jueves, 23 de octubre de 2014

Libro del Buen Mensaje del Señor Yehshua (2)

Libro de Yojanán Apóstol


La boda de Caná de Galilea

1 Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Yehshua. 2 Fue invitado también Yehshua con sus discípulos a la boda. 3 Y como faltó el vino, la madre de Yehshua le dijo: “No tienen vino”.

4 Yehshua le dijo: “¿Qué tiene que ver eso conmigo, mujer? Aún no ha llegado mi hora”.

5 Su madre dijo a los que servían: “Hagan todo lo que él les  diga”.

6 Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros. 7 Yehshua les dijo: “Llenen estas tinajas de agua”. Y las llenaron hasta arriba.

Primer milagro de Yehshua

8 Entonces les dijo: “Saquen ahora, y llévenle al maestresala”. Y se lo llevaron.

9 Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, 10 y le dijo: “Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora”.

11 Este principio de señales hizo Yehshua en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

12 Después de esto descendieron a Kapurneum, él, su madre, sus hermanos y sus discípulos; y estuvieron allí no muchos días.

Yehshua expulsa a los mercaderes del Templo


13 Estaba cerca el Pesaj; y subió Yehshua a Jerusalén, 14 y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. 15 Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; 16 y dijo a los que vendían palomas: “Quiten de aquí esto, y no hagan de la casa de mi Padre una casa de mercado”.

17 Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: “El celo de tu casa me consume”.

18 Y los judíos respondieron y le dijeron: “¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto?”

19 Respondió Yehshua y les dijo: “Destruyan este templo, y en tres días lo levantaré”.

20 Dijeron luego los judíos: “En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás?” 21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo. 22 Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Yehshua había dicho.

Yehshua conoce a todos los hombres


23 Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía. 24 Pero Yehshua mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, 25 y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que hay en el interior del hombre.

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