A menudo he escuchado a personas que califican a los
Testigos de Jehová de idiotas por las estupideces que predican, sin embargo me
gustaría hacer una aclaración: hay que distinguir entre los que son sus fieles
y entre los que constituyen el minúsculo grupo que les dirigen mundialmente y
que establecen los artículos de fe y las doctrinas que distinguen a la gran
corporación multinacional con sede en Brooklyn, New York, su Cuerpo Gobernante
una decena de individuos que se consideran “ungidos” y, según ellos mismos
aseguran: “Al igual que en el siglo
primero, el Cuerpo Gobernante de la actualidad representa a la clase del
esclavo fiel y discreto”. Ellos son la Clase del Esclavo Fiel y Discreto,
así, sencillamente porque se les antoja decirlo.
Aquellos que han abrazado las doctrinas de la Watch Tower
Bible and Tract Society of Pennsylvania son personas de gran fe, confiadas en
la supuesta verdad que propagandiza la gran maquinaria editorial de la
Corporación y capaces de resistir cualquier ofensa que reciban por la práctica
de su fe. Ellos merecen respeto sin importar el credo absurdo que les han
enseñado.
Ahora bien, ¡cuidado! Los magnates de la cúpula
“teocrática” de los Testigos de Jehová no tienen un pelo de tonto. Quizá se les
pudiera acusar de fanáticos por el ardor con que exponen sus doctrinas, pero no
son fanáticos, los fanáticos son aquellos que no razonan, que han perdido la
capacidad de pensar con inteligencia. La mentalidad de ellos no es teológica,
rechazan la teología, no es de visionarios idealistas porque los pragmáticos no
tienen nada de visionarios, nada de idealismo, nada que los identifique con una
utopía. Ellos son pragmáticos y saben introducir modificaciones a sus doctrinas
cuando es necesario hacerlo; lo han hecho en numerosas ocasiones y son expertos
en este arte camaleónico.
Tan pragmáticos son que han decidido organizarse en un
sistema orwelliano de corte teocrático. Han constituido un “Reino Teocrático”
dentro de las naciones, un gobierno de Dios, por tanto son indiscutibles sus
doctrinas porque, por medio del Cuerpo Gobernante el que habla es el mismo Dios
Jehová. De este modo cualquier opinión en contrario no se emite en contra del
Cuerpo Gobernante, de esa decena de ungidos, sino del mismo Dios Jehová. Opinar
con criterio propio, o prestar oídos a lo que predican otras congregaciones
cristianas, calificadas todas como apóstatas, constituye pena de anatema. “Siervos
del Gran Teócrata, Jehová”, así se denominan; y si Jehová es el Gran Teócrata y
Él es quien, el Cuerpo Gobernante dice, dirige la corporación, ¿quién puede
opinar entonces en contrario a lo que afirma la decena de ungidos?
Afirman que: “El
Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová nombra directamente a todos los
miembros de los comités de las sucursales”. Así nada más, todo el poder
viene de la punta de la pirámide jehovista. Y luego critican al Papa de Roma
porque es él quien posee la capacidad de nombrar a los obispos católicos.
De este modo no es una opinión exagerada la que muchos
expresan diciendo: “La organización de
los Testigos de Jehová tiene como objetivo controlar la vida de sus miembros,
hasta el más mínimo detalle, y exige, por medio del temor, que sus miembros
obedezcan y acepten, ciegamente, cada mandato e interpretación bíblica dada por
su Cuerpo Gobernante”; porque tal como se define en la Enciclopedia de la
Política de Rodrigo Borja, todas las teocracias “tienen como rasgos comunes (…) el
imperio de la ley religiosa sobre todos los actos de la sociedad, la
eliminación de la tolerancia religiosa y de la libertad de cultos, la
persecución a los seguidores de otras religiones, el combate contra las
‘fuerzas del demonio’, la defensa de la intangibilidad de las tradiciones, el
rechazo a la modernidad, la hostilidad contra la modernización de las
sociedades, y la adhesión a las teorías políticas más retrógradas y
autoritarias”.
El sistema orwelliano de la Corporación Multinacional se
pone de manifiesto en la vigilancia constante de los miembros dentro de la
congregación, y sujetos a un sistema de disciplina basado en informantes.
Ellos se consideran que son los verdaderos intérpretes de
las Escrituras y fuera de ellos, el resto durante un periodo de 1260 años
apenas hizo un estudio de las escrituras por lo que el cristianismo fue atado a
“horribles errores” y, cegado, no podía ver “el glorioso carácter divino de
Amor, Justicia, Sabiduría y Poder” y hasta los reformadores aun con buenas
intenciones, “cegados y maniatados por
los errores del pasado, a su turno han servido para mantener a, la gente en las
tinieblas”; situación que se mantuvo hasta que aparecieron, ¡Oh, gloria de
Dios!, los Estudiantes de la Biblia. Así lo expuso el padre fundador de los
Testigos de Jehová, Charles Taze Russell (1852-1919), en la introducción de su
libro “El Plan Divino de las Edades”:
“Muchos ignoran que desde el tiempo en que comenzó la
‘manufactura de Credos’, en el año 325 E. C., prácticamente no se hizo estudio
de la Biblia por un período de 1260 años. Pocos se han enterado de que durante
ese tiempo los credos fueron remachados en las mentes de muchos millones de
gente, atándolos a horribles errores y cegándolos de tal manera que no podían
ver el glorioso carácter divino de Amor, Justicia, Sabiduría y Poder. Muchos no
se dan por entendidos de que algunos reformadores, desde el retorno de la
Biblia a las manos del público, con muy buenas intenciones, pero solemnemente
engañados, cegados y maniatados por los errores del pasado, a su turno han
servido para mantener a, la gente en las tinieblas. Pocos saben que el
verdadero estudio de la Biblia, tal cual se practicaba por la Iglesia
primitiva, se está apenas poniendo nuevamente en práctica por los Estudiantes
de la Biblia”.
Entonces apareció Joseph Franklin Rutherford, denominado
Juez, el más ungido de los ungidos; un hombre con una gran capacidad
empresarial que logró hacer del pequeño grupo de Estudiantes de la Biblia una
poderosa corporación. Y comenzaron a fluir los millones ¡Gracias Jehová! Y sus
libros se publicaban en numerosas ediciones. Dio impulso a los proclamadores de
puerta en puerta para anunciar la llegada del Armagedón. Creció el poder
editorial de la Watch Tower publicando incontables textos anualmente, sus
biblias especiales y propias, y sobre todo las revistas Atalaya (52.9 millones de ejemplares mensuales en más de doscientos
idiomas en 2015) y Despertad (51.8 millones de ejemplares mensuales en 101
idiomas) ¿De dónde salen los millones que requieren para tal intensa labor
editorial? Puede ser que el dinero lo aporte Jehová al que han nombrado como el
CEO, el principal accionista de la Corporación; ¿lo creen ustedes así?
Ya antes (1909), algunos de los integrantes de los Estudiantes de la Biblia, sociedad
fundada por Russell se distanciaron de él y fundaron Los Estudiantes libres de la Biblia. Luego en 1917 con el ascenso
de Rutherford a la presidencia de la Watch Tower, un grupo numerosos de los
russellistas se separaron en protesta por lo que consideraron su postura
autocrática y formaron nuevas asociaciones opuestas a la Watch Tower, pero sin
abandono de los principios básico de la doctrina de Russell. En 1931, la claque
seguidora de Rutherford fundó, más bien creó la secta judeo-cristiana, de
cristianismo judaizado o de judaísmo cristianizado, denominada “Testigos de
Jehová” que en fin de cuentas ni es judaísmo ni es cristianismo.
En 1920, llamándose todavía estudiante de la Biblia,
Rutherford publicó un libro titulado “Millones que ahora viven no morirán jamás”
donde profetizaba que en 1925 resucitarían los patriarcas bíblicos y se
iniciaría el milenio de gobierno de Kristo. Sin embargo, no resucitaron los
patriarcas y el mismo Rutherford moriría el 8 de enero de 1942. Rutherford es
el creador de la estructura centralizada y jerárquica de la Watch Tower a la
que denominó Teocracia. En 1931 dictó su propia bula, la resolución que
denominó “Un nuevo nombre” y declaró que gozosamente aceptaban “el nombre que la boca del Señor Dios ha
pronunciado, y deseamos ser conocidos como, y llamados por el nombre de,
Testigos de Jehová”. Decidió por Dios el nuevo nombre sin que Dios mismo se
lo propusiera, extraído fuera de contexto de Isaías (43:10), como tantas otras
citas que entresacan de las escrituras para justificar sus tesis sin que las
citas se hayan expresado en otras concretas condiciones.
De igual manera escudriñando entre los textos del Antiguo
Testamento encuentran en el capítulo 60 de Isaías, un texto ─ que los más serio
exegetas consideran como un canto de esperanza de recuperación y grandeza de
Israel ─, el más enigmático de los versículos de ese capítulo, el 22 y último
que podría tener muchas y diferente interpretaciones: “El pequeño vendrá a ser mil, el menor, un pueblo fuerte. Yo Yahveh, a
su tiempo haré que esto sea cumplido pronto”. Para darle una interpretación
a favor de su organización. Así dicen:
¿Hay
algún indicio de que esta profecía se esté cumpliendo en la actualidad? Por
supuesto que sí. Durante la década de
los setenta del siglo XIX se formó una congregación del pueblo de Jehová en
Allegheny (Pensilvania, E.U.A.). A partir de aquellos modestos inicios, decenas
de miles de congregaciones han surgido y prosperan por todo el mundo. Hoy día, millones de proclamadores del Reino —una
nación poderosa— forman parte de las más de noventa y un mil congregaciones que
hay en 235 países. Sin lugar a dudas, todo ello confirma que Jehová está acelerando el recogimiento de
sus adoradores verdaderos antes del estallido de la “gran tribulación”, ya muy cercana. (Atalaya 15 de enero de 2001, pág. 12-16)
Gran osadía de los manipuladores Testigos de Jehová el
querer hacer coincidir lo dicho en Is. 60:22 con la fundación y el desarrollo
de su Corporación. ¿Acaso Dios tenía la necesidad de dejar en el desamparo a
los humanos y hacerle aguardar a toda la
humanidad hasta “la década de los setenta del siglo XIX para elegir a unos
hombres “ungidos” como salvadores y redentores, cual nuevos Kristos?
No son tontos, no. Son expertos manipuladores de la
psicología de las masas. Según Gustav Le bon: “Las masas son crédulas y
fácilmente influenciables por sugestión. Las imágenes evocadas en la mente de
las masas son aceptadas por ellas como realidades. Lo improbable no existe para
una masa y es necesario tener esta circunstancia bien presente para comprender
la facilidad con la cual las leyendas y las historias más improbables resultan
creadas y propagadas En las masas se manifiesta la intolerancia, la dictatorialidad
y el conservatismo (servilidad de las masas frente a una autoridad fuerte).
Y muy importante. Le Bon dice que el sentimiento
religioso en las masas “posee
características muy simples, tales como el culto a un ser que se supone
superior, miedo ante el poder adjudicado a este ser, sumisión ciega a sus
órdenes, incapacidad para discutir sus dogmas, el deseo de difundirlos, y la
tendencia a considerar enemigos a todos los que no los aceptan”. Y sobre
todo: “Una persona no es religiosa
solamente cuando adora a una divinidad sino cuando pone todos los recursos de
su mente, la completa sumisión de su voluntad, y el íntegro fanatismo de su
alma, al servicio de una causa o de un individuo que se convierte en la meta y
en la guía de sus pensamientos y acciones”. En estas características se
funda el principio básico del llamado sistema teocrático de los Testigos de
Jehová.
Milenaristas, proclaman un reino terrenal de Kristo por
mil años, ya comenzado en “espíritu” en 1914. Anti trinitarios, niegan la
divinidad de Kristo y colocan al Espíritu Santo, como una simple emanación
energética del Dios que ellos llaman Jehová, nombre inexistente para calificar
al Dios innominable. En Éxodo, el mismo Dios hebreo se presenta como e-lo-kim אֱלֹהִ֜ים nombre plural mayestático que
puede traducirse “Dios de dioses” y
se identifica con Moshé diciendo que Él es “אֶֽהְיֶ֖ה (e-yeh) Yo soy אֲשֶׁ֣ר
(a-ser) quien אֶֽהְיֶ֑ה (e-yeh) Yo soy”:
Ex. 3:4-7,10-12: Cuando
vio יְהוָ֖ה (HVHY) que Moshé se
acercaba para mirar, אֱלֹהִ֜ים
(e-lo-kim) le llamó de en medio de la zarza, diciendo: "¡Moshé, Moshé!"
El respondió: "Heme aquí". Le
dijo: "No te acerques aquí; quita las sandalias de tus pies, porque el
lugar en que estás es tierra sagrada."
Y
añadió: "Yo soy אֱלֹהֵ֣י
(e-lo-he) el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Yitzchak y el
Dios de Ya’acov”. Moshé se cubrió el rostro, porque temía ver a הָאֱלֹהִֽים (ha-e-lo-kim) Dios. Dijo יְהוָ֔ה (HVHY): "Bien vista tengo
la aflicción de mi pueblo en Egipto, y he escuchado su clamor en presencia de
sus opresores; pues ya conozco sus sufrimientos.
Ahora,
pues, ve; yo te envío a Faraón, para que saques a mi pueblo, los israelitas, de
Egipto". Dijo Moshé הָ֣אֱלֹהִ֔ים (ha-lo-kim) a Dios: ¿Quién soy yo para ir a Faraón y
sacar de Egipto a los israelitas?" Respondió:
"Yo estaré contigo y esta será para ti la señal de que yo te envío: Cuando
hayas sacado al pueblo de Egipto daréis culto הָ֣אֱלֹהִ֔ים (ha-e-lo-kim) a Dios en este monte".
יְהוָ֖ה (HVHY) es el nombre impronunciable de Dios, dejado en el
misterio, tal y como aparece en el texto hebreo, no es Yahveh y mucho menos y
de ningún modo ese nombre ridículo de “Jehová”.
En Mattai 28:19 se menciona en boca de Yehshua las tres
personas, o los tres entes, o las tres manifestaciones del Dios uno y Trino:
“Por
tanto, id, y enseñad a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del
Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo…”
Y este versículo es traducido por la Biblia de la Watch
Tower de este modo:
“Vayan,
por lo tanto, y hagan discípulos*+ de gente de todas las naciones,+
bautizándolos+ en* el nombre del Padre+ y del Hijo+ y del espíritu santo,+”
Ellos podrían haber alegado que en Mat 28:19 se pudo
haber adulterado el pasaje por los trinitaritas para incluir como tercera
persona al Espíritu Santo; sin embargo no lo hacen así y traducen el versículo
tal como ha sido traducido en todas las versiones del Nuevo Testamento, salvo
con una variación muy sutil. El Padre es una persona, un ente existente, tal
como el Hijo es otra persona, otro ente existente (aunque no lo consideran de
la misma esencia o naturaleza del Padre); por tanto los traducen como nombres
propios, sin embargo, el Espíritu Santo se presenta como un elemento sin
personalidad, un nombre común, no un sustantivo propio, por eso lo escriben con
letras minúsculas.
En el texto griego de Mattai, la figura del Espíritu
Santo aparece como nombre propio escrito con mayúsculas iniciales:
“…βαπτίζοντες αὐτοὺς εἰς τὸ ὄνομα τοῦ
Πατρὸς (Patros-Padre) καὶ τοῦ Υἱοῦ (Guiou-Hijo) καὶ τοῦ Ἁγίου
(Haguiou-Santo) Πνεύματος, (Pneumatos-Espíritu)” Si este tratamiento al Espíritu
Santo no es una blasfemia, entonces nada es blasfemo; ¿y qué fue dicho contra
los que blasfemaran del Espíritu Santo?
Negando la divinidad de Kristo, modifican lo escrito en
el Evangelio Yojanán en 1:1-4 para adaptar el sentido de acuerdo con su
doctrina de que Kristo es solo una creatura de Dios y, por tanto no de la misma
esencia que la del Padre:
1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Este era en el
principio con Dios. 3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo
que ha sido hecho, fue hecho. 4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de
los hombres.
La traducción de los Testigos de Jehová es de la
siguiente manera:
En
[el] principio+ la Palabra*+ era, y la Palabra estaba con Dios,*+ y la Palabra era un dios.*+ 2 Este estaba en [el] principio+ con Dios.+
3 Todas las cosas vinieron a existir por
medio de él,+ y sin él ni siquiera una cosa vino a existir. Lo que ha venido a
existir 4 por medio de él era vida,+ y
la vida era la luz+ de los hombres.*
En la versión griega no aparece el artículo indefinido
“un” y se escribe así:
Ἐν ἀρχῇ
(principio) ἦν (estaba, era) ὁ Λόγος
(Palabra), καὶ ὁ Λόγος (y la Palabra) ἦν
(era, estaba) πρὸς (con) τὸν (el, la, los) Θεόν
(Dios, un dios), καὶ Θεὸς (y Dios) ἦν
(era, estaba) ὁ (la) Λόγος. (καὶ Θεὸς ἦν ὁ Λόγος = Y Dios era la Palabra)
Ellos consideran
que el alma es mortal, que muere junto con el cuerpo; sin embargo, hay un
versículo de Loukás que contradice esa doctrina (Loukás NT 23:43). Yehshua en la cruz, agonizante,
soportando las burlas de los judíos, de la soldadesca y hasta de uno de los que
le acompañan en su martirio, cuando entonces uno de los condenados sale en su
defensa y le implora que le lleve al Paraíso. Yehshua ve dentro del alma de los
hombres y reconoce el sincero arrepentimiento de aquel condenado y le dice:
“Entonces Yehshua
le dijo: En verdad te digo que hoy
estarás conmigo en el paraíso”.
Esta frase en la versión griega de Loukás se dice:
43 καὶ
(entonces) εἶπεν (él dijo) αὐτῷ (a él) Ἀμήν
(de verdad) σοι (te) λέγω (digo) (,) σήμερον (hoy) μετ’
(con) ἐμοί (mi) ἔσῃ (estarás) ἐν
(en) τῷ (el) Παραδείσῳ (Paraíso).
Que literalmente se traduciría:
“Entonces le dijo: ‘En verdad te digo (,) hoy conmigo estarás en el Paraíso’”.
Existe una coma entre “te digo” y “hoy”,
que expresa claramente la promesa de inmediatez que Yehshua le hace al
condenado; pero la versión de este versículo en la Traducción del Nuevo Mundo
de las Escrituras es como sigue:
Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el Paraíso”.
La coma que separa las dos partes de
la frase se corre o se sustituye por dos puntos para indicar una promesa a
cumplir en un tiempo distante, así, sin ningún escrúpulo modifican una frase
bíblica para condicionarla a sus propias concepciones o doctrinas. Conocen muy
bien la psicología humana y saben que no todos son avispados y que muchos pueden
aceptar la palabra escrita en un libro, sin entrar en debates. Los debates
quedan para los ilustrados y esos, les importa poco a los Testigos de Jehová.
De esta manera, mintiendo, adaptando las escrituras a sus
intereses, rebuscando entre los escritos bíblicos alguna frase que les permita
apuntalar alguna doctrina suya, sin importar si esas frases se toman fuera de
contexto, asustando a las personas sencillas con “las señales de los últimos
tiempos”, van levantando el andamiaje de sus errores, para presentarse como verdaderos
eruditos bíblicos.
Nada de tontos tienen los miembros del Cuerpo de Gobierno
de la Watch Tower, van en pos de sus objetivos sin importarles los medios a
emplear, y su objetivo principal es el poder, el sentirse iluminados y fuertes
sobre todos los hombres y, al final, desmantelar todo el cristianismo con
recursos demagógicos cargados con falacias inteligentemente presentadas. Así,
sin exponerse al peligro personal, exponen a sus seguidores a las persecuciones,
a las prisiones y hasta la muerte, en países de extremo nacionalismo, de
gobiernos totalitarios y ateos cuando ellos se declaran opuestos a todos los
gobiernos del mundo a los que consideran como dirigidos por el Maligno. Esos
fieles y humildes miembros de los Testigos de Jehová son ejemplo de devoción y
firmeza en el credo que les han inculcado. Triste es que les engañen
impúdicamente.
No escribo para los Testigos de Jehová porque sé muy bien
que no leerán lo que escriba, hacerlo es incurrir en el anatema de la
Corporación. Escribo para los cristianos para que no se dejen engañar por la
verborrea de los predicadores de la secta de la Nueva Mentira.
Hay una frase que no me viene a la memoria cuál es su
autor pero inteligente y que viene muy a propósito para cerrar este artículo.
La frase de marras se refiere al relato que en Éxodo se recoge cuando Moshé al
bajar del monte con las tablas del Pacto se encuentra con que el pueblo habían
tallado un becerro de oro para darle adoración y el simbolismo del relato se
concreta en esta frase:
“Al cubrir a su ídolo con oro trataron de legitimar sus
expresiones religiosas fraudulentas”

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