1 Dijo Yejezquel: Así habla Adonai, el Dios del
Universo: “Aquí estoy yo contra los pastores. Yo buscaré a mis ovejas para
quitárselas de sus manos, y no les dejaré apacentar mi rebaño. Así los pastores
no se apacentarán más a sí mismos. Arrancaré a las ovejas de su boca, y nunca
más ellas serán su presa. 2 Porque así habla Yahvahé: ¡Aquí
estoy yo! Yo mismo voy a buscar mi rebaño y me ocuparé de él.
3 Como el pastor se ocupa de su rebaño cuando
está en medio de sus ovejas dispersas, así me ocuparé de mis ovejas y las
libraré de todos los lugares donde se habían dispersado, en un día de nubes y
tinieblas. 4 Las sacaré de entre los pueblos, las reuniré
de entre las naciones, las traeré a su propio suelo y las apacentaré sobre las
montañas de Yisraeil, en los cauces de los torrentes y en todos los poblados
del país. 5 Las apacentaré en buenos pastizales y su lugar
de pastoreo estará en las montañas altas de Yisraeil. Allí descansarán en un
buen lugar de pastoreo, y se alimentarán con ricos pastos sobre las montañas de
Yisraeil. 6 Yo mismo apacentaré a mis ovejas y las llevaré
a descansar. 7 Buscaré a la oveja perdida, haré volver a la
descarriada, vendaré a la herida y curaré a la enferma, pero exterminará a la
que está gorda y robusta. Yo las apacentaré con justicia”.
8 La Suprema Inteligencia ha dicho por palabra
de sus mensajeros: “Yo les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo
dentro de ustedes; quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un
corazón de carne”.
9 Y habló la Suprema Inteligencia por medio de Yejezquel:
“Esta es mi palabra dice Yahvahé Adonai, que no quiero la muerte del pecador si
no que se arrepienta y viva”.
Yejezquel = Ezequiel

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