miércoles, 25 de febrero de 2015

AMPARO DEL PODER SUPREMO IX


Interrogantes de Dios a los pastores del pueblo

1 Hijo mío, ¿por qué te afanas por las riquezas? ¿Acaso crees que yo te colmare de bienes materiales solo porque alabas mi nombre? 2 ¿Quieres pastorear al rebaño de tu Dios por un salario y mientras los fieles se mantienen en la pobreza 3 tú debieras recibir caudales por tus servicios?

4 ¿Piensas que por servir a las enseñanzas prosperarás en todo lo que emprendas como los árboles que crecen a la orilla de una corriente de frescas aguas? 5 ¿Es esta, acaso, tu aspiración de servicio?

6 Yo te conmino a que respondas a mis preguntas, Yo, el Poder Supremo del Universo. 7 Quiero que respondas con limpia conciencia y con espíritu humilde, 8 con disposición desinteresada para abrir calzadas a mi pueblo.

Dios da sabiduría por gracia

9 Presta atención a mis palabras. Yo transmito por gracia mis enseñanzas 10 y le doy a raudales sabiduría al que me busca en espíritu y fe. 11 Yo te regalo el tesoro de la vida eterna solo a cambio de que cumplas con mis enseñanzas, 12 con alma limpia y mente dispuesta a la justicia y al amor 13 ¿Por qué buscas salario por lo que yo entrego como don?

14 Los que me veneran, respetan y son fieles a mi Palabra tendrán por siempre mi amparo. 15 Y esto también es concesión mía, sin pedirles sacrificios de animales ni holocaustos ni humo aromado de incienso. 16 Esta es mi promesa y a ella soy fiel.

Bendición de la riqueza justa

17 Por tu aplicación, esfuerzo e inteligencia ganas riquezas, sin emplear engaños, sin que te domine la ambición y sin que oprimas al desvalido, Yo bendigo tu riqueza, 18 y más la bendeciré si estás dispuesto a compartir tus caudales con los desamparados, con los enfermos, con los pobres y con los humildes.

19 Entonces te haré prosperar en todo lo que te empeñes.

Ayes contra los falsos pastores

20 Pero ¡Ay de los pastores que inducen a los fieles a poner su fe en la recompensa de riquezas materiales! 21 ¡Ay de los pastores que se enriquecen con las dádivas de los fieles! 22 ¡Ay de los pastores que pervierten mis palabras y las presentan como camino para los bienes materiales! 23 ¡Ay de los pastores que no se conmueven con la pobreza de los humildes y se muestran ante ellos como señores poderosos! 24 ¡Ay de esos falsos pastores, porque ellos recibirán su recompensa!

Las alabanzas que quiere Dios

25 No quiero alabanzas solo de palabras. Alabanzas quiero que nacen de un alma pura. 26 Yo no bendeciré al ambicioso, pero colmaré de bendiciones al que se labra su vida con alma pura y fuerza de espíritu 27 que no se inclina ante el ídolo de la riqueza y el poder.

28 Bendita es la alabanza del que sufre, la alabanza del humilde, la alabanza del pobre y de aquel que carece de alimentos, 29 la alabanza que eleva a mí el que yace en su cama postrado por las enfermedades, a este yo le traeré alivio y consuelo.


30 Yo soy la Luz del Universo quien venga a mí con espíritu de humildad, ese verá la faz de los ángeles, 31 gozará mi luz y el disfrute de la vida en la esfera de la gloria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Vistas de página en total