Andras
se une a Yojanán
1 Andras, el primer discípulo, hermano de
Kefa, había ido en su predicación hasta donde muchos no se atrevían a
incursionar, a la Escitia salvaje, la tierra de Magog, donde quería llevar el
misterio y la enseñanza de la cruz. 2 Su
palabra valiente fue recibida por algunos de los rudos y fieros habitantes de
Escitia, pero los escitas le expulsaron del país.
3 Entonces, viajando en solitario se fue al
Ponto Euxino, haciendo muchos conversos, para luego llegar a Ephesos donde se
encontraba Yojanán Zebebdi.
4 Sucedió que estando con Yojanán, vinieron
algunos de los seguidores del Camino para pedirle a Yojanán que escribiera las
enseñanzas de Yehshua; 5 pero Yojanán no se consideraba adecuado
para escribir el libro de la Buena Nueva y dijo a los hermanos: “Que sea el
Señor quien nos guíe. 6 Ayunen conmigo a partir de hoy durante
tres días, y después hablaremos unos con otros sobre la revelación que hayamos
tenido, ya sea en pro o en contra”.
Encomienda
a Yojanán escribir el libro de la Buena Noticia
7 En la noche Andras soñó que se presentaba
Yehshua ante él, diciendo: “Andras, fiel apóstol mío, ¿por qué duda Yojanán?
Nadie mejor que él para escribir el libro de la Buena Noticia. 8 Si después de escribir el libro, aún
tiene dudas, dile que junto con los hermanos revisen lo escrito”.
9 Andras fue donde Yojanán y le dijo:
“Escribe. No dudes. Tuve un sueño revelador donde el Rabbi me decía: ‘Nadie
mejor que Yojanán’, y si continuas dudando, que los hermano revisen lo que
escribas”.
10 Y Yojanán se apartó de todos para
meditar. Mientras meditaba, recibía la inspiración y dijo Yojanán: “¡Oh, Señor!
Tú eres la Palabra del Dios del Universo; 11 Tú
siempre estuviste con el Padre y eres desde siempre Dios verdadero”. 12 Entonces comenzó a escribir y cuando los
hermanos revisaban lo que escribía lo encontraron inspirado y verdad del
Espíritu Santo.
Predicación
de Andras en Patrae
13 Enterado Kefa de que su hermano Andras se
encontraba en Ephesos, envió una carta pidiéndole que partiera para Roma a fin
de fortalecer la predicación que ya se llevaba en la ciudad.
14 Se dispuso Andras viajar a Roma; así que
se embarcó con dirección al Peloponeso con el propósito de continuar su viaje
hasta Roma saliendo de la ciudad de Patrae. 15 Pero
a Patrae no había llegado la predicación de Paulo. Gobernaba por entonces en la
ciudad el prefecto Egeas, un hombre cruel e inescrupuloso.
16 Andras comenzó a predicar diciendo: “La
cruz que es señal de castigo y muerte se ha convertido en símbolo de gozo y
vida; 17 porque a ella fue atado el Hijo de Dios,
para traer paz al mundo y esperanza de salvación para todas las generaciones”.
Y muchos le escuchaban y le creían y recibían el bautismo.
Andras
ante el prefecto Egeas
18 Algunos de los principales de la ciudad,
molestos por la predicación de la Cruz que hacía Andras y porque hablaba de
alimentarse de la carne y la sangre de Yehshua, 19
fueron ante el prefecto y le reclamaron: “Este judío está trastornando las
buenas costumbres, adora a la cruz y propone prácticas insanas”.
20 Egeas entonces ordenó que trajeran a
Andras ante su presencia y le conminó a que renunciara al culto que profesaba
por la cruz. 21 Andras le dijo entonces: “Oh Egeas; si tú
quisieses conocer este misterio de la cruz, y cómo el Padre del Universo quiso
que su hijo muriera en el madero para salvar al hombre, 22 seguramente creerías en él y le
adorarías”.
23 Pero Egeas no quiso escucharle y le dijo:
“Predicas cosas perversas. Te ordeno que vayas ante el Templo y hagas
sacrificios a los dioses, quizá ellos tengan piedad de ti”.
24 Andras le replicó: “Solo hay un solo
Dios, un Dios de Vida por quien se formó todo lo existente. 25 Yo, en cambio, cada día ofrezco a Dios
todopoderoso un sacrificio vivo, no el humo del incienso, ni la sangre de los
cabritos, ni la sangre de los toros; 26 mi
ofrenda es el Cordero sin mancha, cuya carne es verdadera comida, y cuya sangre
es verdadera bebida con que se alimenta el pueblo creyente; y, a pesar de esto,
27 después de la inmolación persevera vivo y
entero, como antes de ser sacrificado”.
Martirio
de Andras
28 Furioso, Egeas hizo que le flagelaran;
pero Andras se mantuvo firme, sin proferir quejas aunque el dolor le
descomponía el rostro. 29 Luego Egeas ordenó: “Si tanto ama a la
cruz, que sea atado a una cruz hasta que muera”.
30 Llevaron a Andras a las afuera de la
ciudad y le ataron a una cruz en forma de aspa. Cuando Andras vio la cruz,
dijo: “Dichoso soy, porque me ponen ante una cruz. Te venero cruz porque me
recuerdas la cruz donde murió mi Divino Rabbi. 31 Me
complace imitarlo a Él en este martirio. Dichosa hora esta cuando al ser
recibido en tus brazos me llevarás junto al Divino Rabbi, Yehshua, el Kristo”.


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