Según
Loukás discípulo de Paulo de Tarso
NOTA INTRODUCTORIA
Con ciertas dudas se
incluyó en el compendio de escritos de La Suprema Inteligencia, el llamado
Evangelio de Loukás. En primer lugar, Loukás es un gentil convertido al
cristianismo por la prédica de quien sería su maestro, el fariseo cristianizado
Saulo de Tarso, quien nunca conoció a Yehshua cuando este estaba en su carne.
Loukás apenas conocía la
Palestina, de aquí sus evidentes errores al tratar el medio en el que se
desenvolvía la prédica de Yehshua.
El mismo reconoce que para
componer su libro tuvo que consultar muchos de los escritos que recogían los
hechos de Yehshua Kristo e investigar entre los testigos directos de la vida de
Yehshua. Así se alimentó incluso de algunos mitos junto con evidencias ciertas.
Su fuente principal será Mattai cuyo evangelio es un compendio judaizante
dirigido a los judíos de Yerushaláyim (Jerusalén) unido a las enseñanzas de la
Tanaj que debió recibir de su contacto con Paulo.
Evidentemente, no conoció a
los principales discípulos de Yehshua, salvo tal vez, a Yojanán, Kefa y Ya’acov
de Alfeo. De Mariam la de Magdala, tiene un concepto muy diferente al de los
otros evangelistas y es evidente que no trabó conocimiento con ella.
En La Suprema Inteligencia
se recoge la mayor parte del libro de Loukás, descartando los temas tomados de
las tradiciones farisaicas y míticas. No se incluye su genealogía de Yehshua
(Lc NT 3:23-38), ni el relato sobre nacimiento de Yojanán el Bautista (Lc NT
1:5-25,59-80) a quien presenta como pariente de Yehshua, sin embargo es
evidente que el Bautista no conocía a Yehshua antes de su encuentro con él en
el Jordán.
No se incluyen los
supuestos ayes de Yehshua con ciudades como Corazín que nunca es mencionada
como escenario de las señales de Yehshua (Lc NT 10:13-16). Este tema es tomado
de Mattai. Ni Marcos ni Yojanán hacen la menor referencia a ese asunto.
No obstante, aunque ninguno
de los evangelistas menciona a los setenta discípulos enviados por Yehshua a predicar
el reino, este relato se mantiene en la selección hecha de Loukás por respeto a
la tradición que lo acepta.
La alusión a Jonás en la
frase “La generación mala y adúltera demanda señal…” es tomada de Mattai quien
la cita dos veces en Mt 12:31 y Mat 16:4, se suprime porque solo pretende
“justificar” la figura de Yehshua de manera directa o indirecta con el Tanaj;
se trata de uno de los préstamos que Loukás toma de Mattai. Por otra parte,
Marcos (Marcos 8:12) no hace alusión alguna a Jonás y al mito del gran pez en
cuyo interior el profeta estuvo por tres días. Se debe tener en cuenta que
Yojanán Marcos era discípulo de Kefa, discípulo y seguidor de Yehshua y de
Bernabé que también fue discípulo de Yehshua; en tanto Loukás fue un discípulo
del fariseo cristianizado Saulo de Tarso. Yojanán no trata para nada el tema.
Por otra parte el pasaje
nada aporta a las doctrinas enseñadas por Yehshua y puede ser omitida sin dañar
el mensaje.
Capítulo 1
Dedicatoria a Teófilo
1 Puesto que ya muchos han
tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido
ciertísimas, 2
tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y
fueron ministros de la palabra, 3
me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas
las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, 4 para que conozcas bien la verdad de las cosas
en las cuales has sido instruido.
Anuncio del nacimiento de
Yehshua
5 El ángel Gavri’el fue
enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Natzeret, 6 a una virgen desposada con un varón que se
llamaba Joseph, de la casa de David; y el nombre de la virgen era Mariam.
6 Y entrando el ángel en
donde ella estaba, dijo: “¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita
tú eres entre todas las mujeres”.
7 Mas ella, cuando le vio, se
turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.
8 Entonces el ángel le dijo:
“Mariam, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. 9 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a
luz un hijo, al que pondrás por nombre Yehshua. 10 Este
será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono
de David su padre; 11 y
reinará sobre la casa de Ya’acov para siempre, y su reino no tendrá fin”.
12 Entonces Mariam dijo al
ángel: “¿Cómo será esto? pues no conozco varón”.
13 Respondiendo el ángel, le
dijo: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá
con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo
de Dios. 14 Y he aquí tu parienta
Elisheva, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes
para ella, la que llamaban estéril; 15 porque
nada hay imposible para Dios”.
16 Entonces Mariam dijo: “He
aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra”. Y el ángel se
fue de su presencia.
María visita a Elisheva
17 En aquellos días,
levantándose Mariam, fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá; 18 y entró en casa de Zacarías, y saludó a
Elisheva.
19 Y aconteció que cuando oyó
Elisheva la salutación de Mariam, la criatura saltó en su vientre; y Elisheva
fue llena del Espíritu Santo, 20 y
exclamó a gran voz, y dijo: “Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto
de tu vientre. 21 ¿Por
qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí? 22 Porque tan pronto como llegó la voz de tu
salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. 23 Y bienaventurada la que creyó, porque se
cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor”.
24 Entonces Mariam dijo: “Engrandece mi alma al Señor; 25 Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.
26 Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues
he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
27 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso;
Santo es su nombre,
28 Y su misericordia es de generación en
generación a los que le adoran y respetan.
29 Hizo proezas con su brazo; Esparció a los
soberbios en el pensamiento de sus corazones.
30 Quitó de los tronos a los poderosos, Y exaltó
a los humildes.
31 A los hambrientos colmó de bienes, Y a los
ricos envió vacíos.
32 Socorrió a Yisraeil su siervo, acordándose de
la misericordia
33 De la cual habló a nuestros padres, para con
Abraham y su descendencia para siempre.
34 Y se quedó Mariam con ella
como tres meses; después se volvió a su casa.


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