Libro de Yojanán Apóstol
Yehshua
promete el envío del Paráclito Espíritu Santo
1 “Les he dicho estas cosas para que no se
depriman. 2 Les echarán de las sinagogas; más aún, se
acerca la hora en que les quitarán la vida creyendo que con ello dan culto a
Dios. 3 Les harán esto porque no conocen ni al
Padre ni a mí. 4 Pero yo se los digo de antemano, para que
cuando llegue el momento se acuerden de que ya se lo había anunciado. No se los
dije al principio porque estaba con ustedes. 5 Pero
ahora me voy donde Aquel que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta adónde
voy.
6 Se han llenado de tristeza al oír lo que
les dije, 7 pero es verdad lo que les digo: les conviene que yo me vaya, porque
mientras yo no me vaya, el Protector (Paráclito)
no vendrá a ustedes. Yo me voy, y es para enviárselo. 8 Y cuando él venga, probará al mundo dónde
está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio.
9 El pecado está en no haber creído en mí. 10 La justicia, en que yo me voy al Padre y
ustedes ya no me verán. 11
Y el juicio, en que el
Príncipe de este mundo ya ha sido condenado.
12 Todavía tengo muchas cosas que decirles,
pero ustedes no las pueden comprender ahora. 13 Cuando
venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no
hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá
sucediendo. 14
Él me glorificará, porque
recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes. 15 Todo
lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: Recibirá de lo mío y se lo
anunciará a ustedes.
Despedida
de Yehshua
16 Dentro de poco, ya no me verán, y poco
después, me volverán a ver”.
17 Entonces algunos de sus discípulos
comentaban entre sí: “¿Qué significa esto que nos dice: ‘Dentro de poco ya no
me verán, y poco después, me volverán a ver’? ¿Y qué significa: ‘Yo me voy al
Padre’?”
18 Decían: “¿Qué es este poco de tiempo? No
entendemos lo que quiere decir”.
19 Yehshua se dio cuenta de que deseaban
interrogarlo y les dijo: “Ustedes se preguntan entre sí qué significan mis
palabras: ‘Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver’. 20 Les aseguro que ustedes van a llorar y se
van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero
esa tristeza se convertirá en gozo. 21 La
mujer, cuando va a dar a luz, siente angustia porque le llegó la hora; pero
cuando nace el niño, se olvida de su dolor, por la alegría que siente al ver
que ha venido un hombre al mundo.
22 También ustedes ahora están tristes, pero
yo los volveré a ver, y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar. 23 Aquel día no me harán más preguntas. Les
aseguro que todo lo que pidan al Padre, él se lo concederá en mi Nombre. 24 Hasta ahora, no han pedido nada en mi
Nombre. Pidan y recibirán, y tendrán una alegría que será perfecta.
25 Les he dicho todo esto por medio de
parábolas. Llega la hora en que ya no les hablaré por medio de parábolas, sino
que les hablaré claramente del Padre. 26 Aquel
día ustedes pedirán en mi Nombre; y no será necesario que yo ruegue al Padre
por ustedes, 27
ya que él mismo los ama,
porque ustedes me aman y han creído que yo vengo de Dios. 28 Salí del Padre y vine al mundo. Ahora dejo
el mundo y voy al Padre”.
29 Sus discípulos le dijeron: “Por fin hablas
claro y sin parábolas. 30
Ahora conocemos que tú lo
sabes todo y no hace falta hacerte preguntas. Por eso creemos que tú has salido
de Dios”.
31 Yehshua les respondió: “¿Ahora creen? 32 Se acerca la hora, y ya ha llegado, en que
ustedes se dispersarán cada uno por su lado, y me dejarán solo. Pero no, no
estoy solo, porque el Padre está conmigo. 33 Les
digo esto para que encuentren la paz en mí. En el mundo tendrán que sufrir; pero
tengan valor: yo he vencido al mundo”.

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