1 Palabras de Gavri’el, Mensajero de la Luz
y Ángel de la Revelación:
2 Recuerda Hombre que vives en la dimensión
de lo aparente, donde todo es relativo y variable, y no hay una verdad
absoluta; 3 porque lo que ayer se tenía como verdad,
hoy deja de serlo para establecer una nueva verdad que mañana dejará de ser y
se constituirá en nueva verdad; 4 porque en este mundo de lo
aparente-relativo todo se transforma y cambia. Nada es constante, ni siquiera
la vida.
5 Hasta tu senda existencial es variable,
transcurre por el nacimiento, la vida, la muerte y el renacer. 6 No te engañes con las apariencias; busca,
no obstante, el conocimiento que te despejará las brumas y te permitirá ver que
detrás de lo aparente se encuentra una verdad trascendental. 7 ¿Piensas que tu cuerpo es tu realidad? Tu
cuerpo es tan solo una fracción de tu realidad.
8 El cuerpo es el recipiente del espíritu
vital y alojamiento del alma, esencia primigenia y trascendental, que te hace
diferente a cualquier otra especie viviente. 9 ¿De
qué está compuesto tu cuerpo? Es solo materia descomponible tomada de la
tierra. Tu cuerpo se transforma al paso de los años, 10 y en cada fase de transformación material
de tu cuerpo, dejas de ser tú, para ser una diferente identidad. El niño no
piensa como el adolescente y sus necesidades son diferentes. 11 Tu rostro cambia a formas diferentes, no
es el mismo rostro el que tienes en la ancianidad que el rostro que tuviste de
niño, o de adolescente, o de juventud, o de tu edad madura. 12 Pero el alma que te alienta es siempre la
misma porque ella no es materia ni energía que se trasforma, 13 sino esencia de lo divino y eterno, su
composición es espiritual, creación del aliento divino y de la voluntad de la
Suprema Inteligencia; 14 no nacida de la evolución, sino creada
por la Luz del Universo.
15 Desde que naces recibes la visión del
mundo material que te rodea. 16 Te formas en medio de diferentes
sensaciones y tu mente se adapta al mundo de lo aparente, donde todo es
relativo. 16 Adquieres conocimientos y puedes llegar
hasta ser sabio en cuanto a la sabiduría humana y así tu alma, que tiene memoria
espiritual, aunque latente, 17 termina por acomodarse a la realidad
temporal donde no existe la Verdad Absoluta. 18 De
este modo, tu mente humana, condiciona a tu ser espiritual, tu alma y tu
instinto de trascendencia, 19 y llegas a creer que solo tu cuerpo
material es la realidad de tu Yo.
20 Por tu relación con la dimensión en que
vives, dimensión de lo estrictamente material, y las percepciones que has
tenido del mundo puedes acercarte a la Divinidad o negarte a aceptar su
realidad, de acuerdo con las impresiones y las enseñanzas que has recibido.
21 En esta dimensión en la que existes como
ser biológico, todo es ilusión, preocupación, angustia, batalla, ansiedad, y
aflicción.
23 El nacer es aflicción, como aflicción es
también la vejez. 24 Enfermar causa aflicción, y la muerte
genera temor y aflicción entre los vivientes. 25 Todo
rechazo que sufras te causa aflicción y hay aflicción en cada frustración que
vivas 26 y hasta en todo lo que desees, pues si no
alcanzas tus deseos te afliges; 27 si tienes que renunciar a lo que anhelas
sientes aflicción; porque todo es aflicción y no te liberas de la aflicción
buscando placeres o encerrándote en ti mismo, porque esto también genera
aflicción. 28 Todo es perecedero, los días felices
pasan de largo como también los días tristes; 29 tus
fuerzas y tu vigor se disiparán con el tiempo y todo tiene su momento. 30 Recuerda que hay un momento para nacer
pero también hay un momento para morir; que hay un momento para reír y un
momento para llorar.
31 Puedes y debes cuidar tu cuerpo y
perfeccionar tus habilidades, pero más importante es que cuides tu alma y
perfecciones tu espiritualidad. 32 Gana conocimientos que te ayudan a hacer
mejor tu vida, 33 pero más importante es que alcances la
Sabiduría que te librará de la aflicción cuando veas la realidad de tu
dimensión y comprendas que nada en ella es perdurable.
34 Busca a la Suprema Inteligencia y
entrégate a ella con fervor, así descubrirás la Verdad y podrás vencer a la
muerte trascendiendo al Círculo del Reposo, donde no existe la aflicción.
35 Todos tus actos generan karma, pero
tienes maneras para librarte del karma negativo a donde te conducen tus
errores, tus malas decisiones y tu actuar perverso.
36 Conócete primero a ti mismo anteponiendo
a tu Yo terrenal tu Yo espiritual. Este es el comienzo del sendero que conduce
a tu perfección. 37 Se generoso y no niegues tu ayuda a quien
la necesite, porque cuando damos, recibimos; con la generosidad recibiremos
riqueza espiritual y paz dentro del alma.
38 No se requiere que te aísles del mundo,
porque cada humano tiene su misión en la tierra, ni te entregues a la pobreza y
te conviertas en mendigante para alcanzar espiritualidad. 39 La Suprema Inteligencia ama a los pobres
pero ama más a los de alma humilde.
40 Cuando la Suprema Inteligencia escogió al
hombre de entre todas las especies le concedió el alma inmortal para que se
cumpliera en él un propósito de trascendencia: 41 pasar
de cuerpo material y perecedero a cuerpo astral y eterno.
42 Luego, apártate de las falsas enseñanzas
religiosas que hayas podido recibir; recuerda que el camino de Dios no es
camino de religión sino de espiritualidad. 43 La
Verdad no se encuentra en ritos ni en escrituras, 44 sino en lo interior de ti mismo y en la
luminosidad de tu alma. 45 Cuando ores no te expreses solo con
palabras, como acostumbran a hacer los que se afanan por cumplir con la
religiosidad, sino con sentimiento puro y confianza en la grandeza del Padre de
la Vida.
46 Medita en la grandiosidad de la Luz del
Universo con correcta comprensión, 47 con
pensamiento correcto, 48 con accionar correcto, 49 con
ocupación y esfuerzo correctos, 50 con
la correcta atención y la concentración correcta. 51 De este modo estás en condiciones de
acceder a la Sabiduría que proviene de la Luz del Universo.
52 Medita en la grandiosidad de la Luz del
Universo porque acercándote espiritualmente al Espíritu Universal serás capaz
de apartar de tu mente material todas las ansiedades y deseos que te producen
descontento y frustración: aflicción. 53
Ganaras paz dentro de ti.
53 En tu contacto con Dios atente a la única
y verdadera Ley, la que se funda en la espiritualidad, en el amor, en la bondad
y en la justicia. 54 Recuerda que el Padre de la Vida ve a
todos los humanos como hijos suyos sin importar sus perfecciones o sus
imperfecciones, si le conocen o lo rechazan; 55 por
tanto, mira a todo el género humano como a tus propios hermanos y no solo a los
que practican tu credo. 56 Si Dios no hace acepción de persona no
establezcas tú diferencias entre creyentes y no creyentes, entre pecadores y
justos, solo le corresponde a Dios dar su recompensa a cada cual según sus
actos.
57 Cuando te conozcas a ti mismo y descubras
que eres más que carne, sangre y hueso y medites en la grandiosidad de la Luz
del Universo alcanzarás sabiduría y la Sabiduría te dará felicidad y paz en tu
ser 58 y verás que tus ansiedades por buscar lo
que te ofrece placer carnal se debilitarán y estarás colocado en el Camino de
la Perfección.


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