viernes, 17 de octubre de 2014

HECHOS DE TOBYAH 6


Tobyah se encuentra con Ragüel

1 Cuando llegaron a Hagmatana, Tobyah dijo: “Hermano Azarías, llévame directamente a la casa de nuestro hermano Ragüel”. El ángel lo llevó y encontraron a Ragüel sentado a la puerta del patio. Ellos lo saludaron primero, y él les respondió: “¡Salud, hermanos, sean bienvenidos!” Y los hizo pasar a su casa.

2 Luego dijo a su mujer Edna al contemplar a Tobyah: “¡Cómo se parece este joven a mi hermano Tobit!”

3 Edna les preguntó: “¿De dónde son, hermanos?” Ellos les respondieron: “Somos de los hijos de Neftalí deportados a Nínive”.

4 “¿Conocen ustedes a nuestro hermano Tobit?”, les dijo ella. “Sí, lo conocemos”, le respondieron. Ella les preguntó: “¿Cómo está?”

5 “Vive todavía y está bien, pero ha perdido la visión”, le dijeron. Y Tobyah agregó: “Es mi padre”.

6 Ragüel se levantó de un salto, lo besó y lloró. 7 Después le dijo: “¡Bendito seas, hijo mío! Tienes un padre excelente. Es una gran desgracia que un hombre tan justo y generoso se haya quedado ciego”. Y echándose al cuello de Tobyah, se puso a llorar. 8 También lloró su mujer Edna. 9 Entonces, Ragüel hizo llamar a Sara y Tobyah al verla se quedó muy impresionado al ver su belleza. Luego mataron un cordero del rebaño y los recibieron cordialmente. Después de lavarse y bañarse, se pusieron a comer.

Tobyah pide a Sara por esposa

10 Entonces Tobyah dijo a Rapha’el: “Hermano Azarías, dile a Ragüel que me dé por esposa a mi hermana Sara, porque veo que es hermosa y en sus ojos hay pureza”.

11 Ragüel lo oyó y dijo al joven: “Come y bebe, y disfruta de esta noche, porque nadie tiene más derecho que tú, pariente, a casarse con mi hija Sara. Ni siquiera yo puedo dársela a otro, ya que tú eres mi pariente más cercano. Pero ahora, hijo mío, te voy a hablar con toda franqueza. 12 Ya con ella se casaron siete de nuestros hermanos, y todos murieron la primera noche que iban a tener relaciones con ella. Por el momento, hijo mío, come y bebe; el Señor intervendrá en favor de ustedes”.


13 Pero Tobyah le replicó: “No comeré ni beberé hasta que hayas tomado una decisión sobre este asunto”. Ragüel le respondió: “¡Está bien! Ella te corresponde a ti según lo prescrito en la Ley de Moshé, y las Alturas decretan que te sea dada. Recibe a tu hermana. 14 Desde ahora, tú eres su hermano y ella es tu hermana. A partir de hoy, ella es tuya para siempre y tú de ella. Que el Dios del Universo los asista esta noche, hijo mío, y les conceda su misericordia y su paz”.

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