1 A todos escondía Abssalón su odio por
el primogénito de su padre, el rey. Sucedió que pasado el tiempo, David olvidó
la ofensa de Amnón sobre Tamar y alabándole por su sabiduría, dijo ante la
presencia de sus hijos que Amnón le sucedería en el reino.
2 Abssalón guardó silencio y no quiso
esperar por más tiempo por su venganza. 3 Y
dijo Abssalón a Joab, oficial de David: “Se equivoca mi padre, el rey, porque
Amnón no es digno de ocupar el trono. Yo le cobraré la ofensa que le hizo a
Tamar, mi hermana”.
Venganza
de Abssalón
4 Abssalón tenía esquiladores en
Baal-hazor, que está junto a Efrayim y, como era la costumbre, quiso hacer
celebración. 5 Fue ante David pidiéndole que todos sus
hermanos le acompañaran para la celebración, y le dijo: “Te ruego que venga con
nosotros Amnón mi hermano”. David le preguntó intrigado: “¿Para qué ha de ir
contigo Amnón?”
6 Abssalón le contestó, diciendo: “Porque
él me daría honra, pues ya tú has decidido que el reine después que tu pases”.
7 Cuando todos los hijos de David estaban
en el festejo, llegó Amnón siempre orgulloso y altivo y se sentó al convite; 8 pero Abssalón había dado orden a sus
criados, diciendo: “Les ruego que estén atentos cuando la cabeza de Amnón esté
alegre por el vino; y cuando yo les diga: Hieran a Amnón, salten sobre él y
mátenle. Nada teman, pues yo lo he ordenado. Esfuércense, pues, y sean valientes”.
9 Y los criados de Abssalón a espada
hirieron a Amnón tal como él les había ordenado.
10 Cayó Amnón muerto a los pies de su
hermano y los otros hijos de David huyeron despavoridos pues creyeron que
Abssalón planeaba matar a todos. 11 Y
dijo Abssalón: “Así pagas por la deshonra de Tamar y por querer dominar sobre
todos los hijos de David”. 12 Huyó entonces Abssalón y se fue a
refugiar junto al padre de su madre, Talmai, rey de Gesur, y allí estuvo
durante tres años. 13 Y Gesur le aconsejaba diciéndole: “Mira
que tú tienes derecho al trono de Yisraeil, porque eres descendiente de reyes.
Cuando Saúl guardaba sus ganados ya tu familia reinaba en Gesur. 14 Así es que fuérzate y prepárate para
reinar en lugar de David, pues él despreció tu sangre para concederle sucesión
al perverso de Amnón”. 15 Y todo esto sucedía porque así lo había
previsto Sama’el Zebut que conocía la ambición que crecía en al alma de
Abssalón.
Dolor
de David
16 Y lloró amargamente David la muerte de
su hijo Amnón y la huida de su hijo Abssalón, y guardó luto por sus dos hijos y
dentro de su espíritu deseaba perdonar a Abssalón. 17 Clamó entonces David al Padre de la
Vida diciendo: “Hasta ti, Dios de la Vida, elevo mi alma; porque confío en ti y
te imploro no ser avergonzado por los que pretenden mí mal. 18 No te acuerdes de los pecados de mi
juventud ni de mis transgresiones; 19 acuérdate
de mí conforme a tu misericordia, por tu bondad. 20 Vuélvete a mí y tenme piedad, porque estoy solitario y afligido. 21 Las angustias de mi corazón han aumentado; sácame de mis congojas. 22 Mira mi aflicción y mis trabajos, y
perdona todos mis pecados”.

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