Para ser un seguidor de la Luz, primero
tienes que comprender, aceptar y creer, que la Verdad solo se encuentra en la
Suprema Inteligencia, el Dios del Universo por quien por su impulso se expandió
la materia que dio origen al Universo, y no en los libros sagrados escritos por
hombres; porque los escritos son inspiración y camino de entendimiento pero no
la totalidad de la verdad.
Segundo, como seguidor de la Luz debes
entender y aceptar que no existen dogmas, que solo un dogma es verdadero: que
Dios, la Suprema Inteligencia, es amor, bondad, justicia, piedad, dispuesto a
ofrecer una nueva oportunidad al que se aparta de su enseñanza y cae en
errores.
Tercero, debes entender que Dios, la
Suprema Inteligencia ama a la obra que su impulso originó y a la vida que Él
generó con su aliento sobre las aguas. Que por su infinito amor no quiere
destruir a la Tierra que tanto cuidó y guardó y advierte a los humanos no
arruinar su mundo, por su ambición, por su negligencia en contra de la
naturaleza, que es la realidad de la obra de Dios.
Cuarto, debes aceptar que Dios quiere
que lleguemos a Él por la razón, la inteligencia y la fe; sin distorsión de su
grandeza y deformación de sus enseñanzas, sin caer en el fanatismo y la
intolerancia, progenitores de homicidios y crueldades. Comprende que el
fanatismo es la aberración de la fe inspirada por la Sombra y sus ángeles
demoníacos.
Quinto, debes entender que a Dios nos
acercamos no con palabras, por muy sinceras que sean, sino por espiritualidad,
porque Dios es espíritu y al espíritu solo se llega por el encuentro
espiritual.
Sexto reconoce que a Dios no se le adora
en templos de mármol, piedra o madera sino en la intimidad de tu alma en primer
lugar, y en todo el espacio, en el monte, en la playa, en dondequiera haya paz
y recogimiento y en el encuentro con tus hermanos cristianos, los que aceptan
que Yehshua es Dios Verdadero y Luz de Luz.
Solo así estás en camino de convertirte
en seguido de la Luz.

No hay comentarios:
Publicar un comentario