Palabras
de la Suprema Inteligencia
1 Así habló la Suprema Inteligencia a sus
ángeles mayores: “Ha llegado el tiempo que anuncié por los profetas que Yo elegí. 2 La tierra árida recibirá lluvia de agua
viva y los que se nutren con leche cuajada recibirán miel y pan de vida. 3 La Luz nacida de mi Luz habitará entre
los hombres, para restablecer mi pacto; para que todos conozcan que Yo soy Dios
de amor y de piedad.
4 No escojo sabios ni poderosos; mi mensaje
irá dirigido a los humildes, a los que sudan sobre la tierra que labran para
otros y guardan rebaños que otros son sus dueños.
5 Ya jamás seré Dios temido, porque solo
pido veneración. 6 Conocerán los hombres que para ellos se
abrirá el cancel que conduce a la vida eterna, que es aceptar y guardar
adoración a la Luz descendida desde la dimensión de mi divinidad.
7 El nacido de mí, engendrado por mí antes
de los tiempos, él traerá luz a los pueblos que vivían en tinieblas; 8 abrirá los ojos de los ciegos y sanará a
los manchados como lepra por el pecado. 9 Su
voz proclamará la paz y anunciará mi rescate.
10 Elegí a la bienaventurada, a la que no
conoció hombre alguno, ni sus senos fueron amasados por mano de hombre, para
que diera vida al que es Luz y parte íntegra de mí. 11 La virgen parirá sin conocer relación con
hombre. Escándalo será y tropiezo para muchos.
12 Se gestará por aliento de mi aliento;
¿acaso no fui Yo quien dio aliento de vida a la materia inerte e impulsé la
formación de las especies? 13 ¿Acaso no fui Yo, quien colocó entre los
genes humanos la transcripción de su continuidad?”
La
anunciación de Gavri’el
14 Seis meses después que se hubiera
celebrado el kidushin, el compromiso de desposorio entre Joseph y Mariam,
Gavri’el el mensajero de la Luz se presentó ante Mariam.
15 Mariam había tomado su cántaro, y salido
para llenarlo de agua; pero cuando estaba ante el pozo escuchó una voz, que
decía: “Salve, Mariam, pues eres bendita entre todas las mujeres”. 16 Ella asustada miró en torno suyo, a
derecha e izquierda, para ver de dónde venía la voz y solo sintió el rumor del
viento en medio de los árboles. Toda temblorosa regresó a su casa, dejó el
cántaro y se puso a hilar.
17 En ese mismo momento el mensajero de la
Luz, el divino Gavri’el se le apareció a Mariam envuelto en una luz brillantísima.
18 Entonces Gavri’el le habló: “Mariam de
Natzeret, hija de Yehoyakim, dichosa eres, llena de gracia, pues el Dios del
Universo ha encontrado contento en ti y está contigo. 19 No temas, Mariam, yo soy Gavri’el
mensajero mayor de la Luz del Universo y he venido a ti porque desde antes de
los tiempos fuiste elegida para que de ti naciera aquel anunciado por el
Espíritu Santo para redención de los hombres. Concebirás en tu seno y vas a dar
a luz un hijo, el Verbo del Espíritu Universal, a quien pondrás por nombre
Yehshua porque librará a su pueblo de sus pecados. 20 El será grande y será llamado Hijo del
Altísimo”.
21 Mariam, vacilante, respondió: “Si debo
concebir para el Dios vivo, ¿será como toda mujer?” 22 Gavri’el le respondió diciendo: “No será
así, bienaventurada, porque el Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del
Altísimo te cubrirá con su luz para que concibas al santo y bendito que será
llamado Hijo Dios. 23 Mira, también Elisheva, tu pariente, ha
concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que
llamaban estéril, 24
porque ninguna cosa es imposible para el Padre de la Vida”.
25 Mariam en señal de obediencia inclinó la
frente y dijo: “Soy la esclava de Adonai nuestro Dios, cúmplase en mí, según tu
palabra”.
26 Entonces una potente luz con los colores
del iris descendió sobre Mariam y la cubrió en un gran haz luminoso.
Concesión
de Elisheva
27 Y era Elisheva una mujer entrada en años,
casada con un servidor del Templo, de nombre Zekariyah, y ambos eran justos
ante el Padre de la Vida; 28 pero no habían tenido el gozo de tener
descendencia. Todos consideraban estéril a Elisheva, 29 pero Zekariyah no perdía la esperanza de
tener un hijo con su esposa y confiaba en sus oraciones pidiéndole a Dios que le concediera ese su gran deseo.
30 Sucedió que Zekariyah estando dormido
tuvo una revelación. Ante él se presentó un hombre de aspecto impotente que le
dijo: “Zekariyah, tu confianza en el poder de la Suprema Inteligencia ha sido
compensada. 31 Elisheva concebirá y dará a luz a un hijo
que poseerá el espíritu y el poder de Eliyahu y le pondrás el nombre de
Yojanán, porque 32 será para ti gozo y alegría, y muchos se
gozarán en su nacimiento, 33 y él será grande ante la Luz del
Universo. El preparará una plaza para el mensaje de la Luz”.
34 Despertó sobresaltado Zekariyah con
aquella visión en sueños que tuvo, y confió en que había recibido una
revelación de las alturas. Tal y como se le había anunciado, Elisheva quedó
embarazada.

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