miércoles, 30 de julio de 2014

ENCUENTRO III


1 Moshé subió a un monte elevado, que era llamado Sina’i y adoró a YHWH, la Luz, dando gracias.

Moshé redacta las primeras leyes

2 Yaho’el se presentó ante Moshé a nombre de la Luz para que Moshé ganara sabiduría y la fuerza que le permitiera seguir comandando al pueblo. Y le habló a Moshé en su mente.
3 Y Moshé, inspirado por Yaho’el escribió las primeras leyes para su pueblo. 4 Y su primer mitzvá decía: “YHWH (יהוה), tu Elokhin, El que Es, fue quien te  libró de la servidumbre en Egipto. No adorarás a dioses falsos ni le harás imagen ni te inclinarás ante ídolo alguno, pues Eli-Yah es  fuerte, celoso, que castiga la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que le aborrecen, 5 y da misericordia a millares, a los que le aman y guardan sus mandamientos, sus mitzvot”.
6 Moshé escribía con la inspiración de Yaho’el, el ángel de Dios; pero aún no había entendido al Padre del Universo y le creyó Dios inclemente, como inclementes eran los dioses del Egipto, por eso agregó a lo inspirado y escribió que era Dios celoso y Dios de rencor que castigaba a los malvados hasta la tercera y cuarta generación.
7 Y también escribió Moshé inspirado por Yaho’el: “No tomarás el nombre de tu Dios, Luz del Universo, en vano; porque no tendrá como inocente al que tome su nombre en falsía. 8 Honra a tu padre y a tu madre, para que tengas una larga vida en la tierra a la que Adonai, tu Dios, te conduce. 9 No matarás. 10 No cometerás adulterio. 11 No robarás. 12 No darás falso testimonio contra tu prójimo. 13 No codiciarás la casa de tu prójimo; ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni ninguna otra cosa que le pertenezca. Tampoco desearás la mujer de tu prójimo”.
14 Estos y solo estos, fueron los mandatos que por intermedio de Yaho’el quiso la Suprema Inteligencia establecer como Pacto entre los hombres. 15 Pero Moshé, siguiendo la costumbre antigua de Abraham, de Yitzchak y de Ya’acov, quiso que el Sabbath fuera sagrado y agregó en el Pacto la sacralización del Sabbath, que desde entonces cumplieron los judíos y lo siguen cumpliendo hasta estos días. 

El pueblo se entrega a la idolatría


16 El pueblo se inquietaba porque Moshé demoraba mucho orando y meditando en el alto monte. Ellos pensaron que el Dios del Universo ya no tenía poder y quisieron buscarse otro dios que los guiara por el desierto, porque en muchos prevalecían las costumbres egipcias. 17 Entonces algunos de los principales entre los descendientes de Yisra’el fueron tentados por la Sombra y le hablaron a Aharom, pidiéndole que les diera un elokhin para adorar.
18 Fundieron joyas y forjaron una imagen, la imagen de un becerro de oro, imagen de Apis, dios entre los egipcios; y ante aquella imagen se postraron y celebraron con jolgorio, porque necesitaban creer y sentirse protegidos en medio del desierto. 19 Entonces Yaho’el conminó a Moshé en lo alto del monte: “Moshé, Moshé, baja a toda prisa, pues ha prevaricado tu pueblo, los que sacaste de la tierra de Egipto”.

La ira de Moshé

20 Cuando Moshé descendió del monte se llenó de furor al ver al pueblo adorando al ídolo de oro, porque Yaho’el le había impuesto el deber de no hacer imagen alguna de la Suprema Inteligencia, 21 porque el Dios del Universo no tiene forma tangible y hacerle imagen sería caer en la idolatría que YHWH, la Luz del Universo, detestaba.
22 Con la fuerza de su ira Moshé destruyó la imagen del falso Elokhin y clamó a los mensajeros de la Luz que dictaran castigo sobre los que pidieron esculpir  la imagen de oro de Apis. 23 Obligados estaban los mensajeros de la Luz con el compromiso contraído con Moshé de escuchar todas sus plegarias, Uri’el, el fuego del Universo y ángel del exterminio, hirió de muerte a los culpables y todo el pueblo se llenó de pavor e imploraron el perdón del Dios Creador. 24 Así creyeron que la Luz era Dios de castigo y que era implacable con aquellos que le faltaran.

Instrucciones sobre la Ley

25 Y Yaho’el le habló a Moshé y le dijo que colocara como Ley las siguientes palabras que guiaran al pueblo: “Amarás al Padre de la Vida, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. 26  No seguirás a la mayoría para hacer el mal, ni testificarás en un pleito inclinándote a la mayoría para pervertir la justicia. No divulgarás falsos rumores y no te pongas de parte del culpable, dando testimonio en favor de una injusticia” 27 Y volvió Yaho’el decir lo que YHWH, la Luz, le comunicaba: “Nada añadan a las palabras que les comunica YHWH, ni disminuyan nada de lo que se ha dicho, guardando lo que por la voz de la Suprema Inteligencia te comunico. Observa los mandamientos de Adonai, tu Dios; sigue sus caminos y venérale y respétale. 28 Habla a toda la congregación de los hijos de Yisra’el, y diles: Sean santos, porque yo soy Santo, porque así lo declara la Suprema Inteligencia”.    
29 Y Yaho’el le declaró a Moshé: “Esto le dirás al pueblo, que es palabra de la Suprema Inteligencia: Yo enviaré a mis mensajeros para que vayan delante de ustedes para que les protejan en el camino y les lleven seguros a la tierra que el Mensajero de la Luz que habita en la Luz les prometiera. 30 Préstenles atención y obedézcanlos. Si lo hacen Yo les protegeré de sus enemigos y me opondré a quienes se les opongan. 31 Vayan por caminos de paz sin inclinarse ante los ídolos que adoran entre los pueblos de la tierra. No les rindan culto ni imiten sus prácticas para que ustedes sean el ejemplo y mis testigos.
32 Y puso Moshé el Pacto por escrito; y escribió Moshé el Libro del Pacto y lo leyó ante el pueblo que se comprometió a cumplir aquel Pacto. Ordenó entonces que sacrificaran novillos para agradar a YHWH. 33 Tomando en vasijas la sangre de los novillos, roció con ella al pueblo y exclamó: “¡Esta es la sangre de la Alianza que YHWH, Yahvahé, ha hecho con ustedes de acuerdo con lo escrito en el Pacto!”

Yahvahé le envía pan al pueblo


34 Cuando los hebreos se pusieron de nuevo en marcha, Uri’el les extraviaba en el desierto para probarles en su fidelidad hacia la Luz del Universo, y vagaron por el desierto. 35 Como las provisiones escaseaban, los israelitas comenzaron a mostrar su descontento y murmuraban contra Moshé y Aharom, diciéndose que al menos en Egipto, aunque en servidumbre, tenían pan.
36 La Suprema Luz se conmovió con el pueblo que vagaba por el desierto y no permitió que sus mensajeros les castigaran. Entonces tomó la decisión de alimentar a las multitudes. 37 Yahvahé hizo llover sobre el pueblo el maná esto es “pan que desciende de las alturas” y lo hizo día tras día como alimento para todos.

Moshé crea la casta sacerdotal


38 Entonces Moshé habló a Aharom y le dijo: “Duro es este pueblo, rebelde y molesto, ya me canso de él y de sus quejas ¿Qué debo hacer con esta multitud molesta?” 39 Y Aharom le contestó: “Tú solo no puedes y debes buscar como calmarles. Mira y toma ejemplo de Egipto donde te educaste, allá sus dioses tienen sacerdotes y ellos conducen al pueblo y hasta el nesu se inclina ante esos sacerdotes. 40 Conviene pues que formes una casta de sacerdotes y que ellos conduzcan los ritos dedicados a Yahvahé, para ahora y para cuando tú faltes”.
41 Consideró buena Moshé la propuesta de su hermano y convocó al pueblo, y cuando todos estuvieron reunidos, dijo Moshé: “Escuchen, hijos de Yisra’el. Desde ahora y para todos los tiempos, Yahvahé me ha inspirado para ordenar hombres justos dedicados a su servicio, hombres que asuman sacerdocio al Dios de la Vida y sean intermediarios entre los hombres y Yahvahé para interceder por el pueblo. A ellos deberán obedecer y respetar”. 42 Entonces mandó que Aharom y sus hijos se adelantaran ante la presencia del pueblo y dijo: “De la tribu de Leví se ha escogido para servicio de Dios, a Aharom y a sus hijos Eleazar, Nadab, Abiú e Itamar para que sean kohanim, esto es, sacerdotes y Aharom, desde ahora en adelante será el Kohen Gadol, es decir Sumo Sacerdote, 43 y así será que de Leví salgan los sacerdotes de Adonai”.
44 Y habló Gavri’el a la Suprema Inteligencia diciendo: “¿Qué es esto que ha decidido Moshé? Los sacerdotes harán tropezar a muchos y vendrán a ser dominadores de las conciencias de los humanos 45 y serán como los grigori de los primeros tiempos que impusieron su tiranía sobre los humanos”.

46 Contestó la Suprema Inteligencia: “No haré tropezar a Moshé por erigirme sacerdocio que yo no necesito, porque el plan de salvación que he trazado está dirigido al futuro. 47 El humano ha de encontrar la verdad y el camino que le conduce a mi gloria, 48 pero tendrá que enfrentar contradicciones y deberá aprender a diferenciar lo que viene de mí de lo que viene de juicio de humanos, lo cierto, de lo que es erróneo; tendrá que escoger entre los profetas de la verdad y los profetas de los errores. 49 Este es el arcano que los humanos por la Sabiduría tendrán que resolver”.

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