viernes, 12 de septiembre de 2014

DAVID XI


David fortalece su reinado

1 David se sintió tentado por la Sombra ambicionando poder y gloria. Impulsó campañas militares contra pueblos vecinos y como de su lado también combatían las fuerzas de la Sombra conquistó muchas tierras y derrotó a Gath en tierras filisteas; venció sobre Moab y mató a muchos de los moabitas fueran o no soldados contra él.

2 A raíz de esto, David se volvió muy famoso. Después de su regreso, aniquiló a dieciocho mil edomitas en el valle de la Sal. 3 Puso guarniciones militares por todo Edom, y los edomitas se convirtieron en súbditos de David. 4 De modo que David reinó sobre todo Yisraeil e impuso su mando y se hacía cada vez más poderoso porque de su lado se enfrentaban Sama’el y Yaho’el.

5 Nombró David como jefe del ejército a Joab y a Sadoc y a Abiatar, el hijo de Ahimelech, los colocó como jefes de los sacerdotes.

David decide cuidar de Mefi-boset, hijo de Yehonathan

6 Cierto día, David preguntó: “¿Hay alguien de la familia de Saúl que aún siga con vida, alguien a quien pueda mostrarle bondad por amor a Yehonathan?” 7 Entonces mandó llamar a Siba, un hombre que había sido uno de los siervos de Saúl. Y cuando le tuvo ante él le preguntó: “¿Hay alguien de la familia de Saúl que todavía viva? De ser así, quisiera mostrarle mi bondad en nombre del Padre de Justicia”.

8 Siba le contestó: “Sí, uno de los hijos de Yehonathan, Mefi-boset,  sigue con vida. Está lisiado de ambos pies. Él vive en Lo-debar, en la casa de Maquir”. 9 Cuando se supo la noticia de que Saúl y Yehonathan habían muerto, la nodriza de Mefi-boset tomó al pequeño y huyó con él, pero con las prisas de la huida este se cayó y quedó inválido y desde entonces estaba bajo el cuidado de Maquir.  

10 Entonces David mandó a buscarlo y lo sacó de la casa de Maquir. Cuando Mefi-boset se presentó ante David, se postró hasta el suelo con profundo respeto. 11 David le dijo: “¡No tengas miedo, Mefi-boset!, mi intención es mostrarte mi bondad por lo que le prometí a tu padre Yehonathan. Te daré todas las propiedades que pertenecían a tu abuelo Saúl, y comerás aquí conmigo, sentado a la mesa del rey como te corresponde”.  

12 Mefi-boset se inclinó respetuosamente y exclamó: “¿Quién es su siervo para que le muestre tal bondad a un perro muerto como yo” 11 Entonces el rey llamó a Siba, el siervo de Saúl, y dijo: “Le he dado al nieto de tu amo todo lo que pertenecía a Saúl y a su familia. 13 Tú, tus hijos y tus siervos cultivarán la tierra para él, para que produzca alimento para la casa de tu amo. Pero Mefi-boset, el nieto de tu amo, comerá aquí, sentado a mi mesa”.

14 Siba respondió: “Sí, mi señor el rey, yo soy tu siervo y haré todo lo que me has ordenado”. A partir de ese momento, Mefi-boset comió a la mesa de David, como si fuera uno de los hijos del rey.


15 Mefi-boset tenía un hijo pequeño llamado Mica. A partir de entonces, todos los miembros de la casa de Siba fueron siervos de Mefi-boset. 16 Y Mefi-boset, quien estaba lisiado de ambos pies, vivía en Jerusalén y comía a la mesa del rey.

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