La
Ley y los Profetas
1 Yehshua se había retirado
al desierto para estar a solas con sus discípulos cuando la gente de los
lugares cercanos se enteró de su presencia
y fueron todos a verle. 2 Al ver la multitud Yehshua
comenzó a enseñarles: “No piensen que he venido a abolir la Ley expresada en el
Pacto del Padre, ni abolir el mensaje de los profetas. No he venido a abolir
sino a rectificar y a cumplir. 3 Les aseguro que aquello que
está en la Ley que no proviene de tradiciones humana permanecerá. 4 La tierra y el universo
pasarán, pero antes, la Ley del Pacto y el mensaje de los profetas tendrán que
cumplirse.
5 Les aseguro que el que
viole aun el más pequeño precepto del Pacto del Padre y así lo enseñe poniendo
pretextos, será considerado como el más pequeño en medio de la gloria del
Padre. 6 El que predique la verdad, que no procede de agregados
de hombres, de la Ley y la acate, grande será considerado en la gloria del
Espíritu. 7 Les aseguro que si la
justicia de ustedes no es mayor que la de los escribas, fariseos y sadoqueos,
no participarán de la gloria del Padre.
Sobre
el homicidio y la generosidad
8 Así a ustedes se les ha
dicho: No matarás y el que mate será culpable ante el sanedrín. Mas yo les
digo, si entienden la Ley que nace del Pacto, que todo aquel que se encolerice
contra su hermano es culpable ante el Juicio; pero el que llame a su hermano
imbécil, será reo ante el Sanedrín; y el que le llame rasha, si no se
arrepiente, no conocerá resurrección y su alma será borrada como si nunca
hubiera sido. 9 Un mandamiento les doy, que
se amen como si fueran hermanos, hijos del mismo padre y de la misma madre, y
les digo: sean generosos, como nuestro Padre es generoso con todos. 10 Más cuídense de los
hipócritas y de los falsarios; por tanto no den lo santo a los perros, ni echen
sus perlas delante de los cerdos, no sea que las huellan con sus patas, y
volviéndose les despedacen. 11 Cuando des limosna, cuídate
que tu limosna sude en tus manos hasta que sepas a quién la das.
Sobre
el adulterio y el repudio
12 También se les ha dicho: No
cometerás adulterio. Les aseguro que también es adúltero y fornicario el que
mira a una mujer deseándola con lujuria, pues ya ha fornicado con ella en su
corazón y también ha cometido adulterio si es casado. 13 Por esto les aseguro que si
tu ojo derecho te inclina al pecado es mejor que te lo saques y lo arrojes
lejos de ti, porque es preferible que se pierda uno de tus miembros y que no
todo tu cuerpo sea llevado ante el juicio de los ángeles. 14 Si por el deseo tu mano
derecha te lleva a cometer pecado córtatela y arrójala lejos de ti; más te
conviene que se pierda uno de tus
miembros, que no todo tu cuerpo sea
llevado al juicio de los ángeles.
15 También se ha dicho: El que
repudie a su mujer, que le dé acta de divorcio. ¡Hipócritas! Les aseguro que
aquel que repudie a su mujer que no sea por causa de fornicación, adultero será
si se une a otra mujer y hace a su mujer ser adúltera y adúltero al que se case
con la repudiada. 16 Por la dureza del corazón
de ustedes la Ley les permitió que puedan repudiar a sus mujeres. 17 ¿Acaso el Padre no escogió
entre sus criaturas al hombre, a varón y a hembra los escogió sin hacer
diferencias entre uno y otra? 18 ¿Desconocen que cuando el
hombre se une a una mujer ambos se unen en una sola carne?
19 La Ley no solo es para la
mujer también es para el hombre. ¿Acaso el testimonio de un hipócrita, por ser
hombre, vale más que el testimonio de una mujer honesta?
20 Por eso les digo: No he
venido a abolir, sino a rectificar y a cumplir”.
21 Cuando terminó de hablar le
dijeron sus discípulos: “Si así, como has dicho, es la condición del hombre con
su mujer, no conviene casarse”. 22 Yehshua les contestó: “No
todos tienen capacidad de entender esto, sino aquellos que han recibido la Luz.
23 Pero hay eunucos que
nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por
los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos creyendo que así
pueden encontrar la perfección espiritual; pero yo les digo: No es bueno para
el hombre estar sólo; en cambio es bueno que el hombre se una en amor, porque
el amor en el matrimonio y la satisfacción mutua, es bendición de la Suprema
Inteligencia.
La
Ley y los Escritos
24 Y les dijo Yehshua:
“Escuchen y entiendan. No busquen la Ley en lo que está escrito, porque la Ley
es vida y lo que está en escritos es muerte. 25 Verdaderamente les digo: Moshé no recibió las leyes
escritas sino por inspiración. La Ley es palabra de Vida para los humanos
vivientes. 26 La Ley está escrita en todo
lo que alienta vida. Pueden encontrarla en la hierba, en los árboles, en los
ríos, en los montes; pero búsquenla ustedes mismos dentro de ustedes; 27 porque de verdad les digo
que todo lo que alienta vida está más cerca del Padre que unos escritos que no
alientan vida. 28 Más que estudiar las
escrituras hechas de mano de hombres, mejor es estudiar las palabras del Dios
Vivientes escritas en todo lo que su obra ha hecho.

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