Las
siete mujeres
1 Cuando ya había saciado mi curiosidad
sobre el significado de la gran torre, ella me dijo: ‘¿Quisieras ver algo más?’
Teniendo deseos de contemplar una nueva visión, me gocé en gran manera de que
ella pudiera mostrármela. 2 Ella me miró, y sonrió, y me dijo: ‘¿Ves
a siete mujeres alrededor de la torre?’ 3
Entonces pude ver alrededor de la torres a siete hermosas y, al mismo tiempo,
poderosas mujeres, y dije: ‘Las veo, señora’.
4 ‘Esta torre está sostenida por esas que
tú ves son hermosas mujeres, siguiendo el plan trazado por Dios desde los
principios de los tiempos. Oye ahora sus ocupaciones. 5 La primera, aquella mujer que posee
manos fuertes, se llama Fe, por medio de la cual alcanzan fortaleza los que
buscan a Dios.
6 Observa a la segunda mujer. Ella está
ceñida con un cinturón de titanio y tiene un aspecto enérgico y firme; su
nombre es Continencia; es la hija de la Fe. 7
Todo el que la sigue será feliz en su vida, porque se abstendrá de todo acto
malo, creyendo que, si se abstiene de todo mal deseo, heredará la vida eterna’.
8 ‘Y las otras, señora, ¿quiénes son?’ ‘Son
hijas la una de la otra. El nombre de la primera es Sencillez; el de la
siguiente, Conocimiento; la próxima es Inocencia; la otra, Reverencia; la
siguiente, Amor. Cuando tú, pues, hagas todas las obras de su madre, podrás
vivir’.
Poderes
de las siete mujeres
9 ‘Me gustaría saber, señora’, le dije, ‘qué
poder tiene cada una de ellas’. ‘Escucha, pues’, dijo ella, ‘los poderes que
tienen. Sus poderes son dominados cada una por la otra, y se siguen una a otra
en el orden en que nacieron. 10 De Fe nace Continencia; de Continencia,
Sencillez; de Sencillez, Conocimiento; de Conocimiento, Inocencia; de
Inocencia, Reverencia; de Reverencia, Amor.
11 Sus obras, pues, son puras y reverentes
y divinas. Todo aquel que sirva a estas mujeres, y tenga poder para dominar sus
obras, tendrá su morada en la torre con los santos de Dios. 12 Por la fe, alcanzamos fuerza y
constancia; por el conocimiento alcanzamos iluminación, por iluminación,
alcanzamos espiritualidad y por la espiritualidad alcanzamos sabiduría.
13 Entonces le pregunté, con respecto a las
sazones, si la consumación es ya ahora. Pero ella gritó en alta voz: ‘Necio,
¿no ves que la torre está siendo construida? 14
Cuando la torre haya sido edificada, habrá llegado el fin; pero será edificada
rápidamente.
15 No me hagas más preguntas: este recordatorio
es suficiente para ti y para los seguidores de la Luz, y es la renovación de
vuestros espíritus; el crecimiento de vuestra espiritualidad. 16 Pero no te fue revelado sólo para tu
conocimiento, sino para que puedas revelar estas cosas a todos. Después de tres
días ─ porque tú has de entender primero, y te encargo, Hermas, con las
palabras que voy a decirte ─ a ti te encargo: 17 di
todas estas cosas a los oídos de los seguidores de la Luz, para que las oigan,
las entiendan y las practiquen y puedan ser liberados de sus errores, y tú
mismo, junto con ellos’.
Admonición
de la anciana
19 Entonces ella, la comunidad formada en
el espíritu de Yehshua, el Mashíaj Kristo, clamó diciendo:
20 ‘Oídme, hijos míos. Os crié en mucha
simplicidad e inocencia y reverencia, por medio de la misericordia del Señor,
que instiló justicia en vosotros, para que pudierais ser justificados y
santificados de todo error, de toda maldad, de toda perversidad de todo lo que
es falta del amor a la obra de la Suprema Inteligencia, y del amor a tus
hermanos.
21 Ahora pues, oídme y haya paz entre
vosotros, y tened consideración el uno al otro, y ayudaos el uno al otro, y no
participéis de los bienes por Dios concedidos para todos a solas en la
abundancia, 22 sino también compartid con los que
están en necesidad. Porque algunos, a causa de sus excesos en la comida,
acarrean debilidad a la carne, y dañan su carne, mientras que la carne de los
que no tienen nada que comer es dañada por no tener suficiente nutrición, y su
cuerpo es echado a perder. 23 Este exclusivismo, pues, es perjudicial
para vosotros los que tenéis y no compartís con los que tienen necesidad.
24 Así es que estad prevenidos porque el
juicio que viene y no sabéis cuán habrá de sobrevenir. 25 Por tanto, los que tenéis más que
suficiente, buscad a los hambrientos, en tanto que la torre no está terminada;
porque una vez que la torre haya sido terminada, desearéis hacer bien y no
hallaréis oportunidad de hacerlo. 26
Mirad, pues, los que os alegráis en vuestra riqueza, que los que están en
necesidad no giman, y su gemido se eleve al Señor, y vosotros con vuestra
abundancia de cosas buenas halléis cerrada la puerta de la torre.
27 Ahora, pues, os digo a vosotros los que
pretenden gobernar a la comunidad de los seguidores de Kristo Yehshua y pretendéis ocupar la cátedra, no seáis como
los charlatanes. 28 Los charlatanes, verdaderamente, llevan
sus drogas en cajas, pero vosotros lleváis vuestra droga y vuestro veneno en vuestra
mente. Cada cual suministrando la droga de sus interpretaciones, imponiendo obligaciones
no nacidas de la justicia de Dios.
29 Estáis endurecidos, y no queréis
limpiar vuestras almas, y mezclar vuestra sabiduría en una mente limpia, para
que podáis conseguir misericordia del Dios del Universo. 30 Mirad, pues, hijos, que estas divisiones
no os priven de vuestra vida. ¿Cómo es posible que queráis instruir a los seguidores
del Señor, en tanto que vosotros carecéis de sabiduría y de espiritualidad?
31 Instruíos unos a otros, pues, y tened
paz entre vosotros, que yo también pueda estar contenta delante del Padre, y
dar cuenta de todos vosotros a vuestro Señor’.

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