martes, 30 de diciembre de 2014

Revelaciones de Hermas 19


La recogida de las varas

1 Algunos días después, el Pastor, el mensajero divino de la Luz, Rapha’el, me llevó a donde habíamos plantado y regado aquellas varas que no eran perfectas. Entonces me ordenó: “Llama a cada uno según la hilera en que se plantaron sus varas”. Salí entonces a la llanura y llamé a todos. 2 Ellos se colocaron de pie delante de cada hilera de varas plantadas.

3 Y dijo el Pastor: “Cada uno de ustedes, arranque su propia vara, y me la traiga”.

4 Aquellos cuyas varas estaban secas y agrietadas cuando fueron plantadas y regadas con abundante agua, seguían igual: secas y agrietadas. A esos el Pastor les puso aparte.

5 Luego las entregaron los que habían tenido varas secas pero no agrietadas; y algunos sus  varas habían reverdecido, pero otros sus varas seguían secas y como roídas por larvas. 6 A los primeros los colocó a su derecha y a los otros los puso juntos con los que antes había apartado. 7 Vinieron después aquellos que habían tenido varas medio secas y con grietas. En muchos de ellos, sus varas eran ahora verdes y sin grietas y las de otros eran ahora verdes, con retoños y fruto en los retoños, 8 como los de aquellos que el ángel había coronado y enviados a la gran torre.

9 Sin embargo, otros presentaron sus varas secas y roídas; algunos, sus varas estaban secas pero no roídas; los restantes sus varas seguían sin cambio, medio secas y con grietas. 10 A unos puso a un lado, algunos que se mantuvieran ante sus hileras y a otros los apartó.

11 Luego le tocó el turno a aquellos que sus varas se habían plantado verdes pero con grietas. Estos las entregaron todos verdes y no fueron echados a un lado. 12 Y el Pastor se regocijó con éstos, porque estaban todos cambiados y habían eliminado las grietas.

13 Y también entregaron sus varas los que antes tenían la mitad de su vara verde y la otra mitad seca. Las varas de unos se encontraron verdes del todo, las de otros medio secas y roídas, y las de algunos verdes y con retoños.

14 Luego entregaron sus varas los que tenían dos partes verdes y la otra seca; muchos de ellos las entregaban verdes, y muchos medio secas, y otros secas y roídas. 15 Todos éstos quedaron apartados.

16 Le tocó luego el turno a los que antes tenían dos partes secas y la tercera parte de sus varas, verde. Muchos de ellos las entregaban medio secas, algunos, secas y roídas, y otros medio secas y con grietas, y unos pocos, verdes. 17 Todos quedaron aparte.

18 Los que habían tenido sus varas verdes con solo una pequeña porción de las mismas, seca y con grietas, ahora las devolvían al Pastor, unos con sus varas verdes, otros sus varas eran verdes y con retoños y fueron colocados a la derecha.

19 Pero se presentaron otros que antes sus varas tenían una pequeña parte verde y las otras partes secas y ahora sus varas eran verdes en su mayor parte y con retoños y frutos en los retoños 20 y algunos de ellos mostraron sus varas verdes del todo. Ante estas varas el Pastor se sintió muy alegre porque fueron presentadas así. 21 Y éstos fueron colocados también a la derecha.

22 Cuando todas las varas fueron examinadas me dijo Rapha’el: “¿Has podido ver como muchos se arrepintieron y sus varas reverdecieron y algunas dieron retoños y frutos? 23 Así queda evidenciada que la compasión del Padre de la Vida es grande y es gloriosa y ha dado su bendición y recompensa a los que fueron dignos del arrepentimiento”.

Los arrepentidos

24 Entonces repliqué: “Pero, señor, no todos se arrepintieron y sus varas continuaron secas, agrietadas y roídas por gusanos”. 25 Dijo el Pastor en respuesta: “Aquellos cuya alma y su mente viera la Suprema Inteligencia y que estaban a punto de volverse puros y de seguirle en sus enseñanzas, 26 Él les dio fuerza en sus ánimos y les concedió perdón por el arrepentimiento de ellos. 27 A Dios no se le escapa la astucia y la maldad de aquellos que hipócritamente se muestran arrepentidos, no les concedió su gracia, sino que les colocó aparte”.
28 Le pedí entonces: “Para enseñanza de los que reciban esta parábola, explícame, pues, el significado de las varas devueltas”.

El significado de las varas

29 Me respondió el Pastor: “Aquellos cuyas varas continuaron secas y aun comidas de larvas, éstos son los renegados, los que rechazan las enseñanzas y maldicen el Santo Nombre del Dios de la Vida y de su divino Hijo. 30 Estos, pues, estarán olvidados del todo por Dios. Pero tú ves también que ninguno de ellos se arrepintió, 31 aunque escucharon las enseñanzas del Hijo de la Luz, de Kristo cuyo nombre por siempre sea glorificado, y no quisieron acatar los mandatos que tú les transmitiste como yo te había mandado. 32 Los mandatos son los surcos de tierra fértil donde se trasplantaron las varas y el agua abundante conque fueron regadas, la palabra de Kristo. 33 De estos necios ha partido la vida. Y secos se han quedado.

34 Escucha bien, Hermas, Hijo de la tierra, los que entregaron sus varas verdes, pero en partes marchitas, éstos están también cerca de ellos; 35 porque eran hipócritas y trajeron doctrinas confusas, palabras del profeta falso y confundieron a los hijos de Dios, 36 especialmente a los indecisos y a los que buscaban el camino de la Sabiduría, no permitiéndoles abrirse al arrepentimiento sino que los encerraron en la confusión, persuadiéndoles con sus doctrinas insensatas, introduciendo divisiones en la comunidad de Kristo bajo la influencia de sus delirios 37 Estos todavía están a tiempo para el arrepentimiento porque aun en sus doctrinas existe una porción de la verdad.

38 Muchos los que estaban en error y confusión se arrepintieron verdaderamente desde que tú les hablaste de los mandatos que te expliqué; 39 y aun otros más se arrepentirán de sus errores cuando reciban el agua de riego de la Palabra de Kristo. 40 Los que no quieran corregir sus caminos por medio del arrepentimiento ya han perdido la vida; pero los que llegaron al arrepentimiento y se apegaron al Pacto de Dios y a las enseñanzas del Hijo de la Luz 41 serán colocados a la derecha con gloria, y algunos de ellos, incluso, recibirán la vida eterna sin tener que reemprender nuevos ciclos de vida.


42 En cuanto a los que entregaron sus varas medio secas y con grietas en ellas, oye respecto a los mismos. Aquellos cuyas varas estaban medio marchitas del todo, eran los indecisos; porque ni viven ni están muertos. 43 Pero los que tienen sus varas medio secas y con grietas, éstos son los indecisos y calumniadores, y nunca están en paz entre sí, sino que siempre causan disensiones. 44 Con todo, ellos pueden alcanzar arrepentimiento atravesando nuevos ciclos de vida para lograr que sus varas reverdezcan, retoñen y den frutos.

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