Liberarse
de las mujeres de negro
1 Después que el Pastor me explicara
quiénes eran las hermosas doncellas y las mujeres de negro 2 quise conocer algo más sobre aquellos que
fueron seducidos por los encantos de las mujeres de negro, así que le pregunté:
¿Dime, ángel de mi entendimiento, qué pasaría si esos hombres, siendo lo que
son, 3 se arrepienten y se desprenden de su
deseo por abrazarse con las mujeres de negro y se vuelven hacia las hermosas
doncellas, espíritus y fuerza del Hijo de Dios y se conducen conforme al poder
y a las obras de ellas? 4 ¿No entrarán en la morada de la vida
eterna?”
5 Me contestó el Pastor: “Ciertamente
entrarán, siempre que se desprendan de las obras turbias de las mujeres de negro
y se entregan al poder de las doncellas, que has visto son hermosas, y actúan
según las obras de ellas. 6 Porque ésta es la razón por la que hubo
una interrupción en la edificación, para que si éstos se arrepienten, puedan
entrar en el edificio de la torre; 7 pero
si no se arrepienten, entonces otros ocuparán su lugar, y ellos serán
expulsados finalmente”.
8 Al escuchar estas cosas, yo di gracias al
Padre de la Vida, porque Él tuvo compasión de todos los que invocan su nombre, 9 y nos envió al ángel del arrepentimiento
a los que habíamos pecado contra Él, y reavivó nuestro espíritu, 10 y cuando ya estábamos echados a perder y
no teníamos esperanza de vida, Él restauró nuestra vida.
La
comunidad de Dios se levanta sobre el Hijo
11 Volví a preguntar: “¿Por qué la torre no
ha sido levantada sobre el suelo sino sobre la roca y su puerta?”
12 Rapha’el me observó con severidad y me
dijo: “Haces esta pregunta porque careces de sentido y no acabas de alcanzar el
entendimiento”.
13 Traté de justificarme diciendo: “No tengo
más remedio que preguntarte, porque soy totalmente incapaz de comprender nada
en absoluto de lo que me has hecho ver en esta visión de la torre y su
construcción. 14 Para mí, son cosas grandes y gloriosas y
difíciles de entender para los hombres”.
15 Dijo entonces él: “Acaba por entender que
el nombre del Hijo de Dios, Luz engendrada de la Luz, es inconmensurable e
incomprensible para todo entendimiento humano y sostiene todo el universo. 16 Así pues, si todo lo existente es
sostenido por el Hijo de Dios, ¿qué piensas tú de los que son llamados por la
Suprema Inteligencia, y llevan el nombre de su Hijo y andan en acuerdo con sus
enseñanzas? 17 Los que llevan la marca del Hijo, Él
mismo es su fundamento y les sustenta, porque ellos se ha entregado a Él con
toda la convicción de su alma”.
Los
que tienen Fe, Continencia, Poder y Paciencia
18 Pregunté de nuevo: “Dime ahora, aquellas
primeras piedras que tomaron de las profundidades, ¿por qué esta fueron
entregadas por las doncellas a través de la puerta?”
19 Contestó él: “Estas primeras piedras son
aquellos que en ellos llevaban la espiritualidad de las doncellas, 20 es decir, la Fe, la Continencia, el Poder
y la Paciencia; y, además, Humildad, Inocencia, Pureza, Alegría, Verdad,
Entendimiento, Concordia y Amor, 21 y nunca
se separaron los unos de las otras, ni la espiritualidad de los hombres, ni los
hombres de esa espiritualidad, 22 sino que la espiritualidad permaneció con
ellos hasta el día en que entregaron el espíritu; y si ellos no hubieran tenido
la espiritualidad que representan las hermosas doncellas, 23 no habrían sido hallados útiles para la
edificación de esta torre”.
24 Dije luego: “Hay aún muchas cosas en esta
visión que no puedo comprender”.
25 El Pastor, hizo un gesto de acatamiento y
me dijo: “Escucha, Hermas. Te explicaré cada aspecto de estas visiones para que
tu mente se aclare; para que en ti no florezca la duda y te abras a la
comprensión.
Los
justos levantados por el bautismo
26 Aquellas piedras que fueron puestas
apartes que necesitaban ser lavadas son todos aquellos justos que requieren ser
levantados por medio del agua 27 y así poder recibir vida eterna, porque
sin ser lavadas no habrían podido entrar en la esfera de la vida eterna
guardada por los ángeles de Dios y bajo la Luz de la Suprema Inteligencia. 28 Tenían que echar a un lado todo lo mortal
de su vida previa.
29 Lo mismo ha sido con los que entregaron
el espíritu teniendo la marca del Hijo de la Luz y entraron en la esfera
gloriosa; 30 porque antes que un humano lleve la Luz
del Hijo de Dios está muerto; pero cuando recibe el sello, deja a un lado la
mortalidad y adquiere la vida. 31 Este sello es el agua; así que se lavan
en agua estando muertos, salen luego vivos. También a ellos se les predicó el
sello del bautizo y pudieron encontrar el camino para llegar a la gloria del
Padre”.
32 Pregunté entonces: “Bien esas fueron las
primeras piedras, pero luego se tomaron veinticinco, luego treinta y cinco y,
finalmente, cuarenta y estas últimas también salieron de lo profundo aunque ya
habían recibido el sello”.
El
lugar de descanso de los justos
33 Dijo el Pastor: “Lo profundo es el lugar
de descanso de los justos tras haber entregado su espíritu y las sucesivas
piedras que salían de lo profundo eran los apóstoles y los predicadores que
proclamaron el nombre del Hijo de la Luz. 34
Cuando descendieron a las profundidades predicaron también a los que antes
habían entregado el espíritu, 35 y ellos mismos le dieron el sello de la
predicación. 36 Por tanto, descendieron con ellos en el
agua y salieron de nuevo; 37 pero habían descendido vivos y de nuevo
vivo salieron a diferencia de los anteriores, estos habían descendido muertos y
salieron vivos.
38 Pero esto es solo un enigma de salvación
que solo le corresponde a los llamados por el Hijo de la Luz: dar rescate de
vida a los que murieron sin haber conocido al Bienaventurado de
bienaventurados.
39 Así que por medio de ellos fueron vivificados
y llegaron al pleno conocimiento del nombre del Hijo de Dios. 40 Por esta causa también subieron con
ellos, y fueron encajados con ellos en el edificio de la torre 41 y fueron edificados con ellos, sin que se
les diera nueva forma; porque ellos durmieron en justicia y gran pureza. 42 Sólo que no tenían este sello. Tú tienes,
pues, la interpretación de estas cosas también.
Los
que creyeron fueron denominados hijos de Dios
43 Ahora escucha y entiende lo que voy a
decirte. Las montañas que viste son diferentes unas de otras y de cada una de
ellas se pueden obtener piedras de fundamento; 44 por
eso cuando sus piedras se colocaron en la pared de la torre, se volvieron
brillantes y de un color como el de las piedras que habían ascendido de lo
profundo. 45 Porque todas las naciones fueron llamadas
por la predicación y cuantos, entre sus habitantes, oyeron y creyeron fueron
denominados hijos de Dios por la gracia del Hijo de la Luz. 46 Así que, habiendo recibido el sello del
bautismo, tenían un entendimiento y una mente, y pasó a ser suya una fe y un amor,
47 y en sus almas tenían la espiritualidad
que representan las bellas doncellas de la visión, así en el principio la torre
alcanzó un color brillante como el resplandor del sol.
48 Sin embargo, algunas de aquellas piedras
después que estuvieron juntas y formaron una sola comunidad, se contaminaron, y
fueron echadas de la esperanza de los justos, y pasaron de nuevo a ser igual
que eran antes, o aún peor”.
Los
que se corrompen después de conocer a Dios
49 Pregunté admirado por aquello último
dicho por el Pastor: “¿Cómo puede ser posible hacerse peores tras haber
conocido plenamente a Dios?” 50 El respondió: “Siempre es posible.
Algunos luego de conocer a Dios se dicen, ‘¡Bah, no hay Dios! ¿Para qué tenemos
que privarnos de todos los placeres de la vida?’ 51 Entonces se apartan de Dios y se entregan
a sus egoísmos, a sus vanidades; se revuelven en los vicios destructores del
alma y de la mente; y, escucha, 52 aquellos que no han conocido a Dios y
tienen bondad en su alma y amor por la justicia, tienen una posibilidad de
vida; 53 pero el que conoce a Dios, quien conoce
el Pacto divino, ya no debería entregarse a lo inspirado por el Maligno, por
mucho que le tiente. 54 Entonces aquellos que se apartan de Dios
después de conocerle son desgraciados y solo tienen como esperanza la esperanza
de la muerte.
55 Y así como tú viste las piedras quitadas
de la torre y entregadas a los espíritus malos, ellos también serán echados
fuera; 56 y habrá un cuerpo de ellos que son
purificados, tal como la torre, después de haber sido purificada, pasó a ser
como si fuera una sola piedra. 57 Así será la comunidad de Dios también
después de haber sido purificada, y los malvados e hipócritas y maldicientes e
indecisos y los que viven para los placeres y su egoísmo, 58 por sí mismos se hayan apartado del
pueblo de Dios.
59 Cuando éstos se hayan separados de la
comunidad de Dios, el pueblo de Dios será un mismo cuerpo, con un mismo
entendimiento, una misma mente, una fe sin deformaciones y un amor para sus
semejantes y para la naturaleza obra de Dios.
60 Entonces el Hijo de Dios les dirá a los
malvados: ‘¡No les conozco!’ y habrá recibido a un pueblo puro”.
61 Dije entonces: “Grandes y maravillosas
son las cosas que me has dicho; pero una vez más, muéstrame la fuerza y las
acciones que brotan de esas montañas que me mostraste, para que cada alma que
confía en la Suprema Inteligencia, cuando conozca tu explicación, pueda dar
gloria al Nombre divino y glorioso”.

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