domingo, 10 de agosto de 2014

ENSEÑANZAS DEL MAESTRO XI


La Suprema Inteligencia no es Dios de guerra

1 No, no soy Dios de guerra y nadie debe hacer guerra en mi nombre. No creas lo que se ha dicho cuando se dijo: “Los que cayeron por la causa de Dios están vivos y reciben su sustento junto al Padre de la Vida”. 2 ¿Cuál es mi causa? ¿Perseguir a los incrédulos y hacerles guerra? ¿No di, acaso, libertad al hombre para decidir sus caminos?
3 Si el hombre elige el error como camino su karma estará marcado por el error. Si no rectifica en sus días ¿qué otro camino le queda? 4 Tendrá que reiniciar un nuevo ciclo de vida tras de la muerte y no disfrutar el gozo de habitar en la dimensión del reposo que concedo a los que han vivido en justicia, amor y fe.
5 Ciertamente yo no dejaré sin recompensa a los que me aman y siguen mis enseñanzas; pero volveré las espaldas a los que derramen sangre humana haciendo guerras por odio y ambición de poder.

La palabra justa y la palabra injusta

6 Sí, así lo entiendo: una palabra justa, palabra de verdad, palabra de amor, es como un árbol bueno cuya raíz está firme y sus ramas se extienden hacia el cielo, y da frutos en toda época. 7 En cambio, una palabra injusta, palabra de odio, palabra de venganza, palabra que oculta la verdad, es como una higuera estéril, cargada de hojas, sin tierra donde arraigar.

La Suprema Inteligencia no desea ser temida

8 Yo no adelanto maldiciones sobre la tierra para infundir el temor, y por el temor los humanos me adoren. 9 Mi palabra es palabra de aliento y de esperanza, solo pido amor por aquello que mi primer impulso generó y muestro los senderos de la Verdad, y muestro los caminos para alcanzar la Sabiduría. 10 No pido temor, no quiero que me teman; porque el temor no es amor; en el temor no hay fidelidad sincera.
11 El justo podrá decir: “No temo a Dios, porque él me juzgará con justicia; porque él me muestra el Buen Camino; y mis errores yo soy quien los cargo y quien debe corregirlos. Mis culpas me seguirán a lo largo de mi vida. 12 Si actúo como lo mandan las enseñanzas de la Suprema Inteligencia, la paz y la tranquilidad espiritual me acompañarán a lo largo de mi vida y tendré la recompensa de morar, después de la muerte, de una vida eterna en la dimensión del reposo”.
13 La Sombra pondrá a prueba a los justos, a los que creen en mi palabra, para ver cuán firme está en su fe, para inducirles al desencanto y a la frustración; para inducirles a negarme como Padre de la Vida. 14 Pero yo alentaré al justo para que supere las pruebas; si es firme en la fe, si  cree en mi palabra, estará armado con la fuerza de mi Luz.
15 Cuanto te sobrevengan pruebas, cuando sufras tropiezos, ¡oh, hijo mío!, ruega mi amparo, fortalece tu fe, ármate con la esperanza, y mis divinos mensajeros acudirán en tu ayuda. Esta es mi palabra.

Cargarán sus propios pecados

16 Los que inducen al error, los que deforman mis enseñanzas y quiebran mi Pacto para apartar a los hombres del camino del amor y la justicia, cargarán con sus propios pecados, sus propias culpas, además de los pecados y culpas que cometan quienes ellos extraviaron.
17 Yo, la Luz del Universo, conozco todo lo que se mueve en la gran extensión y veo todo lo que se hace en la tierra. 18 Quienes sigan lo falso y no crean en mi Suprema Inteligencia serán quienes pierdan; en ellos supervivirán sus faltas.

19 A quienes hayan creído y obrado rectamente, Yo como Padre de la Vida, les haré  alojamiento en el círculo del Reposo, del Paraíso, donde corren los ríos de frescas aguas, 20  donde morarán eternamente, sin envejecer, sin sufrir enfermedades, sin conocer la muerte, viviendo eternamente en sus luminosos cuerpos astrales.

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