miércoles, 3 de septiembre de 2014

Eliyahu y Elisha 4


La viña de Nabot

1 Después de esto, sucedió lo siguiente: Nabot tenía una viña en Jezreel, al lado del palacio de Ahab, rey de Samaría. 2 Y quiso Ahab poseer la propiedad de Nabot ofreciéndole un buen precio o el cambio por otra viña. 3 Pero Nabot respondió a Ahab: “¡Yahvahé me libre de cederte la herencia de mis padres!  La tierra es contrato con el Altísimo; porque así está en la Ley que dice: ninguna heredad de los hijos de Yisraeil será traspasada de tribu a tribu”. Esto molestó mucho a Ahab. 4 Entonces fue a verlo su esposa Jezabel y le preguntó: “¿Por qué estás tan malhumorado y no comes nada?”

La intriga de Jezabel contra Nabot

5 Él le dijo: “Deseo la viña que posee Nabot, pero él se ha negado a cambiarla por otra o a venderla”. 6 Jezabel le increpó: “¿No eres tú el rey de Yisraeil? Come y alégrate; yo te daré la viña de Nabot de Jezreel”

7 En seguida escribió una carta en nombre de Ahab, la selló con el sello del rey y la envió a los ancianos y a los notables de la ciudad, conciudadanos de Nabot ordenando: 8 “Proclamen un ayuno y en la asamblea del pueblo hagan sentar a Nabot en primera fila. 9  Hagan sentar enfrente a dos malvados, que atestigüen contra él, diciendo: ‘Tú has maldecido a Dios y al rey’. Luego sáquenlo afuera y mátenlo a pedradas”.

10 Los hombres de la ciudad, los ancianos y notables, conciudadanos de Nabot, obedecieron lo que había ordenado Jezabel, y cumplieron que lo que estaba escrito en la carta. 11 Proclamaron un ayuno e hicieron sentar a Nabot en primera fila. 12 En seguida llegaron dos malvados que se le sentaron enfrente y testimoniaron en falso acusando a Nabot diciendo: “Somos testigos que Nabot ha blasfemado contra Yah y maldecido al rey”. Entonces lo sacaron fuera de la ciudad y lo mataron a pedradas.

13 Cuando Jezabel supo que Nabot había sido lapidado fue donde Ahab y le dijo: “Ya puedes tomar posesión de la viña de Nabot, esa que él se negaba a venderte, porque Nabot ya no vive: está muerto y no ha dejado herederos”. 14 Enseguida Ahab fue a la viña para apoderarse de la viña.

Uri’el envía a Eliyahu ante Ahab

15 Uri’el entonces se presentó ante Eliyahu en sueños y le dijo: “Ahab se ha manchado las manos con sangre de inocente inspirado por Jezabel la maldita y su codicia. Ahora está en la viña de Nabot: ha bajado allí para tomar posesión de ella. 16 Ve donde él y dile que el Dios de Justicia le condena porque ha cometido un homicidio y encima se ha apropiado de lo ajeno. Yo haré que en el mismo lugar donde los perros lamieron la sangre del inocente Nabot allí también lamerán la sangre de Ahab”.

17 Ahab respondió a Eliyahu: “¡Me has sorprendido, enemigo mío!” “Sí, repuso Eliyahu, te he sorprendido, porque sigues la maldad de Jezabel. El ángel de Yahvahé te ha hallado culpable 18 y ha prometido que atraerá la desgracia sobre ti, barrerá hasta tus últimos restos y extirparé a todos los varones de tu familia. 19 Y también ha hablado contra Jezabel, diciendo: Los perros devorarán la carne de Jezabel en la parcela de Jezreel. 20 Porque nadie ha cometido peores abominaciones como tu Ahab instigado por tu esposa Jezabel”.


21 Cuando Ahab oyó aquellas palabras, rasgó sus vestiduras, se puso un sayal sobre su carne, y ayunó. Se acostaba con el sayal y andaba taciturno. Rogaba perdón y lloraba amargamente. 22 Entonces Uri’el se presentó de nuevo ante Eliyahu y le inspiró estas palabras: “El Que Es y Siempre Ha sido, detiene mi mano, porque Ahab se ha humillado y pedido clemencia por ello mientras viva Ahab no atraeré la desgracia; 23 pero él ha sido desechado y será condenado a permanecer hasta la llegada del Tiempo de los tiempos en la esfera del dolor y luego su alma será borrada del Libro de la Vida como si no hubiera sido creada jamás”. 

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