lunes, 31 de agosto de 2015

Todo viviente alabe a la Suprema Inteligencia


1 ¡Aleluya!  Alaben a Dios en su Santuario, alábenlo en su poderoso firmamento. 2 Alábenlo por sus grandes proezas, alábenlo por su inmensa grandeza.

3 Alábenlo con toques de trompeta, alábenlo con el arpa y la cítara; 4 alábenlo con tambores y danzas, alábenlo con laudes y flautas.

5 Alábenlo con platillos sonoros, alábenlo con platillos vibrantes,

6 ¡Que todos los seres vivientes alaben a la Suprema Inteligencia!


 ¡Aleluya!

Libro de la Sabiduría de Yehshua ben Sirac XXI a XXIII

XXI


El respeto y veneración al Padre de la Vida, fuente de seguridad

1 El espíritu de los que respetan y veneran a Yahvahé vivirá, porque han puesto su esperanza en aquel que los salva. 2 El que respeta y venera al Padre de la Vida no se intimida por nada, y no se acobarda, porque él es su esperanza.  

3 ¡Feliz el alma del que respeta y venera al Padre de la Vida! ¿En quién se sostiene y cuál es su apoyo?

4 Yahvahé contempla a aquellos que lo aman: él es escudo poderoso y apoyo seguro, refugio contra el viento abrasador y el ardor del mediodía, salvaguardia contra el tropiezo y auxilio contra la caída. 5 Él levanta el ánimo e ilumina los ojos, da salud, vida y bendición.

El culto agradable a Dios

6 Ofrecer en sacrificio el fruto de la injusticia es presentar una ofrenda defectuosa, y los dones de los impíos no son aceptados.

7 El Altísimo no acepta las ofrendas de los impíos, y no es por el número de prendas y ofertorios que perdona los pecados.

8 Como inmolar a un hijo ante los ojos de su padre, es presentar una ofrenda con bienes quitados a los pobres.

9 Un mendrugo de pan es la vida de los indigentes: el que los priva de él es un sanguinario.

10 Mata a su prójimo el que lo priva del sustento, derrama sangre el que retiene el salario del jornalero.

11 Si uno edifica y otro destruye, ¿qué ganan con eso sino fatigas? 12 Si uno suplica y otro maldice, ¿qué voz escuchará el Dueño de todo?

13 El hombre que ayuna por sus pecados y luego vuelve a cometerlos: ¿quién escuchará su plegaria y qué ha ganado con humillarse?

XXII


1 Escúchenme, hijos santos, y crezcan como rosal que brota junto a la corriente de agua. 2 Exhalen suave fragancia como el incienso y florezcan como el lirio; derramen aroma y entonen un canto, bendigan al Dios de la Vida por todas sus obras. 3 Reconozcan que su Nombre es grande, denle gracias, proclamando su alabanza, con cantos en los labios y con arpas, y digan en la acción de gracias: 4 ¡Qué hermosas son todas las obras del Dios de la Vida, y todo lo que él ordena se cumple a su tiempo! No hay por qué decir: “¿Qué es esto? ¿Para qué está?”. Porque todo será comprendido en su momento.

5 La Suprema Inteligencia lo ordena, y se cumple su voluntad, y nadie puede menoscabar su obra salvadora.

6 Las obras de todo ser viviente están ante él y nada puede ocultarse a su mirada.

7 Yahvahé abarca con la mirada los límites del tiempo y no hay nada extraordinario para él.  

8 No hay por qué decir: “¿Qué es esto? ¿Para qué está?”. Porque todo ha sido formado con un fin.

9 La bendición del Padre del Universo desborda como un río y como un diluvio, empapa la tierra. 10 Sus caminos son rectos para los santos, pero están llenos de obstáculos para los impíos.

11 Desde el principio, me convencí de esto, reflexioné, y lo puse por escrito:

12Las obras de Dios son todas buenas, y a su debido tiempo, él provee a toda necesidad”.

13 No hay por qué decir: ‘Esto es peor que aquello’, porque a su tiempo todo será reconocido como bueno. 14 Y ahora, de todo corazón y en alta voz, canten himnos y bendigan el nombre de la Suprema Inteligencia”.

XXIII


1 Una penosa tarea ha sido impuesta a todo hombre y un yugo pesado agobia a los hijos de los hombres, desde el día que salen del vientre materno, hasta el día que retornan a la madre común. 2 Les da mucho que pensar y los llena de temor la ansiosa expectativa del día de la muerte.

3 Desde el que está sentado en un trono glorioso hasta el humillado en el polvo y la ceniza; 4 desde el que lleva púrpura y corona hasta el que va vestido miserablemente, sólo sienten rabia y envidia, turbación e inquietud, miedo a la muerte, resentimiento y rivalidad; 5 y a la hora en que cada uno descansa en su lecho, el sueño de la noche perturba sus pensamientos.

6 Descansa un poco, casi nada, y empieza a debatirse como en pleno día, agitado por sus propias pesadillas, como quien huye de un campo de batalla. 7 En el momento de sentirse a salvo, se despierta y ve con sorpresa que su temor era infundado.

8 Esto le toca a todo ser viviente, sea hombre o animal, pero a los pecadores, siete veces más: 9 muerte, sangre, rivalidad y espada, adversidad, hambre, destrucción y flagelo.

10 Todo esto fue creado para los impíos, y a causa de ellos sobrevino el diluvio.

11 Todo lo que sale de la tierra, retorna a la tierra, y lo que sale de las aguas, vuelve al mar.

12 ¡Muerte, qué amargo es tu recuerdo para el que vive tranquilo en medio de sus bienes, para el hombre despreocupado, a quien todo le va bien y aún tiene vigor para disfrutar de la vida! 13 ¡Muerte, tu sentencia es bienvenida para el hombre necesitado y sin fuerzas, gastado por los años y lleno de ansiedades, que se rebela y ha agotado su paciencia!

14 No temas a tu sentencia de muerte, recuerda a los que te precedieron y te seguirán. 15 Esta es la sentencia del Padre del Universo para todo ser viviente: ¿por qué oponerse a la voluntad del Altísimo? Aunque vivas diez, cien o mil años, allá en lo Insondable no te echarán en cara lo que hayas vivido.


16 Y ahora bendigan al Dios del universo que hace grandes cosas por todas partes, al que nos exaltó desde el seno materno y nos trató según su misericordia. 17 Que él nos dé la alegría del corazón, y nos conceda la paz.18 Que su misericordia permanezca fielmente con nosotros y que nos libre en nuestros días.

domingo, 30 de agosto de 2015

EL LIBRO DE LA BUENA NOTICIA

 Según Loukás discípulo de Paulo de Tarso


NOTA INTRODUCTORIA

Con ciertas dudas se incluyó en el compendio de escritos de La Suprema Inteligencia, el llamado Evangelio de Loukás. En primer lugar, Loukás es un gentil convertido al cristianismo por la prédica de quien sería su maestro, el fariseo cristianizado Saulo de Tarso, quien nunca conoció a Yehshua cuando este estaba en su carne.

Loukás apenas conocía la Palestina, de aquí sus evidentes errores al tratar el medio en el que se desenvolvía la prédica de Yehshua.

El mismo reconoce que para componer su libro tuvo que consultar muchos de los escritos que recogían los hechos de Yehshua Kristo e investigar entre los testigos directos de la vida de Yehshua. Así se alimentó incluso de algunos mitos junto con evidencias ciertas. Su fuente principal será Mattai cuyo evangelio es un compendio judaizante dirigido a los judíos de Yerushaláyim (Jerusalén) unido a las enseñanzas de la Tanaj que debió recibir de su contacto con Paulo.

Evidentemente, no conoció a los principales discípulos de Yehshua, salvo tal vez, a Yojanán, Kefa y Ya’acov de Alfeo. De Mariam la de Magdala, tiene un concepto muy diferente al de los otros evangelistas y es evidente que no trabó conocimiento con ella.

En La Suprema Inteligencia se recoge la mayor parte del libro de Loukás, descartando los temas tomados de las tradiciones farisaicas y míticas. No se incluye su genealogía de Yehshua (Lc NT 3:23-38), ni el relato sobre nacimiento de Yojanán el Bautista (Lc NT 1:5-25,59-80) a quien presenta como pariente de Yehshua, sin embargo es evidente que el Bautista no conocía a Yehshua antes de su encuentro con él en el Jordán.

No se incluyen los supuestos ayes de Yehshua con ciudades como Corazín que nunca es mencionada como escenario de las señales de Yehshua (Lc NT 10:13-16). Este tema es tomado de Mattai. Ni Marcos ni Yojanán hacen la menor referencia a ese asunto.

No obstante, aunque ninguno de los evangelistas menciona a los setenta discípulos enviados por Yehshua a predicar el reino, este relato se mantiene en la selección hecha de Loukás por respeto a la tradición que lo acepta.

La alusión a Jonás en la frase “La generación mala y adúltera demanda señal…” es tomada de Mattai quien la cita dos veces en Mt 12:31 y Mat 16:4, se suprime porque solo pretende “justificar” la figura de Yehshua de manera directa o indirecta con el Tanaj; se trata de uno de los préstamos que Loukás toma de Mattai. Por otra parte, Marcos (Marcos 8:12) no hace alusión alguna a Jonás y al mito del gran pez en cuyo interior el profeta estuvo por tres días. Se debe tener en cuenta que Yojanán Marcos era discípulo de Kefa, discípulo y seguidor de Yehshua y de Bernabé que también fue discípulo de Yehshua; en tanto Loukás fue un discípulo del fariseo cristianizado Saulo de Tarso. Yojanán no trata para nada el tema.

Por otra parte el pasaje nada aporta a las doctrinas enseñadas por Yehshua y puede ser omitida sin dañar el mensaje.

Capítulo 1

Dedicatoria a Teófilo

1 Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, 2 tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, 3 me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, 4 para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.

Anuncio del nacimiento de Yehshua

5 El ángel Gavri’el fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Natzeret, 6 a una virgen desposada con un varón que se llamaba Joseph, de la casa de David; y el nombre de la virgen era Mariam.


6 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: “¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres”.

7 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.

8 Entonces el ángel le dijo: “Mariam, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. 9 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, al que pondrás por nombre Yehshua. 10 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; 11 y reinará sobre la casa de Ya’acov para siempre, y su reino no tendrá fin”.

12 Entonces Mariam dijo al ángel: “¿Cómo será esto? pues no conozco varón”.

13 Respondiendo el ángel, le dijo: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. 14 Y he aquí tu parienta Elisheva, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril; 15 porque nada hay imposible para Dios”.

16 Entonces Mariam dijo: “He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra”. Y el ángel se fue de su presencia.

María visita a Elisheva

17 En aquellos días, levantándose Mariam, fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá; 18 y entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisheva.

19 Y aconteció que cuando oyó Elisheva la salutación de Mariam, la criatura saltó en su vientre; y Elisheva fue llena del Espíritu Santo, 20 y exclamó a gran voz, y dijo: “Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. 21 ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí? 22 Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. 23 Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor”.

24 Entonces Mariam dijo: “Engrandece mi alma al Señor; 25 Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. 26  Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.

27  Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre,

28  Y su misericordia es de generación en generación a los que le adoran y respetan.

29  Hizo proezas con su brazo; Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.

30 Quitó de los tronos a los poderosos, Y exaltó a los humildes.

31 A los hambrientos colmó de bienes, Y a los ricos envió vacíos.

32 Socorrió a Yisraeil su siervo, acordándose de la misericordia

33   De la cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su descendencia para siempre.

34 Y se quedó Mariam con ella como tres meses; después se volvió a su casa.

sábado, 29 de agosto de 2015

El Camino de los Apóstoles 37


Roma. Babilonia la Grande

1 Acostumbraba Yojanán reunirse con su congregación de Patmos y, con palabras suaves y sabias les alentaba, diciéndoles: “Regocíjense, hijitos, con las duras pruebas a las que somos sometidos, porque esas pruebas nos fortalecen en el Camino. 2 Sobre siete colinas está sentada Babilonia la Grande, sedienta de sangre de los santos y de la sangre de los mártires de Yehshua. 3 No teman porque, luego de las tribulaciones el cordero de Dios, Yehshua Kristo, vencerá, porque está por encima de cualquier poder”.

No echar vino nuevo en odres viejos

4 Y les decía también: “Manténganse firmes en la Palabra y estudien a los profetas, porque el día del Señor no está muy lejano. 5 Vean que ya ha aparecido el Antikristo y deben luchar contra su engaño, porque podrá alcanzar gran poder e influencia y conducir a los santos al error. 6 Ya se presentan algunos entre nosotros con doctrinas no nacidas del Paráclitos sino de los servidores del maligno, 7 y sus palabras son como serpientes escurridizas que muerden y envenenan; pero tengan cuidado de no echar vino nuevo en odres viejos”, 8 y esto lo decía porque conocía que había entre ellos algunos que eran judaizantes.

El libro de la vida está en la mano de Yehshua

9 Insistía diciendo: “Atiendan hijitos, esta verdad: el Señor, Yehshua digno es de recibir la gloria y la honra y el poder; 10 porque Él originó todo lo existente, y por su voluntad existe y fue formado todo el universo. 11 Conozcan que el libro de la vida está en la mano de Yehshua porque como cordero fue inmolado, y con su sangre nos ha redimido. Él es el camino que conduce a la vida eterna. 12 No se angustien clamando al Señor: ‘¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?’ 13 Tengan, pues, paciencia porque el día de la recompensa está cercano.

La visión de los cuatro jinetes


14 Y el joven Policarpo le escuchaba con veneración y acompañaba a Yojanán cuando iba a orar a la gruta que estaba en el camino de Jora. 15 Sucedió un día que estaba orando en la gruta, mientras Policarpo aguardaba afuera, Yojanán tuvo una extraña visión. 16 Y vio a un ángel poderoso que se presentó ante él diciendo: “Yojanán, Bar-Zebebdi, mira y entiende para que adviertas a los hombres cuál será su destino si persisten en sus errores, en sus ambiciones 17 y se empeñen en romper el equilibrio de la naturaleza”.

18 En medio de oscuras nubes y atravesando la densa humareda de un gran incendio vio Yojanán cuatro formidables caballos que le eran mostrados por un cordero que parecía haber sido inmolado. 19 Y el primer caballo era blanco y su jinete tenía un arco y recibió una corona y salió triunfante, para seguir venciendo.

20 El segundo era un caballo rojo, como el fuego y por sus cascos parecía que salían chispas ardientes. 21 Su jinete recibió el poder de desterrar la paz de la tierra, para que los hombres se mataran entre sí; y se le dio una gran espada y con ella hacía desolación.

22 El tercero era un caballo escuálido y negro. Su jinete tenía una balanza en la mano; y se escuchó una voz que venía desde lo oculto de la tierra que le decía al jinete del caballo negro: 23 “Se vende una ración de trigo por un denario y tres raciones de cebada por un denario. Y no eches a perder el aceite y el vino”.

24 Luego vio el cuarto caballo que era de color amarillo, que conducía una figura semejante a un esqueleto de humano. 25 Su jinete se llamaba “Muerte”, y el Abismo de la muerte lo seguía. 26 Y tenía poder sobre la cuarta parte de la tierra, para matar por medio de la espada, del hambre, de la peste y de las fieras salvajes.

27 Entonces el ángel le dijo: “Esta visión terrible sucederá, sí, verdaderamente sucederá, si los hombres no se corrigen y si abandonan el Camino del cordero de Dios”.

28 Y Yojanán quedó muy afectado por aquella visión que no comprendía, pero conoció en su espíritu que debía darla a conocer a sus seguidores; 29 y así lo hizo, y ninguno pudo comprender la visión.

La visión de los ángeles y las trompetas


30 Ocurrió una noche cuando Yojanán tuvo un sueño inquietante, tanto que le cortaba la respiración; y aquel sueño era una terrible premonición, 31 y despertó angustiado y sin poderse explicar lo que había soñado. Entonces le habló a los discípulos que estaban más cerca de él.

32 Y dijo: “Escuchen hijos míos, escuchen esta visión horrible que he tenido en sueños. Me encontraba en lo alto de un monte, cuando contemplé entre las nubes a un ángel como llamaradas de fuego, diciéndome: 33 ‘Hijo de la tierra, ay de ti. Porque has despreciado el tesoro que el Padre de la Vida te ha concedido y quebraste el equilibrio sobre la tierra, y te llenaste de odio, mentira y ansias de poder y riquezas, 34 los ángeles harán sonar las trompetas de la desolación’.

35 Vi entonces a Uri’el cuando tocó la primer trompeta y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde.

36 Luego Gavri’el hizo sonar la segunda trompeta y una gran mole de roca, como enorme montaña ardiendo en fuego cayó sobre el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre y quedaron destruidas la tercera parte de las naves que estaban en el mar y murió la tercera parte de los que estaban en el mar.

37 Entonces apareció Rapha’el y sopló la segunda trompeta, y un astro enorme que ardía como una antorcha cayó del cielo sobre la tercera parte de los ríos y de los manantiales. 38 El astro se llamaba “Ajenjo”. La tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, y murieron muchos hombres que bebieron de esas aguas, porque se habían vuelto amargas.

39 El ángel Ra'uel tocó luego su trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche.

El hombre puede evitar el presagio de las trompetas

40 Escuché entonces una voz que era como ruido de cascadas o de muchos truenos diciendo: ‘Hijo de la tierra, en tus manos está que los ángeles no hagan sonar las trompetas. 41 Que tu voz de advertencia apague el sonido de las trompetas y conviertas a los hombres y se aparten de sus espíritus de soberbia’”.

42 Y todos quedaron maravillados con aquel relato y no podían encontrarle revelación.

43 Y quería Yojanán escribir un libro para hablar del Tiempo de los Tiempos, pero se conoció que el emperador había muerto. 44 Entonces los exiliados tornaron a sus tierras y Yojanán regresó a Ephesos muy cargado en años.

Ultimas advertencias de Yojanán

45 Y llegó la hora cuando Yojanán sintió que entregaría su espíritu pero tuvo tiempo para recomendarle a sus seguidores, diciéndoles: “Hijitos míos, esperen al Señor Yehshua que vendrá con gloria, para rescatarles de la muerte. 46 No busquen su reino en el mundo porque su reino no es del mundo; su reino es la extensión donde mora el Espíritu Universal”.

47 Y murió en su lecho rodeado de sus discípulos, y Yehshua recibió su alma y la elevó a la gran dimensión donde brilla la Luz. 48 El último de los apóstoles que quedaba con vida había muerto.

Los discípulos judeocristianos deciden escribir el libro d Yojanán


49 Después de su muerte algunos de aquellos que le habían seguido y que procedían de los fariseos decidieron escribir el libro que Yojanán había deseado escribir. 50 Y ellos dijeron: “Podemos escribir el libro del día del Señor que Yojanán quería escribir y sean como modelo nuestro, Dany’el y Eliyahu y Elisha, los dos testigos de Yah; 51 incluyamos también la tradición de las escrituras y las palabras de los profetas y completemos el libro con las revelaciones que tuviera el apóstol”. 52 Y ellos redactaron el libro como si lo hubiera escrito el mismo Yojanán. 

viernes, 28 de agosto de 2015

Espíritu, Alma y Neuma

Primera Parte

En su primera carta a los tesalonicenses Paulo escribió: “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor” (1 Tes 5:23); así quedó planteada la tricotomía que el gran predicador veía en el hombre: espíritu, alma y cuerpo. El hombre es un ser biológico y, al mismo tiempo, espiritual: “espíritu” y “alma”.

A partir de estas frases de Paulo se ha abierto un debate que aún continúa, planteado en los siguientes términos: ¿qué se entiende por espíritu?, ¿qué es el alma?, ¿son ambos una misma identidad? Y, finalmente ¿es el alma eterna o muere al morir el cuerpo físico? Teólogos y predicadores han adelantado sus opiniones, y cada cual ha intentado explicar estos conceptos de acuerdo particular manera que tenga de interpretar las escrituras, la Biblia judeo-cristiana.

Y ciertamente en la Biblia no se da una definición de alma y de espíritu que deje fuera de lugar cualquier particular interpretación. En los escritos del Tanaj (Antiguo Testamento) así como en el Nuevo Testamento las ideas de alma y espíritu se expresan de manera muy vaga de aquí que hayan surgido diferentes, y a veces pueriles, definiciones para estos conceptos.

En el mítico relato de la creación del hombre por Dios se dice que “sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” (Génesis 2:7). Sin embargo, ¿qué es el aliento de vida? ¿El espíritu? ¿El alma? Según los estoicos este aliento de vida sería propiamente el alma considerada por ellos como “una respiración que impregna el cuerpo” y se identifica con el Logos Cósmico o Pneuma. Para los vitalistas se trata del Élan Vital una fuerza de vida que no tiene explicación por las leyes de la física y de la química. Para el filósofo francés Henri-Louis Bergson el Élan vital es una corriente que va de un germen a otro, por medio de un organismo vivo, para impulsar la evolución.

Finalmente, el “aliento de vida” ¿es el alma, es el espíritu o es la fuerza vital del Élan? Detengámonos un momento para analizar el versículo de Gen 2:7. Dios sopló en el protohombre por él formado aliento de vida y de este modo se convirtió en viviente, adquirió vida. Se desprende que solo a ese ser formado de la tierra Dios le concedió su aliento vital para que alcanzara la vida; sin embargo antes Dios había “creado” todos los vegetales: Gen 1:11: Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Este fue el tercer día de la “creación”. Más tarde Dios ‘creó” todas las especies marinas y las aves del cielo: Gen 1:20-21 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. Esto supuestamente ocurrió en el día quinto. Sin embargo nada se dice en Génesis de que estos seres biológicos hubieran recibido “aliento de vida”; solo al hombre se le concedió el aliento de vida. ¿Cuál es entonces la diferencia que existe entre los seres biológicos, la hierba verde, los árboles de fruto, los peces, todos los seres vivientes que se mueven, las aves y el hombre? Solo al hombre se le concedió el aliento de vida que brota de Dios. Por tanto, el hombre, además de adquirir vida por el aliento divino, posee algo que le hace diferente a todos los otros seres vivientes, algo unido al aliento que Dios le concediera. No es solo el espíritu, es un fluido especial al cual se pudiera dar el nombre de alma-espíritu. El hombre, según el relato de su creación recibe, junto con el espíritu el alma, diferenciado del resto de las especies por la posesión de ese algo especial, el alma.

Entonces en el hombre deberá existir la dicotomía de cuerpo físico y cuerpo espiritual compuesto de espíritu y alma. Pero entonces se produce un conflicto entre esta concepción y lo dicho por Paulo de Tarsos en 1 Tes 5:23 que presenta como individuos particulares al espíritu, al alma y al cuerpo. Debemos hacer notar el orden que Paulo le da a estos tres entes. Al espíritu la da prioridad antes que al alma y a esta antes que el cuerpo.

Planteémonos nuevas interrogantes: ¿Prevalece el espíritu sobre el alma y ambos conceptos sobre el cuerpo? El ordenamiento dado por Paulo ¿fue hecho a propósito o simplemente casual? Esto no tenemos modo de saberlo; sin embargo puede colegirse o podemos elucubrar que Paulo diera prioridad al espíritu porque este es la energía vital que permite que el cuerpo sea viviente y como ser humano ser el receptáculo del alma. El espíritu es primario, una vez “escapado” del cuerpo, el individuo deja de existir y el alma se desprende del cuerpo.

¿Dicotomía o Tricotomía? Espíritu y Cuerpo- Espíritu, Alma y Cuerpo

En el mundo cristiano existen dos modos diferentes de interpretar la esencia humana: una, la que ve una dualidad del ser (dicotomía), la otra, la que se enfoca en un concepto tríplice del ser (tricotomía).

La doctrina católica abraza el concepto de la dicotomía, expresada bajo el concepto de “la sustancialidad del alma”. Según la Enciclopedia Católica, el alma “puede definirse como el principio interior fundamental por el que pensamos, sentimos y deseamos, y por el que nuestros cuerpos son animados”. De este modo tanto el espíritu como el alma son la misma e idénticas realidades.

Tomás de Aquino (1224/1225 – 1274) asumió el criterio dualista alma y cuerpo de la esencia humana como un solo sujeto. El alma para Tomás de Aquino era inmaterial e incorruptible. El alma, esencia espiritual, es creación de Dios y no transmisible por herencia de generación a generación:

Siendo el alma una naturaleza espiritual, no puede ser causada por generación, sino solo por creación de Dios. Decir, por lo tanto, que un alma intelectual es causada por generación no es otra cosa que decir que no es subsistente y que, por lo tanto, se corrompe con el cuerpo. Por ello, es herético decir que el alma intelectual se propague con el semen”. (Citado por José Antonio Sayés. La esencia del cristianismo: diálogo con K. Rahner y H.U. von Balthasar)

Paulo en su segunda carta a los corintios aparenta decidirse por el dualismo al mencionar el “hombre exterior” en contraposición del “hombre interior”:

2Cor 4,16: “Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día”.

Sin embargo, esta contraposición hombre exterior/hombre interior no es definitivamente una contradicción con lo dicho en 1 Tes 5:23, pues está hablando del cuerpo humano, el exterior, el cuerpo que se degrada y fenece, y de otro tipo de cuerpo, el interior que no se desgasta sino que se renueva dia en día. Este es el cuerpo espiritual, que puede ser considerado como solo alma que implícitamente lleva incorporado el espíritu, tanto como puede entenderse como un “cuerpo” de dos componentes, ambos espirituales, alma y espíritu.

El filósofo costarricense Celedonio Ramírez en La idea del hombre en el pensamiento occidental considera que en el hombre hay una doble composición: “la composición de esencia y existencia y la composición de cuerpo y alma” y agrega que “el hombre es mortal como cualquier otra cosa material” sin que esto no quiera decir que “el alma humana sea corruptible, puesto que no tiene partes que puedan separarse”.

Consideremos ahora las opiniones tricotómicas de la antropología teológica.

El prolífico predicador chino Nee Shu-tsu - Watchman Nee (1930-1972) fue un decidido defensor de las tesis tricotomitas. De acuerdo con su visión antropológica consideró como “indudablemente correcto” que “el cuerpo es la cobertura externa del hombre”, pero aclara que la Biblia “nunca confunde el espíritu y el alma como si fueran una misma cosa. No son solamente estos distintos términos; si no que la misma naturaleza difiere entre uno y otro”. Para él “"…el alma es la expresión de la personalidad. La Voluntad, intelecto y emociones del hombre están ahí”, y agrega: "Los elementos que nos hacen humanos están en el alma. Intelecto, pensamiento, ideales, amor, emoción, discernimiento, decisión, selección, etc. son experiencias del alma"; de este modo, Watchman Nee incluye dentro del alma conceptos propios de la mente, de la psiquis humana.

Por otra parte, para él, el espíritu es “el órgano con el cual nos comunicamos con Dios”; y define al espíritu de la siguiente manera:

“De acuerdo con lo que enseña la Biblia… se puede decir que el espíritu del hombre está compuesto de tres partes o que tiene tres funciones. Estas tres partes son la conciencia, la intuición y la comunión (con Dios, que es lo mismo que la adoración)

La conciencia es el órgano que discierne entre lo correcto y lo incorrecto, lo cual no es afectado por el conocimiento intelectual; es más bien un juicio directo y espontáneo. Muchas veces, la conciencia condenará las cosas que los razonamientos de uno toleran. La obra de la conciencia es independiente… no es afectada por las circunstancias… La intuición es la percepción dentro del espíritu… absolutamente diferente a la percepción del cuerpo y del alma. Esta percepción es directa y no depende de nada más; no necesitamos la ayuda de la mente ni de la parte emotiva, ni de la voluntad… Los creyentes conocen todas las revelaciones de Dios y toda la actividad del Espíritu Santo por medio de la intuición… A Dios se le conoce directamente por medio del espíritu, es decir, por medio del “hombre interior”, y no por el alma, que es el hombre exterior”.

Vemos, como nos referiremos más adelante, que al espíritu le da componentes que son propios del alma y a esta la identifica con el “hombre exterior” es decir con el ego, la conciencia del hombre de su propia identidad como individuo.

Un autor anónimo de la Revista Aguas Vivas. (Nº 37 · Enero - Febrero 2006) reconociendo la condición tríplice de hombre en espíritu, alma y cuerpo, dice:

El alma, ubicada entre el espíritu y el cuerpo, es la sede de la personalidad del hombre (Dios lo creó un “alma viviente”). El alma es un reducto inalienable, el cual ni siquiera Dios puede violar. Allí en el alma el hombre tiene todo el poder de decisión.

El alma como “sede de la personalidad del hombre” es identificarla, como hace Watchman Nee, con la mente y psiquis humana.

Desde una concepción agnóstica el parapsicólogo José María Herrou Aragón en La Religión Prohibida expone su concepto tricotómico. Considera como “engendro creado” al que identifica como cuerpo-alma. El espíritu no está atado al cuerpo, sino al alma y, a través de ella está comunicado al cuerpo. Según su criterio, el alma “es el soplo del dios creador sobre el hombre, que lo convierte en ‘alma viviente’”; en tanto que el espíritu es increado, representado como una “chispa antimaterial sin la cual ningún ser humano hubiera evolucionado hasta llegar a ser lo que es ahora”. El espíritu es para él, una “chispa especial, increada, divina, proveniente del reino incognoscible”.

No comparto los criterios de Herrou Aragón, sin embargo debo señalar que al tratar quizá el de caracterizar al espíritu como algo fundamentalmente no material, cae en un total absurdo cuando utiliza la poco feliz expresión de “chispa antimaterial”. La antimateria es la antítesis de la materia constituida por antiátomos, en un contacto directo entre átomos y antiátomos ambos se aniquilan.

La Watch Tower por medio de su agencia Testigos de Jehová no se identifica claramente ni como dualista ni como partidaria de la triple esencia del hombre. Para la Watch Tower el alma no es una identidad sino una denominación para referirse básicamente a “1) las personas, 2) los animales o 3) la vida que tienen tanto las personas como los animales”.

Asegura, dice basándose en las escrituras:

Si continúa estudiando la Palabra de Dios, verá que no hay en ella ni un solo versículo que combine la palabra “alma” con otras como “inmortal” o “eterna”. Por el contrario, las Escrituras muestran que el alma es mortal, que ciertamente muere (Ezequiel 18:4, 20). Eso explica que la Biblia se refiera a un cadáver con la expresión “alma muerta” (Levítico 21:11).

Aclaremos un concepto, la versión hebrea de este versículo 11 del capítulo 21 de Levítico dice: נַפְשֹׁ֥ת (nephesh) que puede traducirse tanto como “alma” como “cuerpo” y מֵ֖ת (muth) que significa “muerto”. Así si consideramos el texto a partir del versículo anterior, al versículo 10, veremos que la palabra nephesh se está refiriendo claramente a un cuerpo, a una persona:

Lev 21: 10-11 Y el sumo sacerdote entre sus hermanos, sobre cuya cabeza fue derramado el aceite de la unción, y que fue consagrado para vestir las vestimentas, no descubrirá su cabeza, ni rasgará sus vestidos; ni entrará donde haya alguna (alma) persona muerta, ni por su padre, ni por su madre se contaminará.

“ni por el cuerpo muerto de su padre, ni por el cuerpo muerto de su madre se contaminará”. Se trata claramente del empleo de una Sinécdoque que toma la parte, “el alma”, para expresar el todo, “el cuerpo”.

Si entonces nos referimos al inicio del capítulo confirmamos que en este caso la palabra nephesh se debe entender, no como alma, sino como cuerpo:

1 Y el SEÑOR dijo a Moisés: Habla a los sacerdotes hijos de Aarón, y diles que no se contaminen por un muerto en sus pueblos.


En cuanto al concepto de espíritu, la Watch Tower se acerca a su verdadero significado aunque con interpretaciones adaptada a la doctrina que difunde. Considera correctamente que espíritu y alma no son la misma manifestación y agrega acertadamente que “el “espíritu” se refiere a una fuerza invisible, a la chispa de la vida que anima a todas las criaturas”.

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