he examinado, dice el Dios de Luz, y te conozco. Conozco todas tus acciones y leo tus pensamientos. Para mí no hay desconocimiento de todo lo que haces. 16 Aún no has pronunciado palabra alguna y ya conozco lo que guardas dentro de ti.

17 Yo pongo mi espíritu en ti, ¿Dónde podrás ir lejos de mi luz? No alcanzas a comprender toda mi sabiduría. Es tan grande mi sabiduría que para la mente del hombre es inaccesible.

18 Si lograras ascender hasta los confines del Universo allí estoy Yo, lo mismo si te escondieras en las profundidades de la tierra allí también está mi espíritu. En los confines del mundo, donde quieras que viajes allí me encontrarás.

Cómo buscar a Dios

19 Para experimentar Mi Presencia y Mi Gloria no hay lugar especial, puesto que Yo soy todo y estoy siempre en todas partes. La naturaleza ígnea del fuego soy Yo mismo. 20 Soy la vida que alienta en todos los seres vivientes. 21 Soy la fuerza de los fuertes, la fuerza libre de codicia y de lujuria.

22 Si me buscas, yo estaré a tu derecha y no permitiré que caigas. Yo escucharé tu justa causa y tu pensamiento limpio y tendrás el amparo de mis mensajeros. 23 Ellos te guardarán contra el enemigo acechante; contra el perverso que solo desea el mal ajeno. Ten confianza, Yo enviaré a mis mensajeros como escudo tuyo.

24 No desesperes. Llámame y te responderé y te mostraré las cosas grandes y maravillosas que tú desconoces. No temas, ni te amedrentes; ¿acaso no te lo declaré desde la antigüedad? Se pues testigo mío.

La palabra de Dios

25 Aunque no se escuchen palabras ni se oiga voz alguna, mi mensaje llega a toda la tierra, por todos sus confines. Mi enseñanza es perfecta porque da aliento de vida. Siempre fiel es mi mensaje porque puedo hacer sabio al de corazón sencillo.

26 Mi palabra es más poderosa que los huracanes; más potente que el rugido de los volcanes. Yo soy la Verdad; Yo soy la Vida.

La Suprema Inteligencia no es dios de guerra

27 No soy Dios de guerra o de venganza. Yo doy la paz al que me encuentra y al que transgreda mis palabras tendrá mi perdón si perdón me pidiera. 28 Yo estoy dispuesto a perdonar setenta veces siete a los transgresores arrepentidos.

El Hijo de la Luz

29 El que Soy y Siempre Fui hago maravillas que confunden a la ciencia humana y a la lógica de los hombres, y puedo hacer lo que parece imposible. Poder tengo para que la estéril procree y para que una virgen conciba y para.

30 Esa virgen será por siempre bendita entre todas las mujeres y por siempre llena de gracia.

31 De la Luz nació la Luz, y el Supremo Saber en el Principio dio un nombre al que había salido de sí mismo, que era Él mismo y al que engendró como Hijo.

32 El Supremo Saber lo había expresado: “Aquel que nació de la Luz y es parte de la Luz los malvados le aborrecen. Solo por un momento le abandoné ─ dijo la Luz ─ y fue como hombre cualquiera, sometido al dolor y a la muerte. 33 Yo le engendré, como hombre le engendré. 34 De la madre recibió los genes del hombre; de mi grandeza recibió el aliento divino.

35 Desde antes de que se engendrara en el seno de su madre ya Yo le había engendrado en mi interior y Él es Luz.

El Hijo es el elegido de Dios

36 Él era mi elegido; pero sus enemigos le rodearon y le desgarraron sus manos y sus pies. Se repartieron sus ropas y sobre ellas echaron suerte. 37 La generación que le despreció, que no escuchó su Palabra, que le cambiaron por el caudillo del mundo y a Él condenaron, recibió su karma y el que a espada mató sería muerto a espada, en medio de la desolación y la destrucción de la ciudad de Salem”.

38 “Él no fue caudillo de pueblos sino redentor de la humanidad, ni fue el Emanuel esperado para gobernar como rey sobre una nación, porque fue el ungido con Luz y espíritu y su nombre encierra el misterio de la Verdad y la presencia de la Suprema Inteligencia entre los hombres. 39 Él es y será la palabra de la Luz y destruirá a la Sombra cuando el género humano derrote dentro de sí a las sombras. Entonces se cumplirá el Tiempo de los tiempos, el día de la recompensa”.

40 “Yo le engendré como parte de mí desde el mismo inicio de la gran extensión, cuando dije: “Tú eres mi hijo y tu nombre por siempre será Ne-hora, porque de la Luz fuiste engendrado”.

41 “Pero Él será llamado por siempre Señor y de la muerte le levanté y Él hará brillar mi justicia sobre todos los hijos de la tierra. 42 Porque renació con cuerpo astral, con cuerpo verdadero, con cuerpo tangible y puro”.

43 “El gobernará a todos los pueblos y las rodillas de los hombres se humillarán ante su presencia. Él será para los justos un bastón en el que puedan apoyarse y no caer; 44 será luz para las naciones y esperanza para los que sufren’.

45 “Y Yo le llamo Hijo mío. Inclínense ante Él y adórenle” ─ Así habló la Suprema Inteligencia. Él es llamado Principio de Paz. Nadie ha conocido al Padre solo el Hijo le conoció porque convive con Él en su seno. 46 Todos los que habitan sobre la tierra se prosternarán y lo adorarán; alabarán, bendecirán y celebrarán con canciones al Padre del Universo.  

47 Él es el Amén, el Testigo fiel y verídico, el Principio de las obras del Espíritu del Universal.

48 Como tiene poder sobre todos los secretos de justicia, la injusticia desaparecerá como la sombra y no tendrá refugio, porque el Elegido está de pie ante la Suprema Inteligencia y su gloria permanece por los siglos de los siglos y su poder por todas las generaciones.

49 En el habita el espíritu de la sabiduría, el espíritu que ilumina y da discernimiento, el espíritu de entendimiento y de poder, el espíritu de quienes han dormido en justicia.

50 ¿Quién subió a la alta dimensión de la gloria y descendió? ¿Quién recogió el viento en sus puños? ¿Quién contuvo las aguas en su manto? ¿Quién estableció los confines de la tierra y la infinitud del universo? ¿Quién de lo amorfo creó formas y de lo inerte generó vida? ¿Cuál es su nombre y el nombre de su hijo, si es que lo sabes?

El nombre del Hijo


51  Sólo hay un nombre que no se pronuncia en el mundo: el nombre que la Luz dio al Hijo. Es superior a todo. Se trata del nombre del Supremo Poder, pues el Hijo no llegaría a ser la Luz del Universo si no se hubiera apropiado el nombre Ahuramazda, de la Suprema Inteligencia.

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