martes, 28 de octubre de 2014

2 DAVID 8


Adoniyah pretende ser ungido rey

1 Joab desconfiaba de Bathsheba y se oponía a sus pretensiones de hacer rey a su hijo a costa del derecho que le correspondía a Adoniyah, el cuarto hijo de David. Y se alió con Adoniyah en contra de Bathsheba.

2 Adoniyah era muy apuesto y gozaba del afecto de las personas que le trataban y creía que sería proclamado rey por su padre David, pues era el mayor de sus hijos, sin conocer de las intrigas de Bathsheba. 3 Así, al igual que Joab, el sacerdote Ebhyathar le apoyaba en su aspiración de llegar a reinar sobre Yisraeil.

4 Sucedió entonces que Adoniyah quiso hacer un holocausto de ovejas y terneros cebados para obtener la bendición de Yahvahé y ser ungido como rey. Para que le acompañaran en la ofrenda invitó a todos sus hermanos, los hijos de David, y a todos los hombres de Judá que estaban al servicio del rey; 5 pero no invitó al profeta Nathán, ni a su joven hermano Jedidías – Shalomom.

Nathán advierte a Bathsheba

6 Entonces Nathán dijo a Bathsheba, la madre de Shalomom: “¿No te has enterado de que Adoniyah, el hijo de Haguit, se ha proclamado rey sin que nuestro señor David lo sepa? 7 Ahora bien, te voy a dar un consejo para que salves tu vida y la de tu hijo Shalomom. 8 Ve a presentarte ante el rey y recuérdale el juramento que te hizo de que tu hijo Shalomom reinará después de él y se sentará en su trono. Luego pregúntale: ¿Por qué entonces Adoniyah se ha proclamado rey? 9 Y cuando todavía estés allí, hablando con el rey, yo entraré detrás de ti y confirmaré tus palabras”.

10 Bathsheba se presentó ante el rey en su habitación privada, y se inclinó ante él, luego le dijo: “Mi señor, tú mismo has jurado a tu servidora, en el nombre de Adonai, tu Dios, que tu hijo Shalomom reinaría después de ti y en tu trono se sentaría. 11 Pero ahora Adoniyah se ha proclamado rey, sin que tú, mi señor el rey, lo sepas. 12 El hizo sacrificio y ha invitado a todos los hijos del rey, al sacerdote Ebhyathar, y a Joab, el jefe del ejército. Pero no ha invitado a tu hijo Shalomom. 13 Ahora todo Yisraeil está confundido sin conocer tu decisión. 14 Por ello, si no confirmas tu juramento, cuando mi señor el rey se vaya a descansar con sus padres, yo y mi hijo Shalomom correremos la suerte de los culpables”.

Nathán advierte a David sobre Adoniyah

14 Todavía estaba ella hablando cuando anunciaron que Nathán había llegado. Él se presentó ante el rey y se postró delante de él con el rostro en tierra. 15 Y dijo Nathán: “Mi señor, el rey. Tú debes haber proclamado a Adoniyah como tu heredero al trono tuyo; 16 porque él fue a hacer un gran sacrificio de bueyes, de terneros cebados y de corderos, e invitó a todos los hijos del rey, a los jefes del ejército y al sacerdote Ebhyathar. Ahora están comiendo y bebiendo delante de él, y lo han aclamado dando vivas al rey Adoniyah. 17 Sin embargo a mí, que soy tu servidor, al sacerdote Sadoc, y a tu servidor Shalomom, no nos ha invitado. 18 Tal vez esta decisión provenga de mi señor el rey, sin que tú hayas querido hacer saber a tus servidores quién se sentaría en el trono de mi señor el rey, después de él”.

David promete que Shalomom será rey

19 Entonces David, haciendo esfuerzos por incorporase en el lecho con ayuda de Abisag le dijo a Bathsheba: "¡Por el nombre de Adonai, que me ha librado de todo peligro, 20 hoy mismo daré cumplimiento a lo que te he jurado por Yah, el Dios de Yisraeil, cuando dije: Tu hijo Shalomom reinará después de mí y se sentará en mi trono en lugar mío!”

21 Bathsheba se inclinó con el rostro en tierra y se postró delante del rey. Luego exclamó: “¡Viva para siempre mi señor el rey David!” 

22 Y ordenó David: “Nathán, llama al sacerdote Sadoc y junto con Benaías oficial mío y tomen con ustedes a los servidores de su señor, monten a mi hijo Shalomom en mi propia mula y háganlo bajar a Guijón. 23 Allí tú y Sadoc lo ungirán rey de Yisraeil; ustedes sonarán la trompeta y lo aclamarán, diciendo: ¡Viva el rey Shalomom! 24 Luego volverán a subir detrás de él, y él vendrá a sentarse en mi trono y reinará en mi lugar: yo lo he constituido jefe de Yisraeil y de Judá”.

Shalomom ungido

25 El sacerdote Sadoc, el profeta Nathán y Benaías bajaron, montaron a Shalomom en la mula del rey David y lo llevaron a Guijón. 26 El sacerdote tomó de la Carpa el cuerno de aceite y ungió a Shalomom. Entonces sonó la trompeta y todo el pueblo exclamó: ¡Viva el rey Shalomom! 27 Después, todo el pueblo volvió a subir detrás de él, al son de las flautas y dando tales señales de alegría, que la tierra parecía estallar bajo sus gritos.

28 Adoniyah y los invitados que estaban con él oyeron el ruido cuando terminaban de comer. Joab, por su parte, al oír el sonido de la trompeta, preguntó: “¿A qué se debe ese tumulto en la ciudad?” 29 En ese mismo instante llegó el hijo del sacerdote Ebhyathar y al verle Adoniyah le preguntó: “Dinos Yehonathan, ¿qué buenas noticias traes?”

30 Yehonathan contestó: “No te traigo buenas noticias, porque nuestro señor, el rey ordenó proclamar públicamente a Shalomom como rey. 31 El sacerdote Sadoc, el profeta Nathán y los oficiales del rey le hicieron montar sobre la cabalgadura de David y luego lo ungieron en Guijón. De allí todos volvieron a subir muy contentos, y la ciudad está alborotada. Ese es el ruido que ustedes han oído. 32 Yo acompañé a los servidores de David cuando fueron a felicitarle y a desearle prosperidad y gloria al joven que puso sobre el trono. 33 Y, algo más, David alabó el nombre del Dios de Yisraeil porque, dijo, había permitido que uno de su descendencia se sentara en su trono”.

El temor de Adoniyah

34 Sintieron un profundo temor los invitados de Adoniyah, porque conocían las ambiciones de poder de Bathsheba y ella no perdonaría a los que se opusieron a sus planes de coronar a su hijo, y salieron, cada uno por su lado.

35 Temió Adoniyah por su vida. El conocía el carácter de su hermano menor y no dudaba que intentaría asesinarle. Entonces le envió a Shalomom un mensajero diciéndole: “¿Matará el rey Shalomom a su hermano o le conservará la vida?”


36 Le respondió Shalomom al mensajero: “Dile a Adoniyah, quien te envió a mí que si actúa como un hombre de bien, ni uno solo de sus cabellos caerá por tierra; pero si se opone a mi reinado y conspira contra mí, de seguro morirá”. 

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