1 Cuántas veces elevo a Ti mis oraciones,
Padre y Tú pareces que no me escuchas.
2 Mira que atravieso por angustias que me
deprimen. Al borde estoy de la miseria y clamo a Ti; pero no has prestado oídos
a mis súplicas.
3 Dame los medios para no vivir en
aprensión. ¿Acaso no alabo Tu Santo Nombre con fervor?
4 Yo te llamo de día y de noche y hasta en
mis sueños clamo a Ti.
5 Muéstrate en tu Grandeza y que nadie
pueda decir: “En Dios confió y Dios no le escuchó”. 6 Que nadie pueda decir que no existe Dios
porque clamó a Dios y no tuvo respuesta.
7 Tú eres mi refugio; mi abrigo y mi
salvación.
8 En Ti espero, Padre. Seme propicio. Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario