Libro de Yojanán Apóstol
Aparición
junto al mar de Tiberíades
1 Después de esto, Yehshua se apareció otra
vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Sucedió así: 2 estaban juntos Shimón Kefa, Tau’ma,
llamado el Mellizo, Netan’el, Shimón Cananeo, los hijos de Zebedeo y otros dos
discípulos. 3 Shimón Kefa les dijo: “Voy a pescar”.
Ellos le respondieron: “Vamos también nosotros”. Salieron y subieron a la
barca. Pero esa noche no pescaron nada.
4 Al amanecer, Yehshua estaba en la orilla,
aunque los discípulos no sabían que era él. 5 Yehshua
les dijo: "Muchachos, ¿tienen algo para comer?". Ellos respondieron:
"No". 6
Él les dijo: "Tiren la
red a la derecha de la barca y encontrarán". Ellos la tiraron y se llenó
tanto de peces que no podían arrastrarla.
7 El discípulo al que Yehshua amaba dijo a Kefa:
“¡Es el Señor!” Cuando Shimón Kefa oyó que era el Señor, se ciñó la túnica, que
era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua. 8 Los otros discípulos fueron en la barca,
arrastrando la red con los peces, porque estaban sólo a unos cien metros de la
orilla. 9
Al bajar a tierra vieron que
había fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan.
10 Yehshua les dijo: “Traigan algunos de los
pescados que acaban de sacar”.
11 Shimón Kefa subió a la barca y sacó la red
a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de
ser tantos, la red no se rompió.
12 Yehshua les dijo: “Vengan a comer”.
Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: “¿Quién eres?”, porque
sabían que era el Señor. 13
Yehshua se acercó, tomó el pan
y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado. 14 Esta
fue la tercera vez que Yehshua resucitado se apareció a sus discípulos.
Yehshua
y Kefa
15 Después de comer, Yehshua dijo a Shimón Kefa:
“Shimón, hijo de Yojanán, ¿me amas más que estos?” Él le respondió: “Sí, Señor,
tú sabes que te quiero". Yehshua le dijo: “Apacienta mis corderos”.
16 Le volvió a decir por segunda vez: “Shimón,
hijo de Yojanán, ¿me amas?” Él le respondió: “Sí, Señor, sabes que te quiero”. Yehshua
le dijo: “Apacienta mis ovejas”.
17 Le preguntó por tercera vez: “Shimón, hijo
de Yojanán, ¿me quieres?” Kefa se entristeció de que por tercera vez le preguntara
si lo quería, y le dijo: “Señor, tú lo sabes todo; sabes que te quiero”. Yehshua
le dijo: “Apacienta mis ovejas.
18 Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo
te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus
brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras”.
19 De esta manera, indicaba con qué muerte Kefa
debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: “Sígueme”.
Futuro
de Yojanán
20 Kefa, volviéndose, vio que lo seguía el
discípulo al que Yehshua amaba, el mismo que durante la Cena se había reclinado
sobre Yehshua y le había preguntado: “Señor, ¿quién es el que te va a
entregar?”
21 Cuando Kefa lo vio, preguntó a Yehshua:
“Señor, ¿y qué será de éste?”
22 Yehshua le respondió: “Si yo quiero que él
quede hasta mi venida, ¿qué te importa? Tú sígueme”.
23 Entonces se divulgó entre los hermanos el
rumor de que aquel discípulo no moriría, pero Yehshua no había dicho a Kefa:
“Él no morirá”, sino: “Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué te
importa?”
Conclusión
24 Este mismo discípulo es el que da
testimonio de estas cosas y el que las ha escrito, y sabemos que su testimonio
es verdadero.
25 Yehshua hizo también muchas otras cosas.
Si se las relatara detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para
contener los libros que se escribirían.

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