martes, 18 de noviembre de 2014

El Camino de los Apóstoles 9

Bernabé y Saulo en Antioquía

Dios es padre de todos

1 Los apóstoles y los fieles de Judea tuvieron noticias de que también personas no judías habían acogido la Palabra de Dios. Por eso, 2 cuando Kefa subió a Jerusalén, los creyentes judíos comenzaron a criticar su actitud: 3 “¡Has entrado en la casa de gente de Roma y has comido con ellos!”

4 Kefa, entonces les narró la experiencia que había tenido en Joppe y lo que la voz le había comunicado: “En aquel momento escuché una voz que me decía: ‘Kefa, no te atrevas a llamar impuro y profano, lo que tu Dios ha purificado’. 5 Llegaron luego aquellos hombres y me acompañaron hasta la casa del centurión Cornelio. Cuando les hablaba, el aspecto de él y de todos los que le acompañaban se iluminó. 6 Entonces me acordé de la palabra del Rabbi, que dijo: ‘Yojanán bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo’. 7 Si ellos creían en Yehshua, nuestro Señor, y Dios les comunicaba el mismo don que a nosotros, ¿quién era yo para oponerme a los designios de Dios? 8 Recuerden, hermanos, lo que dijo el Rabbi de aquel centurión romano que le pedía sanara a su siervo. Yehshua dijo entonces: ‘Verdaderamente no he visto en Yisraeil a nadie con tanta fe como este extranjero. Les digo además que vendrán muchos del oriente y del occidente que serán huéspedes en la casa del Padre para compartir el banquete con Abraham, Yitzchak y Ya’acov  y verán como aquellos que debían heredar el reino serán expulsados del banquete y estarán en medio de la oscuridad, donde gemirán y llorarán pidiendo rescate’”.

9 Cuando oyeron esto se tranquilizaron y le dijeron a Kefa: “Dios es Padre de todos los hombres y le concede a los que vendrán de todas las razas y naciones la conversión que lleva a la vida”.

Bernabé enviado a Antioquía

10 Algunos de los discípulos que después del asesinato de Estéfano llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, sólo predicaban la Palabra a los circuncidados de origen judío; 11 aunque, unos hombres de Chipre y de Cirene que habían llegado a Antioquía, se dirigieron también a los griegos y les anunciaron la Buena Noticia del Bendecido Yehshua como también lo hacía Ya’akov en tierras de Hispania.

12 Conociendo que la mano de Dios protegía a los conversos de Antioquía decidieron enviar a Bernabé para reforzar la predicación en aquel lugar. 13 Cuando Bernabé llegó fue testigo de la gracia de Dios y se alegró; animaba a todos a que permaneciesen fieles al Camino del Señor con firme corazón, 14 pues era un hombre excelente, lleno de la Luz del Paráclito y de fe. Así fue como un buen número de gente conoció el nombre de Yehshua, el Señor.

Bernabé lleva a Saulo a Antioquía

15 Después de un tiempo de estar en Antioquía, Bernabé salió para Tarso en busca de Saulo, 16 y apenas lo encontró lo llevó a Antioquía. En aquella congregación trabajaron juntos durante un año entero, instruyendo a muchísima gente, y fue en Antioquía donde los discípulos por primera vez recibieron el nombre de cristianos.


17 Después Saulo y Bernabé regresaron a Jerusalén buscando ayuda para los necesitados de Antioquía, pues había grandes escaseces en la congregación. 

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