jueves, 29 de enero de 2015

Dios, esperanza de rectificación


1 Contén tu ira, Dios mío. No me juzgues con extrema severidad, porque yo pongo delante de Ti mis pecados e intento corregir mis errores.

2 He sido débil y me he dejado llevar por mis arrebatos y faltado a tu Santo Pacto.

3 Mas mis manos no se han manchado con sangre de inocentes, ni he bebido el sudor de los humildes.

4 No torcí el alma de los justos ni a ninguno insté a seguir tras mis errores; 5 pero he sido tibio en mi entrega a tus enseñanzas.

6 He pecado de orgullo y pecado de vanidad.

7 No extendí mi mano de ayuda cuando alguien lo necesitaba, ni me conmoví con el dolor ajeno.

8 Nada hice por conservar la obra de tus manos y guardé silencio cuando los poderosos envilecieron la tierra, intoxicaron las aguas y la atmósfera, y diezmaron las especies nacidas de tu impulso.

9 Sin embargo Tú me enviaste al ángel del arrepentimiento y me mostraste el libro de tus enseñanzas; 10 me conminaste a profundizar en tu mensaje y fuiste generoso conmigo.


11 No me convertiste en polvo; no me aplastaste contra la tierra y me permitiste rectificar; porque 12 Tú no eres Dios que guarda rencor y das a los que yerran la esperanza de la rectificación 13 y setenta veces siete estás dispuesto al perdón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Vistas de página en total