1 Dios
es mi pastor; nada me falta.
2 Me hace
descansar en verdes pastos, me conduce hasta los arroyos de tranquilas aguas, 3 me da
nuevas fuerzas y me lleva por caminos rectos por la gracia de su amor y la grandeza
de su nombre.
4
Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno, porque
tú, Dios Bendito, estás conmigo; tu bastón y tu cayado me inspiran confianza.
5 Me
has preparado un banquete ante los ojos de mis enemigos; has vertido perfume
sobre mi cabeza y has llenado mi copa a rebosar.
6 Desde
los altos montes me muestras la tierra henchida con tus dulzuras. Tú me guardas
y sanas mis heridas. Agua de tu aljibe calmará mi sed. 7 Todo
lo alcanzo porque Tú me lo concedes.
8 Sí,
Luz del Universo, mi Dios, no te apartes de mí.
9 Tu
bondad y tu amor me acompañan a lo largo de mi vida, y en tu casa, oh Luz del
Universo, por siempre viviré.

No hay comentarios:
Publicar un comentario