viernes, 22 de agosto de 2014

Libro del Bendecido Yehshua llamado el Mashíaj – Kristo 16


La Ley y los Profetas

1 Yehshua se había retirado al desierto para estar a solas con sus discípulos cuando la gente de los lugares cercanos se enteró de su presencia  y fueron todos a verle. 2 Al ver la multitud Yehshua comenzó a enseñarles: “No piensen que he venido a abolir la Ley expresada en el Pacto del Padre, ni abolir el mensaje de los profetas. No he venido a abolir sino a rectificar y a cumplir. 3 Les aseguro que aquello que está en la Ley que no proviene de tradiciones humana permanecerá. 4 La tierra y el universo pasarán, pero antes, la Ley del Pacto y el mensaje de los profetas tendrán que cumplirse.

5 Les aseguro que el que viole aun el más pequeño precepto del Pacto del Padre y así lo enseñe poniendo pretextos, será considerado como el más pequeño en medio de la gloria del Padre.  6 El que predique la verdad, que no procede de agregados de hombres, de la Ley y la acate, grande será considerado en la gloria del Espíritu. 7 Les aseguro que si la justicia de ustedes no es mayor que la de los escribas, fariseos y sadoqueos, no participarán de la gloria del Padre.

Sobre el homicidio y la generosidad

8 Así a ustedes se les ha dicho: No matarás y el que mate será culpable ante el sanedrín. Mas yo les digo, si entienden la Ley que nace del Pacto, que todo aquel que se encolerice contra su hermano es culpable ante el Juicio; pero el que llame a su hermano imbécil, será reo ante el Sanedrín; y el que le llame rasha, si no se arrepiente, no conocerá resurrección y su alma será borrada como si nunca hubiera sido. 9 Un mandamiento les doy, que se amen como si fueran hermanos, hijos del mismo padre y de la misma madre, y les digo: sean generosos, como nuestro Padre es generoso con todos. 10 Más cuídense de los hipócritas y de los falsarios; por tanto no den lo santo a los perros, ni echen sus perlas delante de los cerdos, no sea que las huellan con sus patas, y volviéndose les despedacen. 11 Cuando des limosna, cuídate que tu limosna sude en tus manos hasta que sepas a quién la das.

Sobre el adulterio y el repudio

12 También se les ha dicho: No cometerás adulterio. Les aseguro que también es adúltero y fornicario el que mira a una mujer deseándola con lujuria, pues ya ha fornicado con ella en su corazón y también ha cometido adulterio si es casado. 13 Por esto les aseguro que si tu ojo derecho te inclina al pecado es mejor que te lo saques y lo arrojes lejos de ti, porque es preferible que se pierda uno de tus miembros y que no todo tu cuerpo sea llevado ante el juicio de los ángeles. 14 Si por el deseo tu mano derecha te lleva a cometer pecado córtatela y arrójala lejos de ti; más te conviene que se  pierda uno de tus miembros, que no todo tu cuerpo  sea llevado al juicio de los ángeles.

15 También se ha dicho: El que repudie a su mujer, que le dé acta de divorcio. ¡Hipócritas! Les aseguro que aquel que repudie a su mujer que no sea por causa de fornicación, adultero será si se une a otra mujer y hace a su mujer ser adúltera y adúltero al que se case con la repudiada. 16 Por la dureza del corazón de ustedes la Ley les permitió que puedan repudiar a sus mujeres. 17 ¿Acaso el Padre no escogió entre sus criaturas al hombre, a varón y a hembra los escogió sin hacer diferencias entre uno y otra? 18 ¿Desconocen que cuando el hombre se une a una mujer ambos se unen en una sola carne?

19 La Ley no solo es para la mujer también es para el hombre. ¿Acaso el testimonio de un hipócrita, por ser hombre, vale más que el testimonio de una mujer honesta?  

20 Por eso les digo: No he venido a abolir, sino a rectificar y a cumplir”.

21 Cuando terminó de hablar le dijeron sus discípulos: “Si así, como has dicho, es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse”. 22 Yehshua les contestó: “No todos tienen capacidad de entender esto, sino aquellos que han recibido la Luz. 23 Pero hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos creyendo que así pueden encontrar la perfección espiritual; pero yo les digo: No es bueno para el hombre estar sólo; en cambio es bueno que el hombre se una en amor, porque el amor en el matrimonio y la satisfacción mutua, es bendición de la Suprema Inteligencia.

La Ley y los Escritos


24 Y les dijo Yehshua: “Escuchen y entiendan. No busquen la Ley en lo que está escrito, porque la Ley es vida y lo que está en escritos es muerte. 25 Verdaderamente les digo: Moshé no recibió las leyes escritas sino por inspiración. La Ley es palabra de Vida para los humanos vivientes. 26 La Ley está escrita en todo lo que alienta vida. Pueden encontrarla en la hierba, en los árboles, en los ríos, en los montes; pero búsquenla ustedes mismos dentro de ustedes; 27 porque de verdad les digo que todo lo que alienta vida está más cerca del Padre que unos escritos que no alientan vida. 28 Más que estudiar las escrituras hechas de mano de hombres, mejor es estudiar las palabras del Dios Vivientes escritas en todo lo que su obra ha hecho.

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