martes, 18 de agosto de 2015

¡Cuidado, no son idiotas!


A menudo he escuchado a personas que califican a los Testigos de Jehová de idiotas por las estupideces que predican, sin embargo me gustaría hacer una aclaración: hay que distinguir entre los que son sus fieles y entre los que constituyen el minúsculo grupo que les dirigen mundialmente y que establecen los artículos de fe y las doctrinas que distinguen a la gran corporación multinacional con sede en Brooklyn, New York, su Cuerpo Gobernante una decena de individuos que se consideran “ungidos” y, según ellos mismos aseguran: “Al igual que en el siglo primero, el Cuerpo Gobernante de la actualidad representa a la clase del esclavo fiel y discreto”. Ellos son la Clase del Esclavo Fiel y Discreto, así, sencillamente porque se les antoja decirlo.

Aquellos que han abrazado las doctrinas de la Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania son personas de gran fe, confiadas en la supuesta verdad que propagandiza la gran maquinaria editorial de la Corporación y capaces de resistir cualquier ofensa que reciban por la práctica de su fe. Ellos merecen respeto sin importar el credo absurdo que les han enseñado.

Ahora bien, ¡cuidado! Los magnates de la cúpula “teocrática” de los Testigos de Jehová no tienen un pelo de tonto. Quizá se les pudiera acusar de fanáticos por el ardor con que exponen sus doctrinas, pero no son fanáticos, los fanáticos son aquellos que no razonan, que han perdido la capacidad de pensar con inteligencia. La mentalidad de ellos no es teológica, rechazan la teología, no es de visionarios idealistas porque los pragmáticos no tienen nada de visionarios, nada de idealismo, nada que los identifique con una utopía. Ellos son pragmáticos y saben introducir modificaciones a sus doctrinas cuando es necesario hacerlo; lo han hecho en numerosas ocasiones y son expertos en este arte camaleónico.

Tan pragmáticos son que han decidido organizarse en un sistema orwelliano de corte teocrático. Han constituido un “Reino Teocrático” dentro de las naciones, un gobierno de Dios, por tanto son indiscutibles sus doctrinas porque, por medio del Cuerpo Gobernante el que habla es el mismo Dios Jehová. De este modo cualquier opinión en contrario no se emite en contra del Cuerpo Gobernante, de esa decena de ungidos, sino del mismo Dios Jehová. Opinar con criterio propio, o prestar oídos a lo que predican otras congregaciones cristianas, calificadas todas como apóstatas, constituye pena de anatema. “Siervos del Gran Teócrata, Jehová”, así se denominan; y si Jehová es el Gran Teócrata y Él es quien, el Cuerpo Gobernante dice, dirige la corporación, ¿quién puede opinar entonces en contrario a lo que afirma la decena de ungidos?

Afirman que: “El Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová nombra directamente a todos los miembros de los comités de las sucursales”. Así nada más, todo el poder viene de la punta de la pirámide jehovista. Y luego critican al Papa de Roma porque es él quien posee la capacidad de nombrar a los obispos católicos.

De este modo no es una opinión exagerada la que muchos expresan diciendo: “La organización de los Testigos de Jehová tiene como objetivo controlar la vida de sus miembros, hasta el más mínimo detalle, y exige, por medio del temor, que sus miembros obedezcan y acepten, ciegamente, cada mandato e interpretación bíblica dada por su Cuerpo Gobernante”; porque tal como se define en la Enciclopedia de la Política de Rodrigo Borja, todas las teocracias “tienen como rasgos comunes (…) el imperio de la ley religiosa sobre todos los actos de la sociedad, la eliminación de la tolerancia religiosa y de la libertad de cultos, la persecución a los seguidores de otras religiones, el combate contra las ‘fuerzas del demonio’, la defensa de la intangibilidad de las tradiciones, el rechazo a la modernidad, la hostilidad contra la modernización de las sociedades, y la adhesión a las teorías políticas más retrógradas y autoritarias”.

El sistema orwelliano de la Corporación Multinacional se pone de manifiesto en la vigilancia constante de los miembros dentro de la congregación, y sujetos a un sistema de disciplina basado en informantes.

Ellos se consideran que son los verdaderos intérpretes de las Escrituras y fuera de ellos, el resto durante un periodo de 1260 años apenas hizo un estudio de las escrituras por lo que el cristianismo fue atado a “horribles errores” y, cegado, no podía ver “el glorioso carácter divino de Amor, Justicia, Sabiduría y Poder” y hasta los reformadores aun con buenas intenciones, “cegados y maniatados por los errores del pasado, a su turno han servido para mantener a, la gente en las tinieblas”; situación que se mantuvo hasta que aparecieron, ¡Oh, gloria de Dios!, los Estudiantes de la Biblia. Así lo expuso el padre fundador de los Testigos de Jehová, Charles Taze Russell (1852-1919), en la introducción de su libro “El Plan Divino de las Edades”:

Muchos ignoran que desde el tiempo en que comenzó la ‘manufactura de Credos’, en el año 325 E. C., prácticamente no se hizo estudio de la Biblia por un período de 1260 años. Pocos se han enterado de que durante ese tiempo los credos fueron remachados en las mentes de muchos millones de gente, atándolos a horribles errores y cegándolos de tal manera que no podían ver el glorioso carácter divino de Amor, Justicia, Sabiduría y Poder. Muchos no se dan por entendidos de que algunos reformadores, desde el retorno de la Biblia a las manos del público, con muy buenas intenciones, pero solemnemente engañados, cegados y maniatados por los errores del pasado, a su turno han servido para mantener a, la gente en las tinieblas. Pocos saben que el verdadero estudio de la Biblia, tal cual se practicaba por la Iglesia primitiva, se está apenas poniendo nuevamente en práctica por los Estudiantes de la Biblia”.

Entonces apareció Joseph Franklin Rutherford, denominado Juez, el más ungido de los ungidos; un hombre con una gran capacidad empresarial que logró hacer del pequeño grupo de Estudiantes de la Biblia una poderosa corporación. Y comenzaron a fluir los millones ¡Gracias Jehová! Y sus libros se publicaban en numerosas ediciones. Dio impulso a los proclamadores de puerta en puerta para anunciar la llegada del Armagedón. Creció el poder editorial de la Watch Tower publicando incontables textos anualmente, sus biblias especiales y propias, y sobre todo las revistas Atalaya (52.9 millones de ejemplares mensuales en más de doscientos idiomas en 2015) y Despertad (51.8 millones de ejemplares mensuales en 101 idiomas) ¿De dónde salen los millones que requieren para tal intensa labor editorial? Puede ser que el dinero lo aporte Jehová al que han nombrado como el CEO, el principal accionista de la Corporación; ¿lo creen ustedes así?

Ya antes (1909), algunos de los integrantes de los Estudiantes de la Biblia, sociedad fundada por Russell se distanciaron de él y fundaron Los Estudiantes libres de la Biblia. Luego en 1917 con el ascenso de Rutherford a la presidencia de la Watch Tower, un grupo numerosos de los russellistas se separaron en protesta por lo que consideraron su postura autocrática y formaron nuevas asociaciones opuestas a la Watch Tower, pero sin abandono de los principios básico de la doctrina de Russell. En 1931, la claque seguidora de Rutherford fundó, más bien creó la secta judeo-cristiana, de cristianismo judaizado o de judaísmo cristianizado, denominada “Testigos de Jehová” que en fin de cuentas ni es judaísmo ni es cristianismo.

En 1920, llamándose todavía estudiante de la Biblia, Rutherford publicó un libro titulado “Millones que ahora viven no morirán jamás” donde profetizaba que en 1925 resucitarían los patriarcas bíblicos y se iniciaría el milenio de gobierno de Kristo. Sin embargo, no resucitaron los patriarcas y el mismo Rutherford moriría el 8 de enero de 1942. Rutherford es el creador de la estructura centralizada y jerárquica de la Watch Tower a la que denominó Teocracia. En 1931 dictó su propia bula, la resolución que denominó “Un nuevo nombre” y declaró que gozosamente aceptaban “el nombre que la boca del Señor Dios ha pronunciado, y deseamos ser conocidos como, y llamados por el nombre de, Testigos de Jehová”. Decidió por Dios el nuevo nombre sin que Dios mismo se lo propusiera, extraído fuera de contexto de Isaías (43:10), como tantas otras citas que entresacan de las escrituras para justificar sus tesis sin que las citas se hayan expresado en otras concretas condiciones.

De igual manera escudriñando entre los textos del Antiguo Testamento encuentran en el capítulo 60 de Isaías, un texto ─ que los más serio exegetas consideran como un canto de esperanza de recuperación y grandeza de Israel ─, el más enigmático de los versículos de ese capítulo, el 22 y último que podría tener muchas y diferente interpretaciones: “El pequeño vendrá a ser mil, el menor, un pueblo fuerte. Yo Yahveh, a su tiempo haré que esto sea cumplido pronto”. Para darle una interpretación a favor de su organización. Así dicen:

¿Hay algún indicio de que esta profecía se esté cumpliendo en la actualidad? Por supuesto que sí. Durante la década de los setenta del siglo XIX se formó una congregación del pueblo de Jehová en Allegheny (Pensilvania, E.U.A.). A partir de aquellos modestos inicios, decenas de miles de congregaciones han surgido y prosperan por todo el mundo. Hoy día, millones de proclamadores del Reino —una nación poderosa— forman parte de las más de noventa y un mil congregaciones que hay en 235 países. Sin lugar a dudas, todo ello confirma que Jehová está acelerando el recogimiento de sus adoradores verdaderos antes del estallido de la “gran tribulación”, ya muy cercana. (Atalaya 15 de enero de 2001, pág. 12-16)

Gran osadía de los manipuladores Testigos de Jehová el querer hacer coincidir lo dicho en Is. 60:22 con la fundación y el desarrollo de su Corporación. ¿Acaso Dios tenía la necesidad de dejar en el desamparo a los humanos  y hacerle aguardar a toda la humanidad hasta “la década de los setenta del siglo XIX para elegir a unos hombres “ungidos” como salvadores y redentores, cual nuevos Kristos?

No son tontos, no. Son expertos manipuladores de la psicología de las masas. Según Gustav Le bon: “Las masas son crédulas y fácilmente influenciables por sugestión. Las imágenes evocadas en la mente de las masas son aceptadas por ellas como realidades. Lo improbable no existe para una masa y es necesario tener esta circunstancia bien presente para comprender la facilidad con la cual las leyendas y las historias más improbables resultan creadas y propagadas En las masas se manifiesta la intolerancia, la dictatorialidad y el conservatismo (servilidad de las masas frente a una autoridad fuerte).

Y muy importante. Le Bon dice que el sentimiento religioso en las masas “posee características muy simples, tales como el culto a un ser que se supone superior, miedo ante el poder adjudicado a este ser, sumisión ciega a sus órdenes, incapacidad para discutir sus dogmas, el deseo de difundirlos, y la tendencia a considerar enemigos a todos los que no los aceptan”. Y sobre todo: “Una persona no es religiosa solamente cuando adora a una divinidad sino cuando pone todos los recursos de su mente, la completa sumisión de su voluntad, y el íntegro fanatismo de su alma, al servicio de una causa o de un individuo que se convierte en la meta y en la guía de sus pensamientos y acciones”. En estas características se funda el principio básico del llamado sistema teocrático de los Testigos de Jehová.

Milenaristas, proclaman un reino terrenal de Kristo por mil años, ya comenzado en “espíritu” en 1914. Anti trinitarios, niegan la divinidad de Kristo y colocan al Espíritu Santo, como una simple emanación energética del Dios que ellos llaman Jehová, nombre inexistente para calificar al Dios innominable. En Éxodo, el mismo Dios hebreo se presenta como e-lo-kim אֱלֹהִ֜ים nombre plural mayestático que puede traducirse “Dios de dioses” y se identifica con Moshé diciendo que Él es “אֶֽהְיֶ֖ה (e-yeh) Yo soy  אֲשֶׁ֣ר (a-ser) quien  אֶֽהְיֶ֑ה (e-yeh) Yo soy”:

Ex. 3:4-7,10-12: Cuando vio יְהוָ֖ה (HVHY) que Moshé se acercaba para mirar, אֱלֹהִ֜ים (e-lo-kim) le llamó de en medio de la zarza, diciendo: "¡Moshé, Moshé!" El respondió: "Heme aquí".  Le dijo: "No te acerques aquí; quita las sandalias de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra sagrada."
Y añadió: "Yo soy אֱלֹהֵ֣י (e-lo-he) el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Yitzchak y el Dios de Ya’acov”. Moshé se cubrió el rostro, porque temía ver a הָאֱלֹהִֽים (ha-e-lo-kim) Dios. Dijo יְהוָ֔ה (HVHY): "Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo en Egipto, y he escuchado su clamor en presencia de sus opresores; pues ya conozco sus sufrimientos.
Ahora, pues, ve; yo te envío a Faraón, para que saques a mi pueblo, los israelitas, de Egipto". Dijo Moshé הָ֣אֱלֹהִ֔ים (ha-lo-kim) a Dios: ¿Quién soy yo para ir a Faraón y sacar de Egipto a los israelitas?" Respondió: "Yo estaré contigo y esta será para ti la señal de que yo te envío: Cuando hayas sacado al pueblo de Egipto daréis culto הָ֣אֱלֹהִ֔ים (ha-e-lo-kim) a Dios en este monte".

יְהוָ֖ה (HVHY) es el nombre impronunciable de Dios, dejado en el misterio, tal y como aparece en el texto hebreo, no es Yahveh y mucho menos y de ningún modo ese nombre ridículo de “Jehová”.

En Mattai 28:19 se menciona en boca de Yehshua las tres personas, o los tres entes, o las tres manifestaciones del Dios uno y Trino:

“Por tanto, id, y enseñad a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo…”

Y este versículo es traducido por la Biblia de la Watch Tower de este modo:

“Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos*+ de gente de todas las naciones,+ bautizándolos+ en* el nombre del Padre+ y del Hijo+ y del espíritu santo,+”

Ellos podrían haber alegado que en Mat 28:19 se pudo haber adulterado el pasaje por los trinitaritas para incluir como tercera persona al Espíritu Santo; sin embargo no lo hacen así y traducen el versículo tal como ha sido traducido en todas las versiones del Nuevo Testamento, salvo con una variación muy sutil. El Padre es una persona, un ente existente, tal como el Hijo es otra persona, otro ente existente (aunque no lo consideran de la misma esencia o naturaleza del Padre); por tanto los traducen como nombres propios, sin embargo, el Espíritu Santo se presenta como un elemento sin personalidad, un nombre común, no un sustantivo propio, por eso lo escriben con letras minúsculas.

En el texto griego de Mattai, la figura del Espíritu Santo aparece como nombre propio escrito con mayúsculas iniciales: “…βαπτίζοντες  αὐτοὺς  εἰς  τὸ  ὄνομα  τοῦ  Πατρὸς (Patros-Padre)  καὶ  τοῦ  Υἱοῦ (Guiou-Hijo)  καὶ  τοῦ  Ἁγίου (Haguiou-Santo)  Πνεύματος, (Pneumatos-Espíritu)” Si este tratamiento al Espíritu Santo no es una blasfemia, entonces nada es blasfemo; ¿y qué fue dicho contra los que blasfemaran del Espíritu Santo?

Negando la divinidad de Kristo, modifican lo escrito en el Evangelio Yojanán en 1:1-4 para adaptar el sentido de acuerdo con su doctrina de que Kristo es solo una creatura de Dios y, por tanto no de la misma esencia que la del Padre:

1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Este era en el principio con Dios. 3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. 4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

La traducción de los Testigos de Jehová es de la siguiente manera:

En [el] principio+ la Palabra*+ era, y la Palabra estaba con Dios,*+ y la Palabra era un dios.*+ 2  Este estaba en [el] principio+ con Dios.+ 3  Todas las cosas vinieron a existir por medio de él,+ y sin él ni siquiera una cosa vino a existir. Lo que ha venido a existir 4  por medio de él era vida,+ y la vida era la luz+ de los hombres.*

En la versión griega no aparece el artículo indefinido “un” y se escribe así:

Ἐν  ἀρχῇ (principio)  ἦν (estaba, era)  ὁ  Λόγος (Palabra),  καὶ  ὁ  Λόγος (y la Palabra)   ἦν (era, estaba)  πρὸς (con)  τὸν (el, la, los)  Θεόν (Dios, un dios),  καὶ  Θεὸς (y Dios)  ἦν (era, estaba)  (la)  Λόγος.  (καὶ  Θεὸς ἦν ὁ Λόγος = Y Dios era la Palabra)

Ellos consideran que el alma es mortal, que muere junto con el cuerpo; sin embargo, hay un versículo de Loukás que contradice esa doctrina (Loukás NT 23:43). Yehshua en la cruz, agonizante, soportando las burlas de los judíos, de la soldadesca y hasta de uno de los que le acompañan en su martirio, cuando entonces uno de los condenados sale en su defensa y le implora que le lleve al Paraíso. Yehshua ve dentro del alma de los hombres y reconoce el sincero arrepentimiento de aquel condenado y le dice:

Entonces Yehshua le dijo: En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”.

Esta frase en la versión griega de Loukás se dice:

43 καὶ (entonces)  εἶπεν (él dijo)  αὐτῷ (a él)  Ἀμήν (de verdad)  σοι (te)  λέγω (digo) (,) σήμερον (hoy)  μετ’ (con)  ἐμοί (mi)  ἔσῃ (estarás)  ἐν (en) τῷ (el) Παραδείσῳ (Paraíso).

Que literalmente se traduciría:

Entonces le dijo: ‘En verdad te digo (,) hoy conmigo estarás en el Paraíso’”.

Existe una coma entre “te digo” y “hoy”, que expresa claramente la promesa de inmediatez que Yehshua le hace al condenado; pero la versión de este versículo en la Traducción del Nuevo Mundo de las Escrituras es como sigue:

Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el Paraíso”.

La coma que separa las dos partes de la frase se corre o se sustituye por dos puntos para indicar una promesa a cumplir en un tiempo distante, así, sin ningún escrúpulo modifican una frase bíblica para condicionarla a sus propias concepciones o doctrinas. Conocen muy bien la psicología humana y saben que no todos son avispados y que muchos pueden aceptar la palabra escrita en un libro, sin entrar en debates. Los debates quedan para los ilustrados y esos, les importa poco a los Testigos de Jehová.

De esta manera, mintiendo, adaptando las escrituras a sus intereses, rebuscando entre los escritos bíblicos alguna frase que les permita apuntalar alguna doctrina suya, sin importar si esas frases se toman fuera de contexto, asustando a las personas sencillas con “las señales de los últimos tiempos”, van levantando el andamiaje de sus errores, para presentarse como verdaderos eruditos bíblicos.

Nada de tontos tienen los miembros del Cuerpo de Gobierno de la Watch Tower, van en pos de sus objetivos sin importarles los medios a emplear, y su objetivo principal es el poder, el sentirse iluminados y fuertes sobre todos los hombres y, al final, desmantelar todo el cristianismo con recursos demagógicos cargados con falacias inteligentemente presentadas. Así, sin exponerse al peligro personal, exponen a sus seguidores a las persecuciones, a las prisiones y hasta la muerte, en países de extremo nacionalismo, de gobiernos totalitarios y ateos cuando ellos se declaran opuestos a todos los gobiernos del mundo a los que consideran como dirigidos por el Maligno. Esos fieles y humildes miembros de los Testigos de Jehová son ejemplo de devoción y firmeza en el credo que les han inculcado. Triste es que les engañen impúdicamente.

No escribo para los Testigos de Jehová porque sé muy bien que no leerán lo que escriba, hacerlo es incurrir en el anatema de la Corporación. Escribo para los cristianos para que no se dejen engañar por la verborrea de los predicadores de la secta de la Nueva Mentira.

Hay una frase que no me viene a la memoria cuál es su autor pero inteligente y que viene muy a propósito para cerrar este artículo. La frase de marras se refiere al relato que en Éxodo se recoge cuando Moshé al bajar del monte con las tablas del Pacto se encuentra con que el pueblo habían tallado un becerro de oro para darle adoración y el simbolismo del relato se concreta en esta frase:


“Al cubrir a su ídolo con oro trataron de legitimar sus expresiones religiosas fraudulentas” 

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