1 Padre de la Vida, Dios
inmenso y glorioso, atiende a tu pueblo.
2 Que los espíritus torcidos no
le confundan; porque se han levantado falsos profetas, 3 anunciando confusión y
tribulación.
4 Ellos se ocultan dentro de tu
pueblo.
5 Y maestros torcidos enseñan
doctrinas falsas.
6 Pero ellos no son de tu
pueblo, se han apartado de ti y 7
han mezclado vino viejo con el nuevo vino.
8 Su vino es agrio; su pan no
alimenta.
9 Con lengua engañosa confunden
a los incautos, a los desprevenidos.
10 Porque dicen que Tú eres su
guía pero ellos sirven a la Sombra.
11 Han levantado una nueva
nación, nación gobernada por soberbios.
12 Y gobiernan apartados de tu
amor, de tu bondad, de tu justicia.
13 ¡Detenles, Luz del Universo!
Que tu Luz los deje ciegos y queden sus lenguas secas.
14 Han torcido tus enseñanzas
con escritos falseados y 15
las palabras de tus santos las han hecho vanas.
16 Mira que llegan ante nuestras
puertas con palabras maliciosas.
17 Arrójalos en el desconcierto;
que tus ángeles les dispersen 18
y queden por siempre en confusión.
18 Grande es tu gloria, Luz del
Universo.
19 Bendito tu nombre
impronunciable; porque tu nombre es Eternidad, Verdad y Fuerza.

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