viernes, 30 de enero de 2015

Libro de la Buena Noticia del Bendecido Yehshua (1)

Según Yojanán Marcos discípulo de Kefa


Ministerio de Yojanán el Bautista

1 El principio del buen mensaje de Yehshua el Kristo, Hijo de Dios. 2 Como está escrito en Yeshayahu el profeta: “Ya estoy para enviar a mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino. 3 Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; enderezad sus sendas”.

4 Es así como Yojanán el Bautista empezó a bautizar en el desierto. Allí predicaba bautismo y conversión, para alcanzar el perdón de los pecados.

5 Toda la gente de Judea y todos los habitantes de Jerusalén acudían a él, y se hacían bautizar en las aguas del Jordán, confesando sus pecados. 6 Y Yojanán se vestía con una piel de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y se alimentaba con langostas y miel silvestre. 7 Y predicaba, diciendo: “Detrás de mí viene uno que es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar inclinado a sus pies la correa de sus sandalias. 8 Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo”.  

Bautismo de Yehshua

9 Aconteció en aquellos días, que Yehshua vino de Natzeret de Galilea, y fue bautizado por Yojanán en el Jordán. 10 Y al salir del agua, vio Yojanán que los cielos se abrían y que el Espíritu Santo descendía sobre Yehshua como una paloma; 11 y llegó una voz desde las alturas que decía: “Tú eres mi Hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predilección”.

Tentación de Yehshua

12 Y luego el Espíritu le llevó al desierto.  13 Y estuvo allí durante cuarenta días, y era tentado por Sama’el, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.

Yehshua principia su ministerio

14 Después que Yojanán fue arrestado, Yehshua se dirigió a Galilea. Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo: 15 “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed  el buen mensaje”.

Yehshua llama a cuatro pescadores


16 Mientras iba por la orilla del mar de Galilea, vio a Shimón y a Andras su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. 17 Y les dijo Yehshua: “Síganme, y yo los haré pescadores de hombres”. 18  Ellos dejaron sus redes, y le siguieron.  

19 Pasando de allí un poco más adelante, vio a Ya’acov hijo de Zebebdi, y a Yojanán su hermano, que estaban también en su barca arreglando las redes.  20 Enseguida los llamó; y ellos dejaron a su padre Zebebdi en la barca con los jornaleros, fueron tras él.

Un hombre que tenía un espíritu inmundo

21 Y entraron en Kapurneum; y cuando llegó el Sabbat, Yehshua fue a la sinagoga, y comenzó a enseñar. 22 Y todos se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.  

23 Y había en la sinagoga un hombre que estaba poseído con espíritu inmundo, que comenzó a gritar,  24 diciendo: “¡Ah! qué tienes con nosotros, Yehshua de Natzeret? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres: el Santo de Dios”. 25 Pero Yehshua le increpó, diciendo: “¡Cállate, y sal de ese hombre!” 26 Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él.

27 Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: “¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen?” 28 Y muy pronto se difundió su fama por toda la provincia alrededor de Galilea.

Yehshua sana a la suegra de Kefa

29 Cuando salió de la sinagoga, se fue a casa de Shimón y Andras, con Ya’acov y Yojanán. 30 Y la suegra de Shimón estaba acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella. 31 Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía.

Muchos sanados al ponerse el sol

32 Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados; 33 y toda la ciudad se agolpó a la puerta.  34 Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían.

Yehshua recorre Galilea predicando

35 Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. 36 Y le buscó Shimón, y los que con él estaban; 37 y cuando le encontraron, le dijeron: “Todos te buscan”. 38 Él les dijo: “Vamos a otra parte, para que predique también allí; porque para esto he venido”.

39 Y fue predicando en las sinagogas de toda Galilea, y echaba fuera los demonios.

Yehshua sana a un leproso


40 Vino ante él un leproso que rogándole, se inclinó ante él de rodillas, le dijo: “Si quieres, puedes limpiarme”.

41 Y Yehshua, tuvo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: “Quiero, sé limpio”.

42 Y tan pronto había dicho aquellas palabras, al instante la lepra se fue del hombre, y quedó limpio. 43 Entonces le encargó rigurosamente, y le despidió luego, 44 y le dijo: “Mira, no digas a nadie nada, sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación lo que Moshé mandó, para testimonio a ellos”.


45 Sin embargo tan pronto se marchara, comenzó a publicarlo a todos y a divulgar el hecho, de manera que ya Yehshua no podía entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera en los lugares desiertos; y venían a él de todas partes. 

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