Interrogantes
de Dios a los pastores del pueblo
1 Hijo mío, ¿por qué te afanas por las
riquezas? ¿Acaso crees que yo te colmare de bienes materiales solo porque
alabas mi nombre? 2 ¿Quieres pastorear al rebaño de tu Dios
por un salario y mientras los fieles se mantienen en la pobreza 3 tú debieras recibir caudales por tus
servicios?
4 ¿Piensas que por servir a las enseñanzas
prosperarás en todo lo que emprendas como los árboles que crecen a la orilla de
una corriente de frescas aguas? 5 ¿Es esta, acaso, tu aspiración de
servicio?
6 Yo te conmino a que respondas a mis
preguntas, Yo, el Poder Supremo del Universo. 7
Quiero que respondas con limpia conciencia y con espíritu humilde, 8 con disposición desinteresada para abrir
calzadas a mi pueblo.
Dios
da sabiduría por gracia
9 Presta atención a mis palabras. Yo
transmito por gracia mis enseñanzas 10 y le
doy a raudales sabiduría al que me busca en espíritu y fe. 11 Yo te regalo el tesoro de la vida eterna
solo a cambio de que cumplas con mis enseñanzas, 12 con alma limpia y mente dispuesta a la
justicia y al amor 13 ¿Por qué buscas salario por lo que yo entrego
como don?
14 Los que me veneran, respetan y son fieles
a mi Palabra tendrán por siempre mi amparo. 15 Y esto
también es concesión mía, sin pedirles sacrificios de animales ni holocaustos
ni humo aromado de incienso. 16 Esta es mi promesa y a ella soy fiel.
Bendición
de la riqueza justa
17 Por tu aplicación, esfuerzo e inteligencia
ganas riquezas, sin emplear engaños, sin que te domine la ambición y sin que
oprimas al desvalido, Yo bendigo tu riqueza, 18 y más
la bendeciré si estás dispuesto a compartir tus caudales con los desamparados,
con los enfermos, con los pobres y con los humildes.
19 Entonces te haré prosperar en todo lo que
te empeñes.
Ayes
contra los falsos pastores
20 Pero ¡Ay de los pastores que inducen a
los fieles a poner su fe en la recompensa de riquezas materiales! 21 ¡Ay de los pastores que se enriquecen con
las dádivas de los fieles! 22 ¡Ay de los pastores que pervierten mis
palabras y las presentan como camino para los bienes materiales! 23 ¡Ay de los pastores que no se conmueven
con la pobreza de los humildes y se muestran ante ellos como señores poderosos!
24 ¡Ay de esos falsos pastores, porque ellos
recibirán su recompensa!
Las
alabanzas que quiere Dios
25 No quiero alabanzas solo de palabras.
Alabanzas quiero que nacen de un alma pura. 26 Yo no
bendeciré al ambicioso, pero colmaré de bendiciones al que se labra su vida con
alma pura y fuerza de espíritu 27 que no se inclina ante el ídolo de la
riqueza y el poder.
28 Bendita es la alabanza del que sufre, la
alabanza del humilde, la alabanza del pobre y de aquel que carece de alimentos,
29 la alabanza que eleva a mí el que yace en
su cama postrado por las enfermedades, a este yo le traeré alivio y consuelo.
30 Yo soy la Luz del Universo quien venga a
mí con espíritu de humildad, ese verá la faz de los ángeles, 31 gozará mi luz y el disfrute de la vida en
la esfera de la gloria.









