sábado, 9 de agosto de 2014

AMPARO DEL PODER SUPREMO IV


1El Saber que viene de la Luz no entra dentro del alma de quien labora el mal y se acerca a las sombras, ni cabe en un cuerpo entregado a los placeres indignos y al vicio.
2 La Suprema Inteligencia tiene oído celoso que todo lo escucha y no se le escapa ni el más leve murmullo. 3 Cuídense pues de las murmuraciones inútiles y del mal decir porque la más secreta de las palabras no en vano se pronuncia y la boca mentirosa condena el alma a la sombra.
4 La Luz dio vida al hombre para que fuera incorruptible pero el acoso de la Sombra hizo que la vida humana estuviera limitada en tiempo.

Sabiduría amparo del hombre

5 Los que desprecian la Sabiduría que tiene su santuario en la Luz son desdichados. Sus esperanzas son vanas, como inútiles son sus esfuerzos  e infructuosas sus obras. 6 Antes que se fundara la tierra ya la Luz había engendrado a la Sabiduría. 7 Hija de la Luz es la Sabiduría engendrada en el Hijo del Padre del Universo.
8 La Sabiduría está llena de luz  y nunca perderá su resplandor: se deja contemplar por los que le aman y se deja encontrar por quienes con tesón la buscan. 9 “Yo amo a los que me amen ─ así dice la Sabiduría ─, y los que me buscan me encuentran”. 
10 La Sabiduría se adelanta para darse a conocer a quienes la anhelan. La Sabiduría busca por todas partes a los que son dignos de ella; se le presenta generosa y le sale a su encuentro. Pero los prepotentes, los necios, no la encontrarán aunque ella esté delante de ellos.
11 Yo, la Sabiduría, habito con la inteligencia y se encontrar los mejores consejos, y el mejor de mis consejos es que honres a la Suprema Inteligencia que es el Dios del Universo y aborrezcas al mal junto al orgullo, la altanería y la mentira.

Identificación de la Sabiduría

12 ¿Qué es la Sabiduría? Es la Verdad oculta a los insensatos y la ciencia de Dios. La verdad no ha venido desnuda a este mundo, sino envuelta en símbolos e imágenes, ya que éste no podrá recibirla de otra manera. Así aparece en los escritos antiguos.
13 La sabiduría no tiene cuerpo, es espíritu y es Luz y es parte de la Luz.
14 La Sabiduría es la palabra piadosa, el espíritu de paz, el amor por todo lo generado por el Poder del Supremo Dios. 15 La Sabiduría es el abandono de la Sombra y el desprecio por lo vano.

La Palabra de Dios es Sabiduría

16 Obedece mis palabras, hijo mío, guarda en tu cerebro mi guía y mis enseñanzas, cuídalas como a las niñas de tus ojos y así serás bendecido y poseedor de la Vida.
17 Has de la Sabiduría tu hermana, y la luz de la inteligencia tu amiga. Amala como amas a tu esposa, a la mujer de tu vida, como quieres a tus hijos, como honras a tus padres.
18 La Sabiduría clama a voz en cuello; la inteligencia hace oír su palabra. Se para en lo alto de las lomas; se detiene donde se cruzan los caminos; se hace oír junto a la puerta de tu casa y a la entrada de las ciudades. 19 Vuela como ave portentosa sobre los campos verdes y las tierras surcadas. Llama ante la humilde vivienda y abraza al trabajador honrado.
20 Mejor que cualquier riqueza mundana, que el oro, que la plata, que inmensos caudales es adquirir la instrucción y el conocimiento de la Verdad.
21 La sabiduría de los sabios y la ciencia de los inteligentes desaparecerán por la confusión de las ideas. Porque solo Uno es cierto y su verdad será rebelada a aquellos que la busquen más allá de la ciencia humana, buscándola en espíritu y luz.
22 Yo, la Sabiduría, habito con la inteligencia. Por lo que diga inspirado por la inteligencia será juzgado el hombre y será reconocido como justo por sus palabras piadosas y sabias. 23 Entonces triunfará cuando llegue el juicio.

Los que desprecian la Sabiduría

24 Dice la Suprema Inteligencia: ¡Ay de los hijos rebeldes que hacen planes sin contar conmigo, que concluyen pactos contrarios a mi espíritu añadiendo así un pecado tras otro! 25 ¡Ay de aquellos que a la mentira hacen verdad y a la verdad hacen mentira; que hacen de la justicia atropello, y del atropello, justicia! 26 ¡Ay de los sabios en sus ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!
27 ¡Desgracia para los pecadores que persiguen a los justos, porque ellos mismos serán entregados y perseguidos a causa de esa injusticia y el peso de su yugo caerá sobre ellos!
28 Así lo ha dicho la Suprema Inteligencia: Deténganse en los caminos y miren y pregunten por los senderos antiguos para conocer cuál es el mejor camino y anden por él; entonces encontrarán descanso para el alma. 29 Indaguen en las escrituras de los antiguos.
30 ¿Por cuánto tiempo más, gente insignificante, preferirán sus estupideces? 31 ¿Hasta cuándo los burlones se entretendrán con sus mofas y la gente estúpida se negará a saber? Oigan pues mis advertencias, 32 ¿Se van a rehusar cuando los llamo, no van a poner atención cuando les tiendo la mano? 33 ¿No quieren hacer caso de mis consejos y rechazan mis advertencias? 34 Yo también me reiré de su miseria, me burlaré cuando el miedo los domine, 35 cuando les llegue el huracán del terror y se los lleve el torbellino de las desdichas, cuando queden bajo el peso de la miseria y de la angustia. 36 Entonces me llamarán pero no responderé, me buscarán pero no me hallarán. 37 Porque no quisieron el saber, ni la veneración y el respeto que me deben.
38 Aquellos que no buscaron mis consejos y despreciaron todas mis advertencias, 39 ellos comerán los frutos de sus errores, y de sus iniciativas, hasta que no puedan más. 40 Porque a los tontos los perderá su porfía, y a los irresponsables su propia dejación. 41 Pero el que me escucha dormirá en paz, no tendrá que temer la desgracia.
42 Ciertamente, he manifestado mis enseñanzas, que resumen la verdad, en beneficio de todos los vivientes que tienen inteligencia, espíritu y alma inmortal. Y quien elija ser guiado por mi palabra, lo hace para su propio bien, y quien elija extraviarse, se extravía sólo en detrimento propio; y tú, que sigues el poder de mi voz, no tienes poder para determinar su destino.
43 Los caminos del odio, de la mentira y de la altanería no conducen al saber. Humíllate y la Suprema Inteligencia te honrará y te hará sentar a la cabeza de la mesa del festín. 44 ¿Puede un hombre esconderse en un lugar secreto sin que yo lo vea? ¿Acaso no lleno toda le extensión del Universo?

Los caminos de la aflicción

45 Aprende hombre a liberarte de la aflicción. Los caminos que conducen a la aflicción son: La ignorancia, la aversión, el odio, el anhelo, y el aferramiento a lo material y perecedero. Todo surge de no saber que todas esas acciones llevan a la aflicción. 46 Estos son los caminos que has de seguir para suprimir en ti la aflicción: Comprensión correcta, pensamiento correcto, palabra correcta, actuación correcta, ocupación correcta, esfuerzo correcto, atención correcta y concentración correcta.
47 Así habla el que es alto y excelso, el que habita en una morada eterna, aquel cuyo Nombre es santo: “Yo habito en una altura santa, pero estoy con el contrito y humillado, para reavivar los espíritus oprimidos, para reavivar los corazones contritos”.
48 Yo te ungiré con aceite sagrado, aceite perfumado, símbolo de la Sabiduría. Del olivo, el aceite, y la mirra, porque cuando se recibe al Espíritu de Sabiduría hay alivio de los dolores, y la canela aromática, porque el Espíritu de Sabiduría perfuma el alma. 49 Aceite de santa unción.

El Paráclito, Luz dentro de la Luz

50 Así ha dicho Dios: “Yo te envío al Paráclito que es la fuerza, la energía que brota de la Conciencia Suprema; que es Luz dentro de la Luz y es Pureza. El Paráclito es la fusión de la Palabra y la Suprema Inteligencia. 51 Aliento es de santidad; es el Espíritu de sabiduría, inteligencia, consejo, fuerza, ciencia y piedad. 52 Invócalo y El aumentará en ti el don de la fe y te dará sabiduría”.
53 Frutos del Paráclito son el amor, el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad, la fe, la mansedumbre y la templanza. 54 Él es espíritu inteligente, santo,  único, multiforme, sutil, ágil, perspicaz, sin mancha, diáfano, inalterable, amante del bien, agudo,  55 libre, bienhechor, amigo de los hombres, firme, seguro, sereno, que todo lo puede, lo observa todo  y penetra en todos los espíritus: en los inteligentes, los puros y hasta los más sutiles. 56 Aunque amigo de los seres humanos, el Paráclito no dejará sin respuesta las palabras del blasfemo, porque Dios es el testigo de sus sentimientos, el observador veraz de su corazón, y escucha todo lo que dice su lengua.   57 El Paráclito no puede morar en un alma cargada de sombras, pero El dará al hombre los medios para alcanzar la Luz. 58 Y el justo vivirá por la fe y la sabiduría que son dones que da el Paráclito.

59 Yo soy tu luz, aseguró la Sabiduría, y alumbro tu oscuridad. 

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