1 Dios no hizo dualidad dentro del hombre
como para dar alojo a la fe y a la hipocresía al mismo tiempo.
2 ¡Oh, hombres! Recuerden las bondades que
el Padre de la Vida ha tenido con ustedes. ¿Acaso hay otro Padre Germinador
fuera de la Suprema Inteligencia que les sustente bajo el cielo y sobre la
tierra? 3 No hay nada ni nadie que merite ser
adorado salvo el Dios del Universo. ¿Por qué entonces se apartan de sus
enseñanzas?
4 ¡Oh, hombres! Cierta y segura es la
promesa que Dios nos ha dado. No se dejen alucinar por la vida de placeres, y
que el Seductor, el Padre de la Mentira no les engañe respecto a la verdad de
la Luz del Universo cayendo en errores y pecados.
5 Ciertamente Sama’el es para ustedes un
enemigo, tómenlo pues, como un enemigo; él seduce a sus seguidores para
arrastrarles al foso de las sombras 6 y
sean contados entre los ángeles maldecidos.
7 Y dicen los que niegan al Dios vivo: “No
existe otra vida más que la vivida en este mundo, viviremos y moriremos una
sola vez, y sólo el transcurso del tiempo es lo que nos hace perecer”. 8 Pero en verdad no poseen un conocimiento
certero sobre lo que dicen, y no hacen más que conjeturar, 9 porque se fundan en las apariencias de la
dimensión de lo relativo.
10 Los incrédulos tendrán que recorrer
nuevos ciclos de vida; y los creyentes que obren rectamente obtendrán el perdón
y la recompensa de la vida eterna en cuerpo astral. 11 ¿Acaso piensan aquellos cuyas almas están
enfermas que la Suprema Inteligencia no sacará a la luz el odio que sienten por
la Verdad?
12 Quien anhela el poder y la fuerza sobre
los hombres, debe entender que no hay poder mayor que el poder de Dios y 13 Él puede aplastar el poder humano con
solo un gesto.
14 No se equipara el ciego con el vidente.
Ni las tinieblas con la luz. 15 Hay hombres, animales y rebaños y todos
son diferentes entre sí; pero los hombres que más veneran y honran a Dios son
los más sabios de entre los hijos de Dios. 16 Como
el ganado manso que sirve al hombre recibe de la mano de él cuidado, protección
y alimento, 17 el hombre que sirve la obra de la Divinidad en el mundo recibe de
Dios, cuidado y amparo y el alimento de la Sabiduría cuando eleva su
espiritualidad. 18 En verdad Dios es Poderoso, Justo y
Absolvedor y da a cada uno aliento de vida y esperanza de renovación.
19 No se equipara obrar el bien y obrar el
mal. Si eres maltratado responde con una buena actitud, 20 y entonces verás que aquel a quien tenías
como enemigo reconsiderará su proceder y llegará a ser tu amigo. 21 Pero si insiste en sus ofensas, tu buen
proceder acumulará fuego sobre su frente. 22 Quien
obre rectamente, lo hará en beneficio propio, y quien obre el mal, lo hará en
contra de sí mismo.
23 Ciertamente todos son hermanos entre sí;
reconcilien pues a los hermanos que estén en discordia, y honren al Padre de la
Vida para que Él tenga misericordia por ustedes. 24 No se difamen ni se pongan apodos ofensivos.
25 En verdad, el más honrado de ustedes ante
Dios es aquel que sea más piadoso. 26 Pero
el que alcanza la Sabiduría es ensalzado.
27 Dios está más cerca de los hombres que su
propia vena yugular. 28 Dos ángeles registran sus obras, uno a la
derecha y otro a la izquierda. 29 Ellos les protegen y les guían:
¡Escúchenles! 30 Tras la muerte el alma de cada hombre se
presentará acompañada por un ángel que la conduzca y otro que será testigo de sus obras. 31 Y se dictará sentencia por los ángeles y
unos irán al foso de los lamentos en espera del Tiempo de los Tiempos; 32 a otros se les condenará a reiniciar un
nuevo ciclo de vida y otros, los justos y benevolentes, los que veneran a Dios
y acatan su Pacto irán a la esfera luminosa. 33 Esto
es lo que se había prometido para quienes se arrepintieran con sinceridad,
fueran fieles al Pacto de Dios y veneraran y honraran a la Suprema
Inteligencia.

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