miércoles, 10 de diciembre de 2014

Mariam de Natzeret III


Palabras de la Suprema Inteligencia

1 Así habló la Suprema Inteligencia a sus ángeles mayores: “Ha llegado el tiempo que anuncié por  los profetas que Yo elegí. 2 La tierra árida recibirá lluvia de agua viva y los que se nutren con leche cuajada recibirán miel y pan de vida. 3 La Luz nacida de mi Luz habitará entre los hombres, para restablecer mi pacto; para que todos conozcan que Yo soy Dios de amor y de piedad.

4 No escojo sabios ni poderosos; mi mensaje irá dirigido a los humildes, a los que sudan sobre la tierra que labran para otros y guardan rebaños que otros son sus dueños.

5 Ya jamás seré Dios temido, porque solo pido veneración. 6 Conocerán los hombres que para ellos se abrirá el cancel que conduce a la vida eterna, que es aceptar y guardar adoración a la Luz descendida desde la dimensión de mi divinidad.

7 El nacido de mí, engendrado por mí antes de los tiempos, él traerá luz a los pueblos que vivían en tinieblas; 8 abrirá los ojos de los ciegos y sanará a los manchados como lepra por el pecado. 9 Su voz proclamará la paz y anunciará mi rescate.

10 Elegí a la bienaventurada, a la que no conoció hombre alguno, ni sus senos fueron amasados por mano de hombre, para que diera vida al que es Luz y parte íntegra de mí. 11 La virgen parirá sin conocer relación con hombre. Escándalo será y tropiezo para muchos.

12 Se gestará por aliento de mi aliento; ¿acaso no fui Yo quien dio aliento de vida a la materia inerte e impulsé la formación de las especies? 13 ¿Acaso no fui Yo, quien colocó entre los genes humanos la transcripción de su continuidad?”

La anunciación de Gavri’el

14 Seis meses después que se hubiera celebrado el kidushin, el compromiso de desposorio entre Joseph y Mariam, Gavri’el el mensajero de la Luz se presentó ante Mariam.

15 Mariam había tomado su cántaro, y salido para llenarlo de agua; pero cuando estaba ante el pozo escuchó una voz, que decía: “Salve, Mariam, pues eres bendita entre todas las mujeres”. 16 Ella asustada miró en torno suyo, a derecha e izquierda, para ver de dónde venía la voz y solo sintió el rumor del viento en medio de los árboles. Toda temblorosa regresó a su casa, dejó el cántaro y se puso a hilar.

17 En ese mismo momento el mensajero de la Luz, el divino Gavri’el se le apareció a Mariam envuelto en una luz brillantísima. 18 Entonces Gavri’el le habló: “Mariam de Natzeret, hija de Yehoyakim, dichosa eres, llena de gracia, pues el Dios del Universo ha encontrado contento en ti y está contigo. 19 No temas, Mariam, yo soy Gavri’el mensajero mayor de la Luz del Universo y he venido a ti porque desde antes de los tiempos fuiste elegida para que de ti naciera aquel anunciado por el Espíritu Santo para redención de los hombres. Concebirás en tu seno y vas a dar a luz un hijo, el Verbo del Espíritu Universal, a quien pondrás por nombre Yehshua porque librará a su pueblo de sus pecados. 20 El será grande y será llamado Hijo del Altísimo”.

21 Mariam, vacilante, respondió: “Si debo concebir para el Dios vivo, ¿será como toda mujer?” 22 Gavri’el le respondió diciendo: “No será así, bienaventurada, porque el Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su luz para que concibas al santo y bendito que será llamado Hijo Dios. 23 Mira, también Elisheva, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, 24  porque ninguna cosa es imposible para el Padre de la Vida”.

25 Mariam en señal de obediencia inclinó la frente y dijo: “Soy la esclava de Adonai nuestro Dios, cúmplase en mí, según tu palabra”.

26 Entonces una potente luz con los colores del iris descendió sobre Mariam y la cubrió en un gran haz luminoso.

Concesión de Elisheva

27 Y era Elisheva una mujer entrada en años, casada con un servidor del Templo, de nombre Zekariyah, y ambos eran justos ante el Padre de la Vida; 28 pero no habían tenido el gozo de tener descendencia. Todos consideraban estéril a Elisheva, 29 pero Zekariyah no perdía la esperanza de tener un hijo con su esposa y confiaba en sus oraciones pidiéndole a  Dios que le concediera ese su gran deseo.

30 Sucedió que Zekariyah estando dormido tuvo una revelación. Ante él se presentó un hombre de aspecto impotente que le dijo: “Zekariyah, tu confianza en el poder de la Suprema Inteligencia ha sido compensada. 31 Elisheva concebirá y dará a luz a un hijo que poseerá el espíritu y el poder de Eliyahu y le pondrás el nombre de Yojanán, porque 32 será para ti gozo y alegría, y muchos se gozarán en su nacimiento, 33 y él será grande ante la Luz del Universo. El preparará una plaza para el mensaje de la Luz”.


34 Despertó sobresaltado Zekariyah con aquella visión en sueños que tuvo, y confió en que había recibido una revelación de las alturas. Tal y como se le había anunciado, Elisheva quedó embarazada.

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