Nuevo
anuncio de Yehshua sobre su muerte
1 Cerca estaba la noche y
Yehshua con sus doce discípulos escogidos se dirigió al monte de los Olivos.
Luego de orar al Padre, Yehshua le dijo a sus discípulos: 2 “Escuchen y comprendan lo
que tengo que decirles. Llega la hora cuando el Hijo del Hombre será levantado
para ir al encuentro del Padre y sea glorificado. 3 Todavía falta un poco y ya
no me verán y de nuevo faltará un poco y me verán porque voy a donde el Padre”.
4 Entonces musitaron entre sí
algunos de sus discípulos preguntándose qué había querido decir Yehshua con
aquellas palabras. Antes de que le preguntaran directamente, Yehshua les dijo: 6 “¿Se preguntan ustedes
acerca de lo que les acabo de decir? Tengan por cierto lo que les voy a decir:
Ustedes llorarán y se lamentarán y el mundo se alegrará; pero aunque ustedes se
sientan tristes, esa tristeza se convertirá en gozo. 7 La mujer cuando da a luz,
tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño,
ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un nuevo ser en
el mundo. 8 Así mismo sucederá con
ustedes. Estarán tristes pero yo les volveré a ver; entonces sentirán un gran
gozo y nadie podrá arrebatarles esa alegría.
9 Tengan por verdad esto que
les digo: si la semilla de trigo no cae en tierra y muere se queda estéril;
pero si muere, dará mucho fruto. 10 El que ama la vida la perderá. El que aborrece la vida
de este mundo ganará la vida eterna. 11 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo esté, allí
también estará mi servidor. Si alguno me sirve, mi Padre le honrará.
12 Pasará todo el universo,
pero ciertamente les digo mis palabras no pasarán. 13 Llegará el día cuando el
Hijo del Hombre regrese a rescatar a sus servidores. 14 Por tanto estén preparados
porque el Hijo del Hombre vendrá cuando menos lo piensen.
El
servidor fiel
15 ¿Quién pues es el servidor
fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su familia para que le dé alimento
a tiempo? 16 Dichoso aquel servidor al cual, cuando su señor venga, le
halle haciendo así. Les aseguro que le pondrá al frente de su hacienda.
17 Pero si el mal servidor
aquel que se dice en su corazón: “Mi señor tardará en regresar”, y mientras se
pone a golpear a sus hermanos y come y se embriaga, llegará su señor cuando no
lo espere y le expulsará de su hacienda 18 y le arrojará al calabozo entre los hipócritas donde
solo hay llanto y rechinar de dientes.
19 Entiendan y razonen lo que
les digo: Aún por un poco de tiempo está la Luz entre ustedes; avancen entre
tanto tienen la luz, para que no sean sorprendidos por las tinieblas; porque el que anda en medio de
la sombra, no sabe a dónde va. 20 Mientras tengan la Luz,
crean en la Luz, para que seáis hijos de la
Luz”.
¿De
quién desciende el Mashíaj?
21 Yojanán le pregunta: “Rabbi,
según dicen los maestros de la Ley, el Mashíaj recibirá el trono de David como
hijo de su estirpe”.
22 Le contestó Yehshua
diciéndole: “¿Cómo pueden decir que el Mashíaj es hijo de David? El mismo David
dijo inspirado por el Ángel de la Luz: ‘Adonai,
Yah, dijo a mi Señor: Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos
como estrado de tus pies’. 23 Si el mismo David le llama
mi Señor, ¿cómo puede pensarse que es su hijo?”
¿Cómo
conocer a Yehshua?
24 Le pregunta Tau'ma: “Dinos
Rabbi, ¿cuándo te nos manifestarás en toda tu realidad?” Yehshua le dice
entonces: 25 “Cuando no sientan
vergüenza por su desnudez y tomando los vestidos los coloquen bajo sus
talones y los pisoteen como si fueran
niños pequeños. Entonces podrán ver mi manifestación sin sentir temor alguno”.
26 “A ustedes yo les elegí;
pero no todos comprenderán mis enseñanzas; primero tienen que conocerse ustedes
mismos, porque si no se conocen a sí mismos entonces viven y encarnan la
pobreza. 27 Por tanto tienes que
examinarte y comprender quién eres, cómo vives y lo que será de ti; pues aquel
que no conoce el ser no conoce nada, 28 pero el que conoce el ser ya adquirió el conocimiento de
los misterios del universo. 29 Por tanto, den a conocer lo
que ustedes tienen dentro. Si dieran a conocer lo que ustedes tienen dentro, lo
que den a conocer les salvará. Si no dieran a conocer lo que ustedes tienen
dentro, lo que no den a conocer les destruirá.
30 “Aquel que esté cerca de
mí, está cerca del fuego; aquel que esté lejos de mí, está lejos del Reino. Quien
bebe de mi boca, vendrá a ser como yo; y yo mismo me convertiré en él, y lo que
está oculto le será revelado. 31 Escuchen y entiendan esta
verdad que les revelo: Todas las naturalezas, todas las producciones y todas
las criaturas se hallan implicadas entre sí, y se disolverán otra vez en su
propia raíz, 32 pues la naturaleza de la
materia se disuelve en lo que pertenece únicamente a su naturaleza”.
El
pecado del mundo
33 Kefa entonces le pregunta:
“Puesto que nos lo has explicado todo, explícanos también esto: ¿cuál es el
pecado del mundo?” Yehshua le dice: “No hay pecado, sin embargo ustedes cometen
pecado cuando practican las obras que son de la naturaleza del adulterio denominada
“pecado”. 34 Por esto el bien vino entre
ustedes, hacia lo que es propio de toda naturaleza, para restaurarla en su raíz.
Es por romper la armonía con la naturaleza que enferman y mueren. Ese es el
pecado del mundo.
La
blasfemia contra el Espíritu Santo
35 Algo más debo decirles. Escuchen
y entiendan: Todo pecado podrá ser perdonado, en esta vida o en la venidera, a
los que se arrepienten con dolor de espíritu. 36 Hasta la blasfemia contra el Padre de la Vida puede ser
perdonada; pero la blasfemia contra el Espíritu Santo no recibirá ni redención,
ni perdón, porque es pecado cargado de eternidad”.

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