Libro de Yojanán Apóstol
Yehshua,
la vid verdadera
1 “Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el
viñador. 2
Él corta todos mis sarmientos
que no dan fruto; al que da fruto, lo poda para que dé más todavía.
3 Ustedes ya están limpios por la palabra
que yo les anuncié. 4
Permanezcan en mí, como yo
permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece
en la vid, tampoco ustedes fructificarán, si no permanecen en mí.
5 Yo soy la vid, ustedes los sarmientos. El
que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada
pueden hacer. 6
Pero el que no permanece en
mí, es como el sarmiento que se tira y se seca; después se recoge, se arroja al
fuego y arde.7 Si ustedes permanecen en mí y mis palabras
permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán. 8 La gloria de mi Padre consiste en que
ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos.
Mandamiento
de amor
9 Como el Padre me amó, también yo los he
amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. 10 Si
cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los
mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11 Les he dicho esto para que mi gozo sea el
de ustedes, y ese gozo sea perfecto.
12 Este es mi mandamiento: Ámense los unos a
los otros, como yo los he amado. 13 No hay amor más grande que dar la vida por
los amigos. 14
Ustedes son mis amigos si
hacen lo que yo les mando.
15 Ya no los llamo servidores, porque el
servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a
conocer todo lo que oí de mi Padre. 16 No son
ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los
destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que
pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. 17 Lo que yo les mando es que se amen los
unos a los otros.
18 Si el mundo los odia, sepan que antes me
ha odiado a mí. 19
Si ustedes fueran del mundo,
el mundo los amaría como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los
elegí y los saqué de él, el mundo los odia. 20 Acuérdense
de lo que les dije: el servidor no es más grande que su señor. Si me persiguieron a mí, también los
perseguirán a ustedes; si fueron fieles a mi palabra, también serán fieles a la
de ustedes. 21
Pero los tratarán así a causa
de mi Nombre, porque no conocen al que me envió.
Yehshua
promete el Paráclito Espíritu Santo
22 Si yo no hubiera venido ni les hubiera
hablado, no tendrían pecado; pero ahora su pecado no tiene disculpa. 23 El que me odia, odia también a mi Padre. 24 Si yo no hubiera hecho entre ellos obras
que ningún otro realizó, no tendrían pecado. Pero ahora las han visto, y sin
embargo, me odian a mí y a mi Padre, 25 para
que se cumpla lo que está escrito en la Ley: Me han odiado sin motivo.
26 Cuando venga el Paráclito que yo les
enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él
dará testimonio de mí. 27
Y ustedes también dan
testimonio, porque están conmigo desde el principio”.

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