Somos
testigos del Dios del Universo
1 Escuchen hermanos, el Dios de la Vida,
Suprema Inteligencia, nos invita a ser testigos suyos. Seamos pues testigos y
seguidores de su luz. 2 Testigos de su obra portentosa que la
ciencia expone a los que tienen oídos, a los que no cierran sus mentes con
doble cerradura. 3 Seamos testigos de la grandeza del
universo, de la diversificación de la vida, de las leyes que rigen los
movimientos de soles, planetas y astros. 4
Seamos testigos de aquel que controló y dirigió el caos hacia el fin que su Inteligencia previó.
5 Seamos testigos de aquel que apartó al
humano de la fiera, y puso inteligencia, razón y conciencia en su cerebro.
¡Cómo no testificar sobre lo que conocemos, lo que nos muestran nuestros
sentidos, lo que nos enseña la sabiduría, lo que nos inspira Dios que es uno!, 6 el que por boca de Ieshaiá nos dijo
condenando la adoración de falsos dioses: “Antes de mí no fue formado ningún
dios ni habrá otro después de mí”.
7 Porque Dios, como Suprema Inteligencia
es Gnosis, Logos y Sofos, Inteligencia, Verbo y Sabiduría, Padre, Hijo y
Espíritu Santo de Sabiduría e Iluminación, todo en un solo Espíritu Universal. 8 Antes que él no hubo dios alguno,
después de él no hay otro dios; solo él es Dios y es la unidad de las
totalidades.
9 Yehshua, antes de ascender a la Gloria
del Padre, dijo a sus discípulos que ellos serían sus testigos cuando
recibieran la Luz del Espíritu Santo. 10 Del
mismo modo, en tiempos de Ieshaiá, la Suprema Inteligencia habló a los hijos de
Ya’acov, al pueblo de Yisraeil, diciendo: “Ustedes
son mis testigos y mis servidores: a
ustedes los elegí para que entiendan y crean en mí, y para que comprendan que
Yo Soy”.
11 El nuevo pueblo de Dios, todos los que
en el mundo creen y adoran al que fue engendrado de Dios antes de todos los
tiempos, es llamado ahora a ser Testigo de la Inteligencia, Palabra y
Sabiduría, para que entiendan y crean en su Divinidad y comprendan que solo es
el que fue, el que es y siempre será.
El
testigo verídico
12 El testigo verídico ofrece el
testimonio de lo que ha visto, de lo que conoce directamente, de lo que ha
comprobado como cierto y fuera de dudas. 13 El
pueblo de Yisraeil había presenciado las maravillas que Dios, el Padre, había
hecho entre ellos, y había comprobado cómo se cumplían sus advertencias, sus
presagios, 14 y por ello, Dios les pide que sean sus
testigos para dar testimonio de su obra, porque la han visto, porque la
conocen, 15 no por lo dicho por otros, sino de
manera directa, porque ha sido palpable y con sus propios ojos lo han comprobado.
16 Yehshua pone a sus discípulos como
testigos suyos, para que proclamen lo que le vieron hacer, lo que le escucharon
decir, lo que pudieron comprobar directamente: que él es el Hijo de Dios y Dios
verdadero, como así lo demostraban sus actos en la tierra.
Testigos
por los conocimientos científicos y por la fe
17 Dios, por medio de los conocimientos
científicos, que explican con argumentos demostrables el surgimiento del
universo, la aparición de la vida a partir de la materia inerte y el
surgimiento de las especies que se desarrollan, se transforman y se
perfeccionan hasta la aparición del ser humano como especie preferida y
privilegiada por la Suprema Inteligencia, nos pide a nosotros ser testigos
suyos, 18 testimoniando la verdad, sin recurrir a
fábulas o fantasías.
19 Pero Dios también nos pide que
testimoniemos por la fe que él es amor y perdón, que nos ofrece la perfección
espiritual y nos da los medios para alcanzarla; 20 que
tenemos la promesa de la vida sobre la muerte y que él y solo él es la verdad
absoluta y el inicio y el principio de todo.

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