Cántico de alabanza de David
1
Yo te amo, Dios bendito, mi fuerza. Adonai es mi roca, mi fortaleza y mi
salvador; 2 mi
Dios, el peñasco en quien encuentro protección. Él es mi escudo, el poder que
me salva y mi baluarte. Él es mi
refugio, mi salvador, el que me libra de
la violencia.
3
Clamé al Dios de la Vida, quien es digno de alabanza, y me salvó de mis enemigos.
4
Las olas de la muerte me envolvieron; me
arrasó una inundación devastadora.
5
La tumba me envolvió con sus cuerdas; la
muerte me tendió una trampa en el camino.
6 Pero en mi angustia,
clamé al Padre; sí, clamé a Dios por
ayuda. Él me oyó desde su santuario; mi clamor llegó a sus oídos.
8
Entonces la tierra se estremeció y tembló; se sacudieron los cimientos del universo; temblaron a causa de su enojo.
9
Él extendió la mano desde lo profundo del universo y me rescató; me sacó de aguas profundas.
10
Me rescató de mis enemigos poderosos, de
los que me odiaban y eran demasiado fuertes para mí.
11
Ellos me enfrentaron en un día terrible, pero Dios fue mi apoyo: 12
me sacó a un lugar ancho y extenso, me libró, porque me ama.
12
Adonai me ha dado la recompensa que merecía mi limpia conducta, 13
pues yo he seguido el camino del Altísimo; ¡jamás he renegado de mi Dios!
13
Tengo presentes todas sus enseñanzas; ¡jamás he rechazado sus mandatos!
14
Me he conducido ante él sin tacha alguna; me he alejado de la maldad.
15
El Dios del Universo me ha recompensado por mi limpia conducta en su presencia y
mis manos eran inocentes a sus ojos.
16
Tú, Dios de justicia, eres fiel con el que es
fiel, irreprochable con el irreprochable 17
y sincero con el sincero; mas eres suspicaz con el astuto.
17
Tú salvas a los humildes, pero humillas a los orgullosos.
18
Oh Luz del Universo, tú eres mi lámpara; tú, Dios mío, alumbras mi oscuridad.
19
El camino de Dios es perfecto. Todas las promesas del Gran Saber son dignas de
confianza. ¡Dios protege a cuantos en él confían!
20
Pues, ¿quién es Dios sino el Supremo Saber?
¿Quién más que nuestro Dios es una roca sólida?
21
Dios es quien me da fuerzas, quien hace intachable mi conducta, 22 quien me da
pies ligeros, como de ciervo, quien me hace estar firme en las alturas.
22
Tú me proteges y me salvas, me sostienes con tu mano derecha; tu bondad me ha
hecho prosperar. 23 Has
trazado un camino ancho para mis pies y no he resbalado.
19¡Dios
es el que vive! ¡Alabanzas a mi Roca! ¡Exaltado sea Dios, la Roca de mi
salvación!
20
Él, Dios es quien me libra de mis enemigos; de los que buscan mi mal, tú me
salvas de los violentos.
21
Por eso, oh Luz del Universo, te alabaré entre las naciones; cantaré alabanzas
a tu nombre.

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