viernes, 17 de octubre de 2014

Los Libertadores Shophetim 13


1 Creció Sansón en el Campamento de Dan, entre Sorá y Estaol. Llegó a ser un hombre de gran estatura y fortaleza física. Entonces los danitas vivían en medio de los filisteos y estos se imponían sobre la tribu de Dan. 2 Y era Sansón caprichoso, de gran valor y de carácter explosivo.

El matrimonio de Sansón

3 Fue Sansón a la ciudad de Timnath y se sintió atraído por una filistea del lugar. 4 Entonces fue a decir a su padre y a su madre: “Conocí en Timnath a una mujer filistea que me gustó; les pido que vayan y la pidan para que sea mi esposa”.

5 Su padre y su madre le replicaron: “¿Acaso no hay ninguna mujer de tu pueblo que sea hermosa como para que vayas a buscarte una mujer entre esos filisteos incircuncisos?” Pero Sansón insistió: “Quiero que me la pidan como esposa, porque es la mujer que me gusta”. 

6 Volvió Sansón a Timnath pero cuando pasaba por los viñedos un león joven le salió al paso rugiendo. Entonces quiso probar fuerza y se lanzó contra el león, forcejeó con él hasta que le mató empleando su larga daga. 7 Luego fue donde la mujer que le había gustado y ella le curó los desgarros que el león le había hecho en el pecho; y ella se sintió muy atraída por la hermosura de Sansón. Pero luego él no contó ni a su padre ni a su madre lo que había hecho.

8 Al cabo de un tiempo, Sansón volvió para casarse con la mujer. Se desvió del camino para ver el cadáver del león, y vio que en su cuerpo había un enjambre de abejas y un panal de miel. 9 Lo recogió con su mano, y fue comiendo miel mientras caminaba. Cuando llegó donde estaban su padre y su madre, les ofreció miel, y ellos comieron; pero no les dijo que la había sacado del cadáver del león. 10 Luego Sansón volvió a Timnath para encontrarse con su mujer, y allí ofreció un banquete de siete días, como suelen hacerlo los jóvenes. 11 Al festejo asistieron treinta jóvenes filisteos.

El acertijo propuesto por Sansón

12 En medio del festín, Sansón le dice a los filisteos: “Les voy a proponer una adivinanza. Si me dan la solución correcta dentro de los siete días que dura el banquete, yo les daré treinta prendas de lino y treinta trajes de fiesta. 13 En caso contrario, ustedes me los darán a mí”. Ellos le respondieron: “Dinos tu acertijo y veremos si podremos resolverlo, porque te estamos oyendo”. 14 Entonces él les dijo: “Este es el acertijo que les propongo: Del que come salió comida, y del fuerte salió dulzura”. Y al cabo de tres días, ninguno había podido resolver el acertijo.

La solución de la adivinanza

15 Como ninguno de los invitados era capaz de solucionar la adivinanza fueron ante la mujer de Sansón exigiéndole: “Mira, tu marido nos ha invitado para despojarnos con la solución de un acertijo imposible de resolver. Tú eres filistea como nosotros, así es que trata de que él te de la respuesta; si no lo haces, arrasaremos con tu casa y te quemaremos junto con toda tu familia”.

16 Cuando estuvieron en la cama, la mujer le dijo a Sansón: “Hasta yo misma estoy desconcertada con tu adivinanza, dime cuál es su respuesta”. Sansón le respondió: “No se la di a mi padre ni a mi madre, ¿por qué te la voy a dar a ti?” 17 Pero ella continuó insistiéndole, mientras acariciaba y complacía a su esposo; ante tanta insistencia Sansón finalmente la complació dándole la solución del acertijo. Al amanecer ella fue con los filisteos y les dio la respuesta pero les rogó que esperaran hasta el último día.

18 El séptimo día, antes que Sansón entrara en la habitación matrimonial, los filisteos le dijeron: “¿Qué hay más dulce que la miel y más fuerte que el león?” Y él les respondió: “Si no hubieran arado con mi ternera, no habrían resuelto mi adivinanza”.

19 Furioso se puso Sansón y dijo: “Treinta filisteos por treinta prendas de lino y treinta traje de fiestas” y marchó a Ascalón donde había unos jóvenes que eran amigos suyos y les contó lo que había sucedido y lo que quería hacer. 20 Ellos le dijeron: “Tú eres nazyr, bendito de Yah, vayamos y despojemos a treinta filisteos”. Fueron y mataron a treinta filisteos de buen vivir y, tomando sus despojos, entregó la ropa a los que habían acertado la adivinanza, y regresó furioso a la casa de su padre.

Las represalias de Sansón

21 Después de un tiempo, mientras se cosechaba el trigo, Sansón fue a visitar a su mujer, llevando un cabrito, y dijo: “Quiero estar a solas con mi mujer en la habitación”. Pero el padre de ella no lo dejó entrar, 22 diciendo: “Pensé que ya no la querías y se la di a uno de los que estuvieron en tu banquete. Quédate en cambio con su hermana menor, que es más hermosa”. 23 Sansón le replicó: “Esta vez seré inocente del daño que voy a causar a los filisteos”.

24 Sansón se fue y cazó trescientas zorras; luego tomó unas antorchas, ató a los animales por la cola, de dos en dos, y les colgó una antorcha entre las colas. 25 Prendió fuego a las antorchas y soltó a las zorras por los sembrados de los filisteos. Así les quemó las gavillas, el trigo todavía en pie, y hasta los viñedos y olivares.

26 Los filisteos deseaban venganza y preguntaban: “¿Quién fue capaz de hacer este destrozo?” Unos dijeron: “Ese fue Sansón, el yerno del timnathita; lo hizo en venganza porque su suegro le quitó  a su mujer y la entregó a otro Hombre”. Unos once filisteos indignados fueron, sacaron a la mujer de Sansón y a su suegro y les quemaron. 27 Sansón se enfrentó a aquellos homicidas y les dijo: “Ya que me hacen esto, no voy a parar hasta vengarme de ustedes”. 28 Y saltó sobre ellos armado de una estaca golpeándoles a más no poder, dejándolos maltrechos. Después se dirigió a la cueva de la roca de Ethan y se quedó allí.

Sansón entregado a los filisteos

29 Una fuerza filistea fue a acampar en tierras de Judá y realizaron una incursión en Lejí. 30 Los hombres de Judá fueron a preguntarles a los jefes de los filisteos: “¿Por qué vienen contra nosotros?” Ellos les respondieron: “Hemos venido para llevar atado a Sansón y hacer con él lo que él hizo con nosotros”. 31 Los hombres de Judá le dijeron entonces a los filisteos: “No tienen por qué invadirnos, nosotros iremos por Sansón y se lo entregaremos a ustedes”. 32 Fueron entonces hasta la cueva de la roca de Ethan y dijeron a Sansón: “¿No sabes que los filisteos nos tienen dominados? ¿Qué nos has hecho?” Él les respondió: “Yo los traté como ellos me trataron a mí”.

33 Ellos replicaron: "Bajamos para entregarte atado en manos de los filisteos". Sansón les dijo: “Me entregarán a los incircuncisos enemigos de nuestro pueblo por la cobardía de ustedes. Júrenme que ustedes no me van a matar”. 34 “No, no te mataremos, le respondieron; sólo queremos llevarte atado y entregarte a los filisteos”. Entonces lo ataron con dos cuerdas nuevas y lo sacaron de entre las rocas.

Victoria de Sansón contra los filisteos

35 Cuando estaban por llegar a Lejí, los filisteos le salieron al encuentro dando gritos de triunfo. Pero ardió el pecho de Sansón y ejerciendo su fuerza física hizo que las cuerdas que ataban sus manos fueran como hilos quemado por el fuego y las ataduras se deshicieron entre sus manos. 36 Allí mismo encontró una quijada de asno, todavía fresca, extendió su mano, la tomó y se arrojó contra los filisteos gritando: “¡Montes de Judá, ángeles del Dios verdadero vengan a pelear junto a mí!”


37 Entonces de entre los hombres de Judá alguien gritó: “¡Sansón es nazyr entregado a Yahvahé! ¿Permitiremos que los incircuncisos le maten?” Y todos se lanzaron contra los filisteos, mientras Sansón iba dejando una pila de cadáveres a su paso. 38  En el ataque murieron mil filisteos y Sansón mató a unos cientos; entonces exclamó: “Con la quijada de un asno hice dos pilas de cadáveres; con la quijada de un asno los hombres de Judá se quitaron la vergüenza de encima”.

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