lunes, 26 de enero de 2015

Revelaciones de Hermas 24


El Pastor revela el misterio de las montañas

1 Dijo el Pastor explicándome el misterio de las doce montañas que primero había visto: “Pudiste ver cuán diferentes son cada montaña unas de otras. Has visto que había una montaña negra, y viste también otra que era desolada. 2 Ellas representan aquellos a quienes se predicó la palabra. 3 Los primeros no tienen arrepentimiento, rebeldes a la Palabra, negadores de la Divinidad con odio y desprecio, y, además, 4 perseguidores y opresores de los hijos de Dios. Para ellos en su obstinación no hay perdón.

5 Los segundos son almas estériles de hipócritas y maestros de maldad; en ellos no fructifica la justicia porque están vacíos de la fe y entregado a las ansias de riquezas y poder; 6 sin embargo no han renegado de Dios, ni han perseguido ni oprimido a los hijos de Dios. 7 No obstante, éstos tendrán que trascurrir por nuevos ciclos de vida y tener la oportunidad de encontrar arrepentimiento.

La montaña blanca

8 Le dije al Pastor: “También vi una montaña bien diferente a la primera, porque era del todo blanca y de agradable aspecto ¿qué pueblo representa esta?” 9 Y él me contestó dándome la explicación del significado de aquella montaña: “¿No conoces lo que ha dicho el Señor, que solo los que sean como niños ganarán la gloria de Dios? 10 Pues bien, esa montaña de puro color blanco, son aquellos que renovaron su vida de tal forma que era como si hubieran vuelto a nacer, como niños sus almas son, 11 y no guardan astucia alguna, no conocen lo que es maldad, sino que permanecen siendo niños para siempre. 12 Estos, pues, son recibidos con alegría en la gloria de Dios, porque no contaminaron las enseñanzas recibidas ni corrompieron el Pacto de Dios en nada, sino que 13 siguen siendo niños todos los días de su vida en su mentalidad.

14 Ellos son los que alcanzaron una elevada espiritualidad y crecieron en sabiduría, sin fanatismos, sin vanidades ni orgullo. 15 Todos los de vosotros que alcancen esta condición, siendo como niños que no tienen malicia, serán considerados gloriosos; 16 porque los niños son gloriosos a la vista de Dios, y se hallan primero ante su vista.

17 Aún más. De esa blanca montaña se tomaron piedras que eran muy redondas y no encajaron en la torre. 18 Estos son aquellos que todavía tienen que alejar de ellos lo que queda de la vanidad de sus riquezas y de lo que queda en ellos de soberbia de espíritu, 19 pero que son justos en cuanto a la justicia y dignos en cuanto a las enseñanzas y felices en cuanto sienten amor por todo lo que surgiera del plan universal de Dios.

20 Bienaventurados sois, pues, cuantos habéis ahuyentado la maldad de vosotros y os habéis revestido de inocencia; viviréis bendecidos por Dios más que todos los demás”.

La montaña de espinos y zarzas y la de sonriente vegetación

21 Dije yo entonces: “¿Qué significado tiene aquella otra montaña que vi, llena de espinos y zarzas y aquella otra de sonriente vegetación y se mostraba próspera, llena de ganado y aves de todas clases que se alimentaban de los frutos de esa montañas y mientras más se alimentaban de sus frutos, más florecía la montaña?”

22 Contestó el Pastor: “Mira, se trata de dos tipos de pueblos: los que dudan y tropiezan ante las dificultades de la vida y, afanados por obtener riquezas, se apartan de los seguidores del Camino y se enredan y caen; 23 y aquellos que son sencillos y humildes; que sienten compasión por todos sus hermanos, los humanos 24 y ponen su esperanza en Dios convencidos que de Él, viene la ayuda. 25 Pero os digo a los que sois como los tales — yo, el ángel del arrepentimiento —, permaneced hasta el fin como sois, y vuestra simiente nunca será borrada. 26 Porque el Padre de la Vida os ha valorado, y os ha contado entre su número, y toda vuestra simiente morará con el Hijo de Dios; 27 porque recibisteis dones del Espíritu Santo, por la sencillez de vuestras vidas”.

La montaña de hierba verde y abrupta

28 Y agregó el Pastor: “De las otras montañas ya te hablé antes, pero quiero hablarte de aquella que tenía la hierba verde y era abrupta. 29 Esos son los que han creído pero son lentos para aprender y obstinados, y procuran agradarse a sí mismos, 30 deseando saber todas las cosas y, con todo, no saben nada en absoluto.

31 A causa de su obstinación, el entendimiento se mantuvo alejado de ellos, y entró en ellos una insensatez sin sentido; 32 y se alaban a sí mismos como si tuvieran entendimiento, 33 y desean ser maestros que se han nombrado a sí mismos, aunque carezcan de sentido. 34 Debido, pues, a este orgullo de ellos, aunque se exaltan a sí mismos, han sido vaciados; 35 porque la obstinación y la vana confianza son un demonio poderoso.

36 De éstos, pues, muchos fueron desechados, pero algunos se arrepintieron y creyeron y se sometieron a los que tenían entendimiento, 37 habiéndose dado cuenta de su propia insensatez. 38 Con todo, y para el resto que pertenece a esta clase, se les ofrece arrepentimiento; 39 porque ellos no se hicieron malos, sino más bien insensatos y sin entendimiento. Si éstos, por tanto, se arrepienten, gozarán la gracia de Dios; pero 40 si no se arrepienten, tendrán su morada con las mujeres de negro que obran mal contra ellos”.

La montaña de fuentes de frescas aguas

41 El Pastor extendió su mano para mostrarme la montaña que poseía muchas fuentes de frescas aguas y todos los seres vivientes bebían de esas aguas. Entonces me dijo: “Esta que vez es una montaña santa, pues 42 ella es el pueblo del Espíritu Universal, del Padre, del Hijo y del Bendito Paráclito, los que han sido llamados para transmitir las enseñanzas.

43 Son los apóstoles y los maestros que predicaron la palabra a todo el mundo, y sus continuadores 44 que enseñan la Palabra del Bendecido Yehshua, el Kristo, de manera sobria y pura, sin agregados de hombres, 45 sin retener parte alguna por mal deseo, y sin imponer cargas nacidas de la mente humana. 46 Fueron y son todos los que han andado en el camino recto y en la verdad que viene de la Luz del Paráclito. 47 Estos tendrán asiento entre los ángeles que moran cerca de la Gloria Universal.

48 Pero cuídate de los que se enseñorean como maestros sin tener luz; de los que se llaman siervos fieles del Señor, de los que predican conforme a sus sentimientos y 49 deforman la figura de la Divinidad para presentarle como Dios de rencor, como Dios de castigo que se complace en ponerles pruebas a los hombres para ver si resisten o se quiebran. 50 Cuídate, Hermas de los presbites que hacen negocio de su condición y viven para ocultar su hipocresía y su maldad.

51 Si Dios y nuestro Señor Kristo, que dominan sobre todo el universo y su autoridad prevalece sobre todo el cosmos infinito, 52 no guardan rencor contra aquellos que reconocen sus pecados, sino que el Padre  y el Hijo que solo son uno mismo es misericordioso por los pecadores 53 ¿por qué el hombre, ser mortal y proclive al pecado, guardará rencor contra otro hombre, como si tuvieran poder para destruirle o salvarle?


54 Quien se empeña en juzgar con severidad al hermano que ha caído en errores, 55 sin ofrecerle alientos y esperanzas y consejo de amor 56 y le impone castigos y penitencias como si él tuviera facultad y autoridad cedida por el mismo Dios, 57 echadle a un lado y no le sigáis.

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