sábado, 13 de septiembre de 2014

Hechos de Tobyah 3


Consejos de Tobit a Tobyah

1 Tobit se dijo entonces: “Ya que he pedido la muerte, haría bien en llamar a mi hijo Tobyah para hablarle de ese dinero antes de morir”. 2  Entonces llamó a su hijo Tobyah y, cuando este se presentó, le aconsejó diciendo: “Entiérrame dignamente. Honra a tu madre, y no la abandones ningún día de su vida. Trata de complacerla y no la entristezcas. 3 Acuérdate, hijo mío, de todos los peligros a que estuvo expuesta por tu causa, mientras te llevaba en su seno. Y cuando muera, entiérrala junto a mí en la misma tumba.

4 Nunca apartes de ti el nombre del Dios de Luz, hijo mío, y no peques deliberadamente ni quebrantes sus enseñanzas transmitidas por sus divinos mensajeros. Realiza obras de justicia toda tu vida y no sigas los caminos de la injusticia. 5 Porque si vives en armonía con la verdad, todas tus obras serán bendecidas y florecerán como árbol plantado junto a corrientes de aguas frescas. 6 No te canses de darle al menesteroso de tus bienes y no lo hagas de mala gana, como cumpliendo con una obligación, sino de corazón. No apartes tu rostro del pobre y Dios Eterno no apartará su rostro de ti. 7 Comparte tu pan con los que tienen hambre y tus vestidos con los que están desnudos. Ofrece tu pan sobre la tumba de los justos, pero no lo des a los pecadores, los viciosos y los que hacen el mal.

8 La dádiva de tu socorro entrégala según la medida de tus posibilidades: si tienes poco, no temas dar de lo poco que tienes. 9 Así acumularás un buen tesoro para el día de la necesidad. 10 Porque el socorro que se da libra de la muerte e impide caer en las tinieblas: 10 la ayuda desinteresada es, para todos los que la hacen, una ofrenda valiosa a los ojos del Altísimo”.

11 Entonces siguiendo las costumbres de Yisraeil y las leyes de Moshé le dijo también Tobyah: “Cuídate, hijo mío, de toda unión ilegítima y, sobre todo, elige una mujer del linaje de tus padres. No tomes por esposa a una extranjera, que no pertenezca a la tribu de tu padre, porque nosotros somos hijos de profetas. Recuerda que Abraham, Yitzchak y Ya’acov, eligieron sus esposas entre las mujeres de sus parientes.

12 No te muestres orgulloso delante de cualquier persona humilde, porque el orgullo acarrea la ruina y un gran desorden, y la ociosidad lleva a la decadencia y a la miseria; ella es, en efecto, madre de la penuria.

13 Hijo mío, vigila todas tus acciones y muéstrate siempre bien educado. 14 No hagas a nadie lo que no te agrada a ti. No bebas hasta embriagarte y que la embriaguez no te acompañe en el camino. No te dejes tentar por Algol que es espíritu perturbador de la conciencia. 15 Pide consejo a las personas sensatas y no desprecies un buen consejo.

16 En cualquier circunstancia eleva alabanzas al Padre del Universo, tu Dios; pídele que dirija tus pasos y que todos tus caminos y todos tus proyectos lleguen a feliz término. Porque ningún pueblo posee la sabiduría, sino que es el Supremo Saber el que da todos los bienes: él humilla a quien quiere, hasta lo más profundo del Abismo. Hijo mío, acuérdate de estos preceptos, y que nunca se borren de tu corazón.


17 Escucha Tobyah, esto que quiero que conozcas: Estamos en una gran pobreza, ahora que mi suerte ha cambiado; pero tú no debes preocuparte que nos hayamos empobrecido. Tú tienes una riqueza muy grande si veneras y honras a Dios, si evitas cualquier pecado y si haces lo que agrada al Padre del Universo, tu Dios. 18 Quiero que visites a mi pariente Ragüel en Hagmatana porque hace mucho que nada sé de él. Además yo te envío a Ragués de Maada, donde vive Gabael, hermano de Gabrí, un pariente nuestro a quien le dejé en depósito hace tiempo, diez talentos de plata y deseo que recuperes ese depósito como herencia tuya”.  

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