miércoles, 31 de diciembre de 2014

Plegaria de Yirmiyahu pidiendo el amparo de Dios


1 Esperanza de los pueblos, Luz y Suprema Inteligencia, los que de ti se apartan serán confundidos. Los que se rebelan serán árboles secos, porque abandonaron el manantial de agua viva.

2 ¡Devuélveme la salud, Dios de la Vida, y quedaré sano! ¡Sálvame y estaré a salvo! Pues mi esperanza eres tú.

3 Mira cómo me dicen: ¿Una palabra más de Dios? ¡Que se cumpla, pues!

4 A pesar de esto no te he pedido que sea grande tu castigo, no he anhelado que llegue el día fatal, tú lo sabes bien; todo lo que ha salido de mis labios está claro para ti.

5 No me hagas caer en el susto, tú, que eres mi refugio en el tiempo malo.


6 ¡Que sean humillados mis perseguidores y no yo; que ellos tiemblen de miedo, no yo! Permite sobre ellos todas las calamidades, y sus acciones les aplasten bien aplastados.

martes, 30 de diciembre de 2014

Revelaciones de Hermas 19


La recogida de las varas

1 Algunos días después, el Pastor, el mensajero divino de la Luz, Rapha’el, me llevó a donde habíamos plantado y regado aquellas varas que no eran perfectas. Entonces me ordenó: “Llama a cada uno según la hilera en que se plantaron sus varas”. Salí entonces a la llanura y llamé a todos. 2 Ellos se colocaron de pie delante de cada hilera de varas plantadas.

3 Y dijo el Pastor: “Cada uno de ustedes, arranque su propia vara, y me la traiga”.

4 Aquellos cuyas varas estaban secas y agrietadas cuando fueron plantadas y regadas con abundante agua, seguían igual: secas y agrietadas. A esos el Pastor les puso aparte.

5 Luego las entregaron los que habían tenido varas secas pero no agrietadas; y algunos sus  varas habían reverdecido, pero otros sus varas seguían secas y como roídas por larvas. 6 A los primeros los colocó a su derecha y a los otros los puso juntos con los que antes había apartado. 7 Vinieron después aquellos que habían tenido varas medio secas y con grietas. En muchos de ellos, sus varas eran ahora verdes y sin grietas y las de otros eran ahora verdes, con retoños y fruto en los retoños, 8 como los de aquellos que el ángel había coronado y enviados a la gran torre.

9 Sin embargo, otros presentaron sus varas secas y roídas; algunos, sus varas estaban secas pero no roídas; los restantes sus varas seguían sin cambio, medio secas y con grietas. 10 A unos puso a un lado, algunos que se mantuvieran ante sus hileras y a otros los apartó.

11 Luego le tocó el turno a aquellos que sus varas se habían plantado verdes pero con grietas. Estos las entregaron todos verdes y no fueron echados a un lado. 12 Y el Pastor se regocijó con éstos, porque estaban todos cambiados y habían eliminado las grietas.

13 Y también entregaron sus varas los que antes tenían la mitad de su vara verde y la otra mitad seca. Las varas de unos se encontraron verdes del todo, las de otros medio secas y roídas, y las de algunos verdes y con retoños.

14 Luego entregaron sus varas los que tenían dos partes verdes y la otra seca; muchos de ellos las entregaban verdes, y muchos medio secas, y otros secas y roídas. 15 Todos éstos quedaron apartados.

16 Le tocó luego el turno a los que antes tenían dos partes secas y la tercera parte de sus varas, verde. Muchos de ellos las entregaban medio secas, algunos, secas y roídas, y otros medio secas y con grietas, y unos pocos, verdes. 17 Todos quedaron aparte.

18 Los que habían tenido sus varas verdes con solo una pequeña porción de las mismas, seca y con grietas, ahora las devolvían al Pastor, unos con sus varas verdes, otros sus varas eran verdes y con retoños y fueron colocados a la derecha.

19 Pero se presentaron otros que antes sus varas tenían una pequeña parte verde y las otras partes secas y ahora sus varas eran verdes en su mayor parte y con retoños y frutos en los retoños 20 y algunos de ellos mostraron sus varas verdes del todo. Ante estas varas el Pastor se sintió muy alegre porque fueron presentadas así. 21 Y éstos fueron colocados también a la derecha.

22 Cuando todas las varas fueron examinadas me dijo Rapha’el: “¿Has podido ver como muchos se arrepintieron y sus varas reverdecieron y algunas dieron retoños y frutos? 23 Así queda evidenciada que la compasión del Padre de la Vida es grande y es gloriosa y ha dado su bendición y recompensa a los que fueron dignos del arrepentimiento”.

Los arrepentidos

24 Entonces repliqué: “Pero, señor, no todos se arrepintieron y sus varas continuaron secas, agrietadas y roídas por gusanos”. 25 Dijo el Pastor en respuesta: “Aquellos cuya alma y su mente viera la Suprema Inteligencia y que estaban a punto de volverse puros y de seguirle en sus enseñanzas, 26 Él les dio fuerza en sus ánimos y les concedió perdón por el arrepentimiento de ellos. 27 A Dios no se le escapa la astucia y la maldad de aquellos que hipócritamente se muestran arrepentidos, no les concedió su gracia, sino que les colocó aparte”.
28 Le pedí entonces: “Para enseñanza de los que reciban esta parábola, explícame, pues, el significado de las varas devueltas”.

El significado de las varas

29 Me respondió el Pastor: “Aquellos cuyas varas continuaron secas y aun comidas de larvas, éstos son los renegados, los que rechazan las enseñanzas y maldicen el Santo Nombre del Dios de la Vida y de su divino Hijo. 30 Estos, pues, estarán olvidados del todo por Dios. Pero tú ves también que ninguno de ellos se arrepintió, 31 aunque escucharon las enseñanzas del Hijo de la Luz, de Kristo cuyo nombre por siempre sea glorificado, y no quisieron acatar los mandatos que tú les transmitiste como yo te había mandado. 32 Los mandatos son los surcos de tierra fértil donde se trasplantaron las varas y el agua abundante conque fueron regadas, la palabra de Kristo. 33 De estos necios ha partido la vida. Y secos se han quedado.

34 Escucha bien, Hermas, Hijo de la tierra, los que entregaron sus varas verdes, pero en partes marchitas, éstos están también cerca de ellos; 35 porque eran hipócritas y trajeron doctrinas confusas, palabras del profeta falso y confundieron a los hijos de Dios, 36 especialmente a los indecisos y a los que buscaban el camino de la Sabiduría, no permitiéndoles abrirse al arrepentimiento sino que los encerraron en la confusión, persuadiéndoles con sus doctrinas insensatas, introduciendo divisiones en la comunidad de Kristo bajo la influencia de sus delirios 37 Estos todavía están a tiempo para el arrepentimiento porque aun en sus doctrinas existe una porción de la verdad.

38 Muchos los que estaban en error y confusión se arrepintieron verdaderamente desde que tú les hablaste de los mandatos que te expliqué; 39 y aun otros más se arrepentirán de sus errores cuando reciban el agua de riego de la Palabra de Kristo. 40 Los que no quieran corregir sus caminos por medio del arrepentimiento ya han perdido la vida; pero los que llegaron al arrepentimiento y se apegaron al Pacto de Dios y a las enseñanzas del Hijo de la Luz 41 serán colocados a la derecha con gloria, y algunos de ellos, incluso, recibirán la vida eterna sin tener que reemprender nuevos ciclos de vida.


42 En cuanto a los que entregaron sus varas medio secas y con grietas en ellas, oye respecto a los mismos. Aquellos cuyas varas estaban medio marchitas del todo, eran los indecisos; porque ni viven ni están muertos. 43 Pero los que tienen sus varas medio secas y con grietas, éstos son los indecisos y calumniadores, y nunca están en paz entre sí, sino que siempre causan disensiones. 44 Con todo, ellos pueden alcanzar arrepentimiento atravesando nuevos ciclos de vida para lograr que sus varas reverdezcan, retoñen y den frutos.

lunes, 29 de diciembre de 2014

El Camino de los Apóstoles 16


Paulo llevado ante el procónsul Lucio Junio Anneo Galión

1 Cuando Paulo abandonó Atenas se dirigió a Corinto en Acaya en donde permaneció durante un año y seis meses, predicando la palabra a los griegos, pues los judíos se negaban escuchar su prédica por considerarla blasfema.

2 En ese entonces Lucio Junio Anneo Galión era procónsul de Acaya, y los miembros de la sinagoga del lugar se levantaron de común acuerdo contra Paulo, y le llevaron al tribunal, 3 diciendo: “Este hombre induce a los hombres a honrar a Dios de una manera que es contraria a la ley”.

4 Galión sentía gran desprecio por los de raza judía, así que hizo callar a Paulo cuando este intentaba alegar a su favor y dijo a los judíos: “¿De qué hablan ustedes? Cada cual honra al logos según su entender porque el aliento que todo anima está presente en todas las formas y en todos los cuerpos. ¿De qué acusan a este hombre?  Si fuera algún agravio o algún crimen enorme, oh judíos, conforme a derecho yo les toleraría. 5 Pero si son cuestiones de palabras, y de nombres, y de las creencias de ustedes y de sus leyes, véanlo ustedes mismos; porque yo no quiero ser juez de estas cosas”.

6 Y a todos los echó del tribunal. 7 Entonces todos los griegos, apoderándose de Sóstenes, principal de la sinagoga, le golpeaban delante del tribunal; pero a Galión aquello nada le importó.

Paulo partidario del celibato

8 Cuando los corintios comprendieron que Paulo se mantenía célibe llegaron ante él preguntándole si para seguir el Camino sería mejor mantenerse soltero. Paulo entonces les dijo: 9 “Yo les digo: ¿Por qué se preocupan por las relaciones sexuales? Han de saber que el cuerpo no es para el sexo; el cuerpo es para entregarlo al Señor. 10 El no casado se preocupa de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor. El casado se preocupa de las cosas del mundo, de agradar a su mujer; está por lo tanto dividido. 11 No están obligados a mantenerse célibes, pero si me piden que les diga que es mejor si casarse o mantenerse célibe, les digo: bien les está quedarse como yo”. 12 Esto lo decía Paulo porque creía que el Tiempo de los tiempos era ya inminente y según su error, así hablaba aconsejando el celibato.

Nuevos viajes de Paulo

13 Varios días después Paulo se despidió de los hermanos y navegó a Siria, y 14  llegó a Ephesos; de inmediato se dirigió a la sinagoga que allí había y comenzó a predicarles la doctrina que él enseñaba, causando tanto interés en ellos por conocer más sobre el Hijo de la Luz 15 que le rogaron que se quedase con ellos por más tiempo; pero él no aceptó, 16 sino que se despidió de ellos, diciéndoles: “Es necesario que en todo caso yo celebre en Jerusalén la festividad que viene; pero otra vez regresaré a donde ustedes, si Dios quiere”. Y zarpó de Ephesos.

17 Cuando llegó a Cesárea, subió para saludar a la congregación, y luego se dirigió a Antioquía. 18 Y después de estar allí algún tiempo, salió, recorriendo por orden la región de Galacia y de Frigia, confirmando a todos los discípulos.

Priscila y Aquila

19 Por esos días llegó a Ephesos un judío alejandrino llamado Apolos, hombre muy elocuente y de oratoria convincente, 20 que siendo seguidor de Yojanán, el bautista comenzó a predicar el bautismo y la figura del Señor; 21 sin embargo a pesar de su entusiasmo se apreciaba que no tenía toda la luz de la enseñanza, lo que fue advertido por Priscila y Aquila, un matrimonio procedente del Ponto recién llegados a Ephesos cuando el emperador Claudio mandara que todos los judíos saliesen de Roma. Ambos habían conocido a Paulo estando él en Corinto.

22 Priscila y Aquila convencidos de la buena fe del alejandrino, le llamaron aparte y comenzaron a instruirle con exactitud el camino de Yehshua. Y Apolos se instruía con Priscila y Aquila y con su gran elocuencia conquistaba almas en la sinagoga.

23 Cuando Apolos decidió ir a Acaya, los hermanos le animaron, y escribieron a los discípulos que le recibiesen; y con su llegada hubo un gran provecho entre los seguidores debido a su erudición y 24 porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, demostrando que, por lo anunciado por los profetas, Yehshua era el Mashíaj el Kristo.

No hemos oído hablar del Paráclito

25 Estando Apolos en Corinto, llegó Paulo a Ephesos y comenzó a indagar sobre el conocimiento que de la doctrina tenían los conversos allí, preguntándoles a algunos: 26 “¿Recibieron la Luz del Paráclito cuando creyeron en Yehshua el Kristo?” Y ellos le respondieron: “Ni siquiera hemos oído hablar de un Paráclito”.

27 Entonces les hizo otra pregunta: “¿Cuál fue el bautizo que ustedes recibieron?” Ellos contestaron: “El bautismo de Yojanán”.

28 Dijo Paulo: “Yojanán empleó el bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que se convirtieran y siguieran la senda del Dios del Universo y que creyesen en aquel que vendría después de él, que les bautizaría con fuego y Espíritu Santo, que es el Paráclito, y les explicaba que ese hombre, que vendría tras de él, sería el cordero sagrado liberador del pecado: Yehshua el Mashíaj, el Kristo”.


29 Entonces aquellos conversos aceptaron ser bautizados en el nombre del Padre, y en el nombre de Yehshua, el Kristo, y en el nombre del Espíritu Santo, el Paráclito, Luz de la Sabiduría y el amor del Dios Eterno y uno.

Kristo es el Soberano


1 ¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos traman cosas vanas?

2 Se presentan los poderosos de la tierra, y los gobernantes consultan unidos contra la Suprema Inteligencia y su ungido, diciendo: 3 “¡Rompamos sus ataduras! ¡Echemos de nosotros sus cuerdas!”

4 El que habita en la extensión del universo se reirá; el Que Es y Siempre Ha Sido se burlará de ellos. 5 Entonces les hablará en su justicia y los turbará en su decreto: 6 “¡Yo he consagrado a mi soberano, el nacido de mi Luz, en Sion, mi monte santo!” 7 Yo declararé el decreto: Yahvahé me ha dicho: “Tú eres mi hijo; yo te engendré hoy. 8 Pídeme, y todas las naciones te adorarán, y tu gloria brillará en todos los confines de la tierra.

9 Tú quebrantarás todos los poderes con vara de hierro; como a vasija de alfarero los desmenuzarás”.

10 Y ahora, oh los que gobiernan, sean sabios; acepten la corrección, oh gobernantes de la tierra. 11 Sirvan al Dios de Luz con respeto y veneración y alégrense inclinándose ante Adonai.


12 Honren al Hijo, al ungido del Padre, para que no tropiecen y se pierdan en el camino,  pues nada se iguala a su gloria; busquen en cambio sus enseñanzas ¡Cuán bienaventurados son todos los que en Él se refugian!

2 DAVID 15


Yarobham establece el culto a El

1 Yarobham iba consolidando su poder en Yisraeil. Había rebajado las cargas que Shalomom había impuesto y disfrutaba del apoyo de los notables; 2 pero una duda puso en su mente Sama’el viendo que el pueblo peregrinaba a Jerusalén para hacer sacrificios en el Templo edificado por Shalomom; 3 y se dijo a sí mismo: “Si este pueblo continúa subiendo a Jerusalén para sacrificar en el Templo, terminarán por ponerse de parte de Roboam; entonces me matarán a mí y regresarán a Roboam, rey de Judá. Si no encuentro solución para esta contingencia, perderé el reino”.

4 Después de haber reflexionado mucho sobre este asunto y buscar consejo entre los notables, mandó a forjar la imagen de dos toros alados; colocó uno en Siquem y el otro lo puso en Bethel. 5 Entonces convocó a los ancianos, a los notables y a los jefes de familias y les dijo: “¿Por qué han de acudir al templo que edificó el que les cargó con pesados tributos? Ya no más Jerusalén. 6 Este es El, el dios que creó todas las cosas, al hombre e incluso a todos los dioses; es el dios que les hizo salir de Egipto”.

7 Todo el pueblo fue en procesión siguiendo al toro que se colocaría en Bethel, y comenzaron a adorar a El, al que confundieron con el Elokhin Yahvahé de Yisraeil.

8 Yarobham erigió templetes en los lugares altos, e instituyó sus propios sacerdotes, para que guiaran el culto a El y junto con sus hijos expulsaron a los sacerdotes de la casta de Leví. 9 Por esa razón, los sacerdotes y levitas de todo Yisraeil dejaron sus tierras y posesiones, y se unieron a Roboam. Se quedaron a vivir en Jerusalén y en el territorio de Judá.

Gavri’el anuncia el fin del reino de David

10 El mensajero de la Luz, llamado Gavri’el, se presentó en un sueño a un vidente de Judá 11 y le dijo: “Ve a Bethel donde Yarobham estará de pie junto al altar del dios El para quemar incienso, y maldice en nombre de la Suprema Inteligencia aquel altar. 12 Dirás entonces: ¿Por qué han confundido al Dios del Universo con una mentira y rebajan su nombre para hacer de él un ídolo? 13 Muchos vendrán con doctrinas de hombres para presentar a la Luz del Universo según sus propias creencias, según sus propias interpretaciones. Dios es uno y su verdad es una. Dios es Suprema Inteligencia y en Él no hay necedad alguna. 14 Él es Dios de Justicia y Dios de Amor; no conoce el odio, ni el rencor; no se desdice de su palabra ni reniega de su obra. 15 Jamás se volverá a reunir el reino de David sobre las doce tribus porque será desechado por el Reino de la Luz sobre todos los confines de la tierra”.

El vidente de Judá maldice el altar de Bethel

16 Y el vidente de Judá se presentó en Bethel cuando Yarobham estaba de pie junto al altar para quemar incienso, y maldijo el altar diciendo: “Maldito sea este altar donde quemas incienso, rey de Yisraeil. “Esta es la señal  que da Adonai: el altar se va a resquebrajar, y se desparramará la ceniza grasienta que hay sobre él”.


17 Al escuchar la maldición que profiriera el vidente de Judá contra el altar de Bethel, Yarobham extendió su brazo desde encima del altar, diciendo: “¡Detengan a ese hombre!” Pero el brazo que había extendido hacia el vidente le quedó paralizado, y no pudo volverlo atrás.

18 En ese mismo instante el altar se resquebrajó y se desparramó la ceniza grasienta que había en él. Temeroso, Yarobham imploró al vidente: “Por favor pídele a Adonai tu Dios, para que se apiade de mi y pueda doblar mi brazo”. El vidente oró a Dios que tuviera piedad hacia Yarobham y le perdonara su soberbia. 19 Gavri’el entonces permitió que el rey pudiera de nuevo doblar su brazo.

Yarobham ordena el asesinato del vidente

20 El rey queriendo alejar de la mirada del pueblo al vidente le dijo: “Entra conmigo en la casa para reconfortarte, y te haré un regalo”. 21 Pero el vidente le replicó: “Aunque me des la mitad de tu casa, no iré contigo. No comeré pan ni beberé agua en este lugar, porque aquí reside la abominación”.

22 De seguida el vidente abandonó el lugar. Cuando le veía marchar, Yarobham ordenó a uno de sus oficiales: “Síguele y mátale en el camino sin darle sepultura, para que parezca que las fieras le mataron y el pueblo crea que fue castigo de nuestro dios El”.

23 Así lo hizo el oficial y dejó el cuerpo sobre el camino. Unos hombres que pasaban por ahí vieron el cadáver tendido sobre el camino y corrieron a dar aviso. Entonces Yarobham dijo: “Este es castigo de nuestro dios por no haber aceptado mi hospitalidad”.


24 Después que sucedió esto, Yarobham no se convirtió de su mala conducta. Volvió a instituir como sacerdotes de los lugares altos a personas tomadas del común de la gente; todo el que lo deseaba era investido por él y se convertía en sacerdote de los lugares altos. 

domingo, 28 de diciembre de 2014

Mariam de Natzeret VI


1 Gran angustia estremecía el ánimo de Joseph con aquel sueño donde el ángel de la Luz le advertía que debía huir para salvar al hijo de Mariam. 2 Como fiel judío tenía que cumplir con la ley de Moshé que decía: “la que dé a luz un varón permanecerá impura durante treinta y tres día para su purificación ante el sacerdote”. 3 Entonces oró al Padre de la Vida pidiendo su protección y el amparo para recién nacido.

Circuncisión de Yehshua y alabanza de Shimón

4 Llegado el octavo día del nacimiento, Joseph tomó a la madre y al niño, como está establecido por la ley de Moshé, para circuncidar al que darían por nombre Yehshua. 5 Cuando entraron al Templo llegó junto a ellos un anciano de nombre Shimón quien al ver al niño lo tomó entre sus brazos 6 y daba alabanzas a la Suprema Inteligencia, diciendo: “Tú me prometiste, Padre de la Vida, que no moriría sin antes ver al Hijo de tu Gloria. Ahora, Gran Poder del Universo, se ha cumplido tu promesa y 7 ya puedo morir en paz; porque me has concedido el poder ver con mis ojos a aquel que lleva la Luz y su Luz traerá salvación para todos los pueblos y gloria para tu pueblo”.

8 Admirados estaban Joseph y Marian escuchando la alabanza que pronunciaba aquel anciano. Shimón devolvió el niño a la madre y les bendijo. 9 Entonces mirando fijamente a Mariam, le dijo: “Escucha mujer: Este niño está destinado para que en la nación muchos caigan o se eleven. Por muchos será rechazado y las intenciones de quienes le rechacen quedarán al descubierto y reconocida la maldad de sus corazones. 10 Escucha mujer: a ti una espada atravesará tu corazón cuando se cumpla lo que Adonai ha decidido y te haga bendita por todas las generaciones”.

11 Luego Joseph, fue con Mariam y con el recién nacido y con sus hijos a pedir albergue en casa de un pariente que vivía en B'thanía, y a quien su esposa le había dado un hijo varón de nombre Eleazar que ya correteaba por el patio. 12 Y allí permanecieron hasta que se cumplieron los días de la purificación de Mariam y ofrecer en expiación un par de tórtolas.

Huida hacia Egipto

13 Entonces una voz habló en la mente de Joseph diciéndole: “Joseph, de la estirpe de David. No aguardes más y parte de inmediato para Egipto, porque se acercan los que quieren la vida de Yehshua. 14 En Egipto permanecerás hasta que yo te llame”.


15 En medio de la noche Joseph inició la huida de su familia y se dirigió hacia Hebrón para continuar por Gaza. 16 Dificultoso era el traslado; pero El Padre de la Vida les proporcionaba ayuda adecuada en cada etapa. Así, finalmente llegaron a Alejandría. Dos años la familia permaneció en Alejandría.

17 Sucedió una noche, mientras dormían, Gavri’el, el mensajero de la Luz se presentó en sueños a Joseph y le dijo: “Joseph, el tiempo se ha cumplido. Ya han muerto los que querían la muerte de Yehshua. 18 Regresa a tu tierra, a Galilea para ser contradicción para los judíos”.

19 Joseph y su familia regresaron a su aldea de Natzeret. Allí creció Yehshua, y Mariam observaba que en él crecía la Sabiduría; 20 porque Yaho’el el mensajero de la Luz que mora en medio de la Luz, le instruía.


21 En cierta ocasión, Mariam sorprendió a Yehshua de pie ante un despeñadero que se abría  próximo a donde se levantaba la vivienda de Joseph. 22 Sintió temor al verle ante el barranco y con los brazos y la mirada elevados a las alturas en actitud contemplativa. Se acercó a él y le preguntó: “Yehshua, ¿qué haces de pie tan cerca del despeñadero?” 23 Se volvió Yehshua hacia ella y le contestó: “¿Acaso un hijo no ha de conversar con el Padre? Pero no temas, mujer, porque hay ángeles que me guardan y me libran de caer en el abismo”. 24 Y Yehshua tenía solo diez años. 25 Mariam, le abrazó y le llevó a la casa, admirada por lo dicho por su hijo, que ella no podía comprender.

Libro del Buen Mensaje del Señor Yehshua (15)

Libro de Yojanán Apóstol


Yehshua, la vid verdadera

1 “Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el viñador. 2 Él corta todos mis sarmientos que no dan fruto; al que da fruto, lo poda para que dé más todavía.

3 Ustedes ya están limpios por la palabra que yo les anuncié. 4 Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid, tampoco ustedes fructificarán, si no permanecen en mí.

5 Yo soy la vid, ustedes los sarmientos. El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer. 6 Pero el que no permanece en mí, es como el sarmiento que se tira y se seca; después se recoge, se arroja al fuego y arde.7 Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran  y lo obtendrán. 8 La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos.

Mandamiento de amor

9 Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. 10 Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11 Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto.

12 Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros,  como yo los he amado. 13 No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. 14 Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.

15 Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. 16 No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. 17 Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros.

18 Si el mundo los odia, sepan que antes me ha odiado a mí. 19 Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los elegí y los saqué de él, el mundo los odia. 20 Acuérdense de lo que les dije: el servidor no es más grande que su señor.  Si me persiguieron a mí, también los perseguirán a ustedes; si fueron fieles a mi palabra, también serán fieles a la de ustedes. 21 Pero los tratarán así a causa de mi Nombre, porque no conocen al que me envió.

Yehshua promete el Paráclito Espíritu Santo

22 Si yo no hubiera venido ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora su pecado no tiene disculpa. 23 El que me odia, odia también a mi Padre. 24 Si yo no hubiera hecho entre ellos obras que ningún otro realizó, no tendrían pecado. Pero ahora las han visto, y sin embargo, me odian a mí y a mi Padre, 25 para que se cumpla lo que está escrito en la Ley: Me han odiado sin motivo.


26 Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí. 27 Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio”.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

NAVIDAD 2014

No se conoce la fecha de su nacimiento. Esto se dejó al misterio. Unos hacen cálculos y se enredan en sus conclusiones. Nació en verano, dicen unos; nació en otoño, dicen otros. Los evangelistas omitieron la fecha del natalicio del hombre más extraordinario que jamás haya nacido.


Sin embargo, el cristianismo le arrebató a los paganos una festividad suya y la cristianizó. Le arrebató a Mitra sus fiestas y la convirtió en fiesta cristiana. Triunfaba Kristo sobre los dioses falsos y se hizo fiesta el 25 de diciembre  para conmemorar su nacimiento.

Qué importa si Yehshua, el hombre, naciera en verano o en otoño o en invierno. Kristo, Dios, nace todos los días, en cada esperanza renovada; en cada nacimiento que se produce; en cada intento de alcanzar paz en el mundo. Kristo nace en cada primavera cuando en las tierras templadas renacen las flores y los árboles recobran su follaje. Kristo nace en el amor de la pareja humana. Kristo está celebrando su nacimiento cuando la familia se reúne, se reencuentra, se consolida.

No importa que se haya elegido una fecha arbitraria para celebrar el cumpleaños de Yehshua el Kristo, si esa fecha se ha convertido en mensaje de paz y de amor.

¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS LOS QUE AMAN LA PAZ!

¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS LOS QUE AMAN Y PROTEGEN LA NATURALEZA!

¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS LOS QUE DAN ABRIGO A UN NIÑO DESVALIDO, A UN ANCIANO ABANDONADO, A UN POBRE QUE HA PERDIDO SU CASA!


¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS LOS CRISTIANOS! 

domingo, 21 de diciembre de 2014

Libro de la Sabiduría de Yehshua ben Sirac II


La constancia en medio de la prueba

1 Hijo, si te decides a servir al Padre de la Vida, prepara tu alma para la prueba. 2 Endereza tu corazón, sé firme, y no te inquietes en el momento de la desgracia. 3 Únete a Yahvahé  y no te separes, para que al final de tus días seas enaltecido. 4 Acepta de buen grado todo lo que te suceda, y sé paciente en las vicisitudes de tu humillación. 5 Porque el oro se purifica en el fuego, y los que agradan a Dios, en el crisol de la humillación. 6 Confía en él, y él vendrá en tu ayuda, endereza tus caminos y espera en él.  

La confianza en Dios

7 Los que respetan y veneran al Dios que es Luz, esperen su misericordia, y no se desvíen, para no caer. 8 Los que respetan y veneran al Dios que es Luz, tengan confianza en él, y no les faltará su recompensa. 9 Los que respetan y veneran al Dios que es Luz, esperen sus beneficios, el gozo duradero y la misericordia.

10 Fíjense en las generaciones pasadas y vean: ¿Quién confió en Yahvahé, el Padre del Universo y quedó confundido? ¿Quién perseveró en su respeto y veneración y fue abandonado? ¿Quién lo invocó y no fue tenido en cuenta?

11 Porque el Padre de la Vida es misericordioso y compasivo, perdona los pecados y salva en el momento de la aflicción.

12 ¡Ay de los corazones cobardes y de las manos que desfallecen, y del pecador que va por dos caminos!

13 ¡Ay del corazón que desfallece, porque no tiene confianza! A causa de eso no será protegido.

14 ¡Ay de ustedes, los que perdieron la constancia! ¿Qué van a hacer cuando el ángel de Dios los visite?


15 Los que respetan y veneran al Dios de Luz no desobedecen sus palabras y los que lo aman siguen fielmente sus caminos. 16 Los que respetan y veneran al Dios de Luz tratan de complacerlo y los que lo aman se sacian de su Pacto. 17 Los que respetan y veneran al Dios de Luz tienen el corazón bien dispuesto y se humillan delante de él: 18 “Abandonémonos en las manos del Dios de Luz y no en las manos de los hombres, porque así como es su grandeza es también su misericordia”.

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