domingo, 13 de julio de 2014

EN EL PRINCIPIO VI


1 Yaho’el como había dicho se presentó ante Sara para mostrarle que la promesa que le hiciera la Luz se había cumplido.
2 Sucedió que llegado el momento natural Sara dio a luz a un niño al que nombraron Yitzchak. Entonces Sara dijo: “La Suprema Inteligencia me ha hecho sonreír y cualquiera que lo escuche sonreirá también, porque en mi vejez le he dado un hijo a mi esposo”.
3 Y quiso Abraham hacer un pacto para con sus descendientes que les hiciera diferentes de los habitantes de la tierra. “Este será el pacto para todas mis generaciones”, dijo Abraham, “un pacto de sangre en nombre del Poderoso; un pacto de sangre que aprendí en tierras de Egipto, 4 que todos los varones de mi casa y todos mis descendientes se corten la punta del prepucio y sean, por tanto, circuncisos como señal de mi heredad y diferencia de todo goyim”.
5 Así lo hizo Abraham y cuando Yitzchak tenía ocho días de nacido fue circuncidado.
6 Este fue el pacto que implantó Abraham para todas las generaciones y lo bendijo en nombre del Poderoso, no fue pacto con la Luz porque la Luz no reclama violencia sobre el cuerpo, sino control de las pasiones y vida santa.
7 La Suprema Inteligencia no hace diferencia entre los hombres porque todos son creaturas suyas y a todos ama por igual. 8 Pero el Hombre es libre de hacer pactos y decidir sus destinos. 9 Al separarse la Luz de las Sombras  se concedió a sí misma la libertad y a toda su obra.
10 El espíritu de la Sombra quiso crear antagonismo  entre Sara y Agar. Tentada Agar, se creyó con el derecho de reclamar la progenitura para su hijo Ishma’el y agobiaba a Abraham con sus reclamos. Sara detestaba a su sierva y al hijo de esta. La Sombra le hacía recelar del cariño que Abraham profesaba a su primogénito Ishma’el y quiso que Abraham despidiera a la esclava y a su hijo, porque decía, “el hijo de la esclava no puede heredar con Yitzchak, mi hijo”.
11 Abraham se entristecía a causa de su hijo primogénito; pero accedió a las peticiones de Sara y arrojó de su tienda a Agar junto con Ishma’el. Y los dos, después de esto, la madre y el hijo vagaron por el desierto y padecían de sed. Y pecó Abraham por causa de Sara cuando le negó a Ishma’el su derecho de primogenitura, el que le pertenecía porque Ishma’el fue el primer fruto de su potencia. 12 Entonces Agar elevó su plegaria a las alturas y su súplica fue escuchada por el Que Siempre ha Sido.

13 Y el Gran Saber envió a su mensajero Gavri’el en ayuda de Agar.
14 Y Gavri’el se presentó a Agar en medio del desierto: “¿Qué te sucede, mujer?”, le preguntó el mensajero.
15 Agar entonces le contestó casi desfallecida: “¡Oh, señor! Soy una desdichada esclava a quien sus amos expulsaron al desierto junto con su hijo. Mi hijo ya no resiste más y tiene sus labios secos, ¿podrías ofrecernos, aunque solo fuera unas gotas de agua?”

16 “Escucha, Agar, el Poderoso oyó tus plegarias, no temas porque yo haré que tu hijo sea padre de una gran nación. 17 Y habrá luchas entre los descendientes de tu hijo y los descendientes de Yitzchak. Ahora, levántate y levanta a Ishma’el”.
18 Y cuando Agar alzó los ojos vio que de entre unos peñascos brotaba agua fresca y limpia y bebió ella y le dio a beber a su hijo. Fue así que los dos conservaron la vida.
19 Agar y su hijo se trasladaron a la otra orilla del Jordán. Ishma’el crecía en fortaleza y bajo el amparo del Gran Poder. Fue criador de caballos y tuvo esposas y concubinas.
20 La Luz del Universo le concedió a Ishma’el numerosos hijos e hijas y fue padre de los que vivían en tiendas en medio de los desiertos.

Goyim: extranjero, gentil.
Ishma’el: Ismael

Yitzchak: Isaac

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